domingo, 10 de abril de 2011

AVIONES RUSOS- TUPOLEV TU-91




Los resultados abrumadores de la Segunda Guerra Mundial en el Pacífico, especialmente en la capacidad de despliegue y poderío de los portaviones norteamericanos obligaron a replantear a la Fuerzas Armadas Soviéticas un nuevo esquema de defensa marítimo capaz de cubrir en buena medida su mayor talón de Aquiles, la falta de una fuerza aeronaval efectiva.


A este requerimiento acudieron sólo las compañías Sukhoi y Tupolev, debido a lo complejo de las especificaciones que exigían las autoridades para el diseño. Un avión embarcado que fuese capaz de actuar como, bombardero, torpedero, reconocimiento, ataque, patrulla naval e incluso como caza para unos gigantescos portaviones que serían construidos a partir de 1947.


Rápidamente la oficina Sukhoi se retiró de la competencia para reorganizarse quedando tan sólo un par de diseños de Tupolev, conocidos inicialmente por los números 509 y 507. El 509 fue desechado quedando sólo el 507 que pasó a llamarse Tupolev Tu-91.


El poco agraciado Tu-91 apodado cariñosamente por sus diseñadores como Golavl o "gordinflón" fue diseñado a toda prisa para estar al mismo tiempo que los portaviones.


El resultado final fue un avión típicamente soviético, es decir "muy feo", pero que logró el título hasta ahora imbatible del turbohélice embarcado más poderoso del mundo.


Sus diseñadores se esmeraron mucho en proveerlo de gran potencia y alcance, pero absolutamente nada en cuidar las líneas de su aspecto exterior. Era un monoplano convencional de alas rectas en posición baja abatibles hacia el centro del avión, para alojar el tren de aterrizaje corto y muy fuerte. En la parte delantera del avión estaban dos desmesuradas hélices contrarotatorias de tres palas que servían para disminuir la velocidad del avión en los ataques en picado y que a su vez eran movidas por un poderoso motor TV-2 m que alcanzaba una velocidad de 800 km/h. Los enormes escapes de gases de avión pasaban por debajo de la cabina y salían detrás de las alas.


El piloto y el observador se sentaban lado a lado en una posición muy adelantada del fuselaje, protegidos por planchas de acero blindadas de hasta 18 mm de espesor. Los asientos de ambos podían ser eyectados al mismo tiempo.


Pero lo que haría temible al Tu-91 sería su avasallante capacidad de fuego. Dos cañones de 23 mm bajo cada ala, más otro en la cola que era manejado a control remoto por el observador/navegante, una provisión de 12 bombas, tres minas submarinas , torpedos y hasta 120 cohetes Trs-85 en cuatro afustes bajo las alas, todo un arsenal para enfrentar la flota enemiga.


El avión fue puesto en vuelo en 1955 y demostró ser increíblemente maniobrable para su tamaño y peso, pero la fuerza aérea perdió el requerimiento al ser cancelados los portaviones que le dieron origen.


El avión fue aligerado de peso y despojado de todo el equipo para operar sobre portaviones, mejorando la visión desde la cabina. Se pretendía aprovechar el diseño para utilizarlo como avión de reconocimiento antisubmarino basado en tierra y como plataforma de interdicción electrónica. La decidida oposición de Kruschev al proyecto decidió su suerte, quedando tan sólo para alardear del poderío soviético frente a una delegación occidental que visitó Kubinka en 1956.


Este avión recibió el apodo en occidente de "Boot" (bota) en el código de reconocimiento de la OTAN.























Especificaciones Técnicas Tupolev Tu-91 Boot

Tipo: Bombardero, reconocimiento antisubmarino y ataque embarcado.

Constructora: Tupolev Primer vuelo: 17de Mayo de 1955

Motor: 1 TV-2 M turbohélice

Dimensiones: Longitud: desconocido

Altura: desconocido

Envergadura: desconocido

Superficie Alar: Desconocido

Pesos: Vacío: 17.640 lb

Máximo: 31.746 lb

Prestaciones: Velocidad máxima: 800 kp/h

Velocidad de crucero: 300 km/h

Techo de servicio: 36.000 pies

Alcance: 2350 km