14 de noviembre de 2019

AVIONES NORTEAMERICANOS DE LA II GUERRA MUNDIAL - LOCKHEED P-38 LIGHTNING


Lockheed P-38 Lightning USAF.JPG 
Fotografía del Lockheed P-38 Lightning Yippee de las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos; este avión fue el P-38 número 5000 que se fabricó.

El Lockheed P-38 Lightning, “rayo” en inglés, es uno de los cazas estadounidenses más importantes de la II Guerra Mundial, así como también uno de los más famosos, rápidos y poderosos. Su forma es muy característica y a ella le debe gran parte de su fama.

Diseñado en respuesta a los requerimientos del Cuerpo Aéreo del Ejército de los Estados Unidos, el P-38 contaba con un característico diseño de fuselaje doble y una barcaza central en medio de las alas que contenía la cabina y el armamento. Fue usado como bombardero en picado, bombardeo de vuelo plano, avión de ataque a tierra, así como en misiones de reconocimiento fotográfico, y principalmente como escolta de largo alcance, usando dos depósitos de combustible auxiliares desechables bajo sus alas. Fue usado principalmente en las operaciones del Teatro del Pacífico y China-Birmania-India, durante la II Guerra Mundial, utilizado por los pilotos estadounidenses que albergan el mayor número de victorias registradas hasta la fecha. El piloto estadounidense Richard Bong es el máximo as de la aviación estadounidense, con 40 victorias registradas en el P-38 que él bautizara “Marge”, seguido por el as Tomas McGuire, quien registra un total de 38 victorias. En el Teatro del Pacífico Suroccidental, fue el principal caza de las USAAF antes de la aparición en grandes cantidades del famoso North American P-51D Mustang. El P-38 Lightning fue el único caza estadounidense que perduró en producción durante todo el tiempo de la participación de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, período comprendido desde Pearl Harbor hasta la rendición de Japón (VJ-Day).

A pesar de que los primeros prototipos sufrieron desafortunados accidentes, el Ejército estadounidense creyó en el proyecto y fueron incorporados a este servicio. Las esperanzas puestas en este avión estaban bien fundadas, convirtiéndose en el terror de los cazas japoneses. El P-38 aclamado por la propaganda aliada como el "Diablo de dos colas", por la Luftwaffe "Dos aviones y un piloto". Este avión fue usado para la interceptación y destrucción, a 885 km de su base en Guadalcanal, del bombardero Mitsubishi G4M que transportaba al famoso Almirante japonés Isoroku Yamamoto.

Diseño

 
Lockheed YP-38 (1943).

Lockheed diseñó el P-38 en respuesta a la petición Circular Proposal X-608 del Cuerpo Aéreo del Ejército de los Estados Unidos (USAAC) de un interceptor para gran altitud, teniendo “la misión táctica de interceptación y ataque de aeronaves hostiles a gran altitud”. Las especificaciones determinaban una velocidad máxima de al menos 580 km/h (360 mph) a una altitud y ascenso de 6100 m (20 000 pies) en menos de 6 minutos, el conjunto de especificaciones más estrictas jamás concebidas por el Cuerpo Aéreo hasta esa fecha. El Bell P-39 Airacobra y el Curtiss-Wright P-40 Warhawk (que usaban el mismo motor Allison V-1710 con el que contaba el P-38) fueron diseñados con el mismo propósito, al igual que el fallido Vultee XP-1015.

El equipo de diseño de Lockheed, bajo la dirección de Hall Hibbard y Clarence “Kelly” Johnson, consideró numerosas alternativas, que contaban siempre con una configuración bimotor, debido a que se juzgaba que un monomotor carecería de la potencia suficiente para los fines propuestos (sin embargo, el desarrollo de motores durante la Segunda Guerra Mundial hizo posible que otros cazas monomotores superaran sin problema las 400 mph (640 km/h) gracias a plantas motrices que duplicaban la potencia en relación a las primeras disponibles durante la guerra).

El diseño escogido fue extremadamente singular respecto a los cazas existentes. El equipo de diseño de Lockheed escogió un diseño de doble fuselaje para acomodar la estructura del empenaje, los motores y sus sobrealimentadores, con una barcaza aislada en medio de las alas para albergar la cabina del piloto y el armamento. El morro fue diseñado para albergar dos ametralladoras Browning M2 de 12,7 mm, con una cinta de 200 cartuchos por arma, otras dos Browning M1919 de 7,62 mm con una cinta de 500 cartuchos por arma, y un cañón Oldsmobile de 37 mm con 15 proyectiles. Concentrar el armamento en la nariz del avión fue radicalmente distinto a otros aviones de los Estados Unidos, que poseían el armamento dispuesto en sus alas, lo cual hacía que los disparos se entrecruzaran en uno o varios puntos en donde convergieran hacia adelante. Al tener montadas las armas en el morro, el Lockheed P-38 Lightning era mucho más preciso al ofrecer ráfagas certeras que se podían disparar en línea recta adelante, ya que, en el otro sistema de acomodación, la certeza dependía del punto de convergencia y la habilidad o la fortuna del piloto para ubicar sus blancos en esa zona. Esto significa que los buenos tiradores podían ser mucho más eficaces o precisos y sus disparos podían efectuarse desde una distancia mucho mayor que en cualquier otro caza. Fácilmente, un Lightning podía disparar su mortal armamento ligero de cuatro ametralladoras desde una cómoda y segura distancia al blanco aproximada de 900 metros con gran posibilidad de dar en el mismo, mientras que otro caza solo tendría éxito con una distancia entre 90 y 225 metros, acercándolo mucho más al peligro y teniendo aún más probabilidad de fallar. Sus armas encajadas tenían un característico efecto de sierra circular en la culata, que hacían al avión ideal para ataque con ráfagas de sus ametralladoras.

El diseño de Lockheed incorporaba un sistema de tren de aterrizaje triciclo, y una carlinga en forma de burbuja, estando propulsado por dos motores Allison V-1710 de 12 cilindros en V con turbocompresor, con una potencia unitaria de 746 kW (1000 hp), a los que se acoplaron hélices simples de giro contrario para contrarrestar el efecto de la torsión mecánica lateral producida por los mismos, y los turbocompresores ubicados detrás de los motores dentro de cada fuselaje. Fue el primer caza norteamericano en usar grandes cantidades de acero inoxidable y láminas de aluminio con remaches pulidos y juntas suavizadas, y también el primer caza en volar a más de 720 km/h (400 mph).

 
P-38J volando sobre California.

Lockheed ganó la competición para recibir el contrato del gobierno el 23 de junio de 1937 con su Modelo 22, y fue contratada para construir el prototipo XP-38. Dicha construcción comenzó en julio de 1938 y el primer vuelo del XP-38 fue el 27 de enero de 1939. El 11 de febrero de 1939, el vuelo para cambiar la ubicación del avión para practicar pruebas en Wright Field fue realizado para el General Henry “Hap” Arnold, comandante del Cuerpo Aéreo del Ejército estadounidense, para demostrar el desempeño del avión. Estableció una marca de velocidad al volar desde California hasta Nueva York en siete horas y dos minutos, pero aterrizó precipitadamente en la pista del Mitchel Field en Hempstead, Nueva York, averiándose. Sin embargo, con base en la marca establecida, el Cuerpo Aéreo ordenó la producción de 13 YP-38 el 27 de abril de 1939 (la “Y” inicial en “YP”, era la designación del Cuerpo Aéreo para poner en servicio aviones de pruebas, la “X” de XP significa “experimental”).

La fabricación de los YP-38 se retrasó, en parte porque ajustar el avión a la necesidad de la producción masiva suscitó distintos cambios sustanciales en la construcción respecto al prototipo. Otro factor fue la repentina necesidad de Lockheed de expandir su planta en Burbank, ya que la firma estaba altamente especializada en la producción de aeronaves con fines civiles: Ventura, Harpoon, Lodstear y Hudson, y en aquel entonces se encontraba diseñando el Constellation para la aerolínea TWA. El primer YP-38 no estuvo listo hasta septiembre de 1940, realizando su vuelo inaugural el 17 de ese mismo mes. El decimotercero y último YP-38 fue entregado al Cuerpo Aéreo en junio de 1941; doce de ellos fueron destinados a pruebas de vuelo, y el restante para pruebas destructivas de resistencia. Los YP fueron rediseñados sustancialmente y diferían en gran medida del XP-38 hecho a mano. Eran más ligeros, incluían cambios en el ajuste de los motores e incorporaron la rotación contrapuesta de sus hélices, haciendo que giraran hacia afuera de la cabina, este cambio permitió mayor estabilidad en el avión como plataforma de disparo de armamento.

 
Vista de la cabina del P-38G. Nótense los controles con volante en vez de la palanca usual.

Los vuelos de prueba revelaron problemas que inicialmente hacían ver que la cola era inestable. Durante los vuelos a alta velocidad, al acercarse a Mach 0,68, especialmente durante vuelos en picado, la cola se agitaba violentamente y el morro continuaba su trayecto hacia abajo, acentuando la caída; una vez atrapado en esta caída en picado, el caza probablemente entraba en un efecto de alta velocidad conocido como pérdida por compresibilidad, en el cual la alta velocidad crea un cono acústico que parte del morro del avión, que se acerca a la velocidad del sonido pero no logra superarla; este cono crea un vacío circundante al avión y por consiguiente, al mover las superficies de vuelo con el fin de maniobrar el avión, éstas no responden, se bloquean, o no tienen ningún efecto en el movimiento del avión. Al entrar en pérdida por compresibilidad, el piloto no tiene muchas opciones, de ser posible puede salir del avión o bien seguir en la trayectoria de descenso para que al llegar a aire más denso se disminuya la velocidad y el efecto del cono acústico, y de esta manera, recuperar los controles y obtener una oportunidad para tirar del avión hacia atrás.

Durante un vuelo de pruebas en mayo de 1941, el oficial del USAAC, Comandante Signa Gillkey, decidió no saltar de su YP-38 durante una pérdida por compresibilidad, recuperando el control gradualmente usando el compensador del elevador. Los ingenieros de Lockheed estaban muy preocupados por esta limitación, pero necesitaban concentrarse en las otras órdenes de aviones. 65 Lightning fueron finalizados en septiembre de 1941, con muchos más por fabricar.

 
P-38E con una elevada "cola de escorpión", un esfuerzo fallido por combatir las pérdidas por compresibilidad.

Para noviembre de 1941, muchos de los retos iniciales en las líneas de ensamblaje habían sido resueltos y había un pequeño espacio para que el equipo de ingenieros se tomara un respiro y abordara el problema de los controles bloqueados durante un vuelo en picado. Lockheed tenía un puñado de ideas para hacer pruebas que les permitieran encontrar una respuesta. La primera solución que intentaron fue acomodar un servo de resorte con aletas en las guías del eje del elevador, diseñadas para asistir al piloto cuando intentara controlar fuerzas del timón que excedieran 13,5 kg (30 libras), que esperaban encontrarse durante un vuelo en picado a alta velocidad. En ese punto, las aletillas ayudarían a multiplicar el esfuerzo de los movimientos del piloto. Al experimentado piloto de 43 años Ralph Virden le fue encomendada una prueba de alta velocidad con secuencias específicas para que las siguiera, restringiendo su velocidad y habilidad en aire denso a bajas altitudes con el fin de que el nuevo mecanismo no se sobreesforzara bajo dichas condiciones. Una nota fue pegada al panel de instrumentos del prototipo recordaba estas instrucciones. El 4 de noviembre de 1941, Virden se subió en el YP-38 #1 y completó la secuencia satisfactoriamente, pero 15 minutos más tarde experimentó una barrena de giro con una alta Fuerza-G. La cola del prototipo falló aproximadamente a los 915 m (3000 pies) durante la recuperación del picado a alta velocidad, y Virden perdió la vida al estrellarse fatalmente. La oficina de diseño de Lockheed estaba naturalmente conmovida, pero lo único que pudieron hacer los ingenieros de diseño fue declarar como fallida la solución de la asistencia servomecánica para la pérdida de control en un vuelo en picado. Lockheed debía resolver este problema; el USAAC afirmaba que se trataba de una agitación estructural, ordenando a Lockheed revisar mucho más concienzudamente la cola.

Como la cola de los P-38 estaba completamente laminada en aluminio, y era lo suficientemente rígida, el problema de la agitación era un problema de ingeniería más relacionado con una cola muy flexible. De hecho, ningún P-38 sufrió de una agitación real en su cola. Para comprobar esto, un elevador y sus estabilizadores verticales fueron laminados con un metal aproximadamente 63 % más delgado de lo normal, demostrando que incrementando la rigidez no se producían diferencias significativas en la vibración. El Coronel del ejército Kenneth B. Wolfe (a la cabeza de la Ingeniería de Producción del Ejército) sugirió a Lockheed el intentar colocar masa externa o contrapesos sobre y debajo del elevador, a pesar de que el P-38 tenía ya bastantes contrapesos elegantemente colocados dentro de cada estabilizador vertical. Varias configuraciones de contrapesos externos fueron instalados y peligrosos vuelos de giro en barrena fueron realizados para documentar su desempeño. Explicándole a Wolfe en el Informe Número 2412, “Kelly” Johnson escribió “...la violenta vibración no ha cambiado y la tendencia natural a entrar en picado es la misma en todas las condiciones”. Los compensadores de peso no ayudaron en absoluto. Sin embargo, por insistencia de Wolfe, los contrapesos externos fueron colocados en todos los P-38 construidos a partir de ese momento.

Tras meses de presionar al Comité de Asuntos de Aeronáutica para ser provistos de un túnel de viento de Mach 0,75 (que finalmente resultó), el problema de la compresibilidad se reveló al mostrar que el centro de la elevación se movía atrás hacia la cola en un flujo de alta velocidad, elevándola y haciendo que el morro cayera. El problema de la compresibilidad se resolvió cambiando la geometría de la parte inferior de las alas cuando entrara en picado para mantener la elevación en el borde de las mismas. En febrero de 1943, alerones de rápida activación para la recuperación del picado (dive flaps, instalados en la cara posterior de las alas) fueron tratados y probados por los pilotos de pruebas de Lockheed. Estos alerones fueron colocados fuera de las cavidades de los motores, y al activarse bajaban 35° en 1,5 segundos. Los alerones no actuaban como frenos aerodinámicos, afectaban el centro de la distribución de la presión haciendo que el ala no perdiera su elevación o que ésta no se desplazara hasta la cola. Luego, en 1943, cientos de kits de instalación de alerones fueron ensamblados en tierra con el fin de darle a los P-38 ubicados en el Norte de África, Europa y el Pacífico una oportunidad para detener el efecto de la compresibilidad y expandir sus tácticas de combate. Desafortunadamente, estos alerones cruciales no siempre llegaron a su destino. En marzo de 1944, 200 kits de alerones de recuperación destinados a los P-38J del Teatro de Operaciones de Europa fueron destruidos en un misterioso incidente de identificación cuando un caza de la Real Fuerza Aérea (RAF) derribó un Douglas C-54 Skymaster que iba a dejar el encargo en Inglaterra. Los P-38J salieron de la línea de ensamblaje en el verano de 1944, donde fueron remolcados hacia afuera y modificados al aire libre. Los alerones finalmente se incorporaron a la línea de producción en junio de 1944 en los últimos 210 P-38J. La provisión a los P-38 de alerones de recuperación y la libertad de maniobrabilidad táctica habían llegado muy tarde y estaban lejos de ser duraderas. De todos los Lightning construidos, solo la última mitad pudo tener los alerones de recuperación instalados como parte de la secuencia de la línea de ensamblaje.

Luego C. “Kelly” Johnson afirmó:

Hice una mella en la compresibilidad en el P-38 porque volamos a un rango de velocidad que nadie había experimentado antes, y tuvimos dificultades para convencer a la gente que no era algo divertido, era un problema de física fundamental. Encontramos qué era lo que sucedía cuando el Lightning elevaba su cola y trabajamos durante toda la guerra para obtener 15 nudos (28 km/h) más de velocidad en el P-38. Vimos la compresibilidad como un muro de ladrillos por mucho tiempo. Ahora ya sabemos cómo salir de ella.
La agitación era otro problema inicial en la aerodinámica, difícilmente diferenciable de la compresibilidad, ya que ambas fueron descritas por los pilotos de pruebas como “agitación en la cola”. La vibración aerodinámica (buffeting o sacudida) tiene lugar cuando ocurren perturbaciones en el flujo de aire delante de la cola; el avión entonces se sacudirá a altas velocidades. La decisión tomada fue redondear las estructuras en el borde del ala que se juntaban con el fuselaje y con la cavidad de los motores. La prueba número 15 de túnel de viento resolvió el problema de la sacudida completamente y esta solución de la curvatura entre superficies fue aplicada en cada estructura posterior de P-38. Los kits de curvatura fueron enviados a cada escuadrón que pilotara Lightning. El problema resultó en un aumento del 40 % en la velocidad en la junta entre el fuselaje y el ala donde el grosor es mayor. Una velocidad de 802 km/h, 433 KTAS (500 mph) a 7620 m (25 000) podría hacer que el flujo de aire en la junta del ala y el fuselaje se acercara a la velocidad del sonido. El redondeado resolvió para siempre el problema de la sacudida para el P-38E y los modelos posteriores.

Otro problema con el P-38 se debía a su diseño único de hélices de rotación contraria. Perder uno de los dos motores en cualquier bimotor creará un empuje asimétrico, creando en un despegue un impulso sobre el morro que se dirigirá al costado del motor con fallo. Un entrenamiento convencional en un avión bimotor sugeriría poner el motor bueno a toda potencia; si un piloto hace eso en el P-38 a pesar de que el motor ha fallado, la torsión mecánica resultante y la fuerza descentrada producirá un repentino e incontrolable giro en el avión que puede llegar a perder el control y volcar. Finalmente, los procedimientos que están encaminados a ayudar al piloto a salir de esta situación en el Lightning sugieren lo contrario, reducir la potencia en el motor funcional, abanderar el motor fallido (feathering) e incrementar luego la potencia gradualmente una vez obtenida la estabilidad; los despegues con un solo motor son posibles, siempre y cuando no esté completamente cargado de armamento.

El sonido del motor del Lightning era bastante peculiar, con un silencioso "jadeo" debido a que sus escapes estaban acoplados a los turbocompresores de General Electric en ambos Allison V-1710, otorgándole esa sensación de estabilidad y desempeño que inmortalizaran al Lightning. Inicialmente se presentaron varios problemas con la regulación de la temperatura de la cabina; los pilotos se acaloraban mucho en el sol del trópico y la carlinga de ser abierta provocaría una terrible agitación, y en el norte de Europa a elevada altitud la temperatura era muy baja dentro, debido a que la distancia entre la cabina y los motores fue calculada teniendo en cuenta para prevenir transferencias excesivas de calor. Variantes subsecuentes recibieron modificaciones para resolver esos problemas.

 
Un P-38 al atardecer.

El 20 de septiembre de 1939, después de la construcción y posterior prueba de los YP-38, el Cuerpo Aéreo del Ejército estadounidense (USAAC) ordenó la producción inicial de 66 P-38 Lightning, treinta de los cuales se entregaron al Cuerpo Aéreo a mediados de 1941, pero no todos contaban con armamento. En los aviones sin armamento fueron instalados cuatro ametralladoras de 12,7 mm (en vez de las dos de 12,7 mm y dos de 7,62 mm de sus predecesores) y un cañón 37 mm. Contaban con cristal blindado, blindaje en la cabina y controles fluorescentes en la cabina. Uno de ellos fue completado con una cabina presurizada con fines experimentales y se designó XP-38A. Debido a los informes que el USAAC enviaba de Europa, los 36 P-38 restantes recibieron mejoras pequeñas pero significativas, como depósitos autosellantes, luces indicadoras de tren de aterrizaje, y un mejor blindaje para dejarlos en buenas condiciones de combate. El USAAC especificó que esos 36 aviones se designarían P-38D. Como resultado, nunca hubo P-38B o P-38C. El uso principal del P-38 fue el de caza de entrenamiento antes de darle su uso oficial como caza de combate.

En marzo de 1940, los franceses y los británicos ordenaron un total de 667 P-38, designados Modelo 322F para los franceses y Modelo F-322B para los británicos. Este avión pudo ser una variante de P-38E, pero sin sobrealimentación (debido a una prohibición del gobierno de los Estados Unidos), y ambos motores giraban hacia la derecha en vez de ser contrapuestos, para hacerlos comunes a la gran cantidad de Curtiss-Wright Tomahawk que ambas naciones habían ordenado (y que llevaban el mismo motor Allison V-1710). Tras la caída de Francia en junio de 1940, el gobierno británico tomó el resto de la orden y lo redesignó Lightning I. Tres fueron entregados en marzo de 1942 y se hizo el descubrimiento, sin turbocompresores, a baja altitud y usando combustible británico de bajo octanaje, de que tenían una velocidad máxima de 480 km/h (300 mph) y unas pobres capacidades de maniobra, lo cual suscitó la cancelación del resto del pedido. Los 140 Lightning I restantes fueron terminados para el USAAC con sus hélices de giro contrapuesto, pero aún no contaban con turbo-compresores. Muchos de ellos fueron para el entrenamiento de unidades del Cuerpo Aéreo del Ejército estadounidense, bajo la designación RP-322. Esos aviones ayudaron al USAAC en el entrenamiento de nuevos pilotos en las condiciones de alta potencia y complejidad que ofrecían los nuevos cazas. Un puñado de los modelos 322 fueron usados luego como plataformas de pruebas para modificaciones, adaptando dispositivos de distracción de humo y dos torpedos de bombardeo aéreo. El RP-322 era lo suficientemente rápido (algunos de los más rápidos P-38 eran casi idénticos en configuración a los P-322-II) a baja altitud y encajaba bien como avión de entrenamiento. El otro resultado positivo de la orden franco-británica fue el haberles dado a las aeronaves su famoso nombre. Lockheed originalmente los habría bautizado "Atalanta" debido a que la compañía guardaba la tradición bautizar sus aviones con referencia a figuras mitológicas y celestes, pero el nombre de la RAF perduraría para siempre.

Historia operacional

 
Plataforma cargada de P-38 en CVE, lista para hacerse a la mar, con aislantes contra la sal, en Nueva York.

La primera unidad en recibir cazas P-38 fue el Primer Grupo de Cazas. Luego del ataque a Pearl Harbor, esta unidad se unió al 14º Grupo de Persecución en San Diego (California) como defensa de la Guardia Costera Estadounidense.

Entrada en la guerra

El primer Lightning en ver servicio activo fue la versión F-4, un P-38E cuyas armas fueron reemplazadas por cuatro cámaras. Se unieron al 8º Escuadrón de Fotografía de Australia el 4 de abril de 1942. Tres F-4 fueron operados por la Fuerza Real Australiana en su teatro por un corto período en septiembre de 1942.

El 29 de mayo de 1942, 25 P-38 comenzaron operaciones en las islas Aleutianas en Alaska. El largo alcance del caza lo hizo propicio para la campaña de al menos 2000 km (1200 millas) que tiene de largo el archipiélago, y fueron voladas tres campañas de estas en el resto de la guerra. Las Aleutianas constituyeron uno de los más agresivos ambientes disponibles para probar el nuevo avión bajo condiciones de combate. Muchos Lightning se perdieron debido al clima extremo y otras condiciones diferentes a acciones del enemigo, y fueron casos en los que pilotos de Lightning volaron durante horas sobre mares y cielo grises, perdiendo la percepción del horizonte y por lo tanto su orientación, y ocasionando confusiones que los llevaron simplemente a volar hacia el agua. El 9 de agosto de 1942, dos P-38E del 343° Grupo de Cazas, de la Decimoprimera Fuerza Aérea, al finalizar una larga patrulla de 1600 km (1000 millas) de alcance, se encontraron con un par de hidroaviones Kawanishi H6K “Mavis” japoneses y los destruyeron, haciendo de ellos las primeras aeronaves en ser derribadas por un Lightning.

Teatro Europeo

 

P-38 participando en la campaña de Normandía evidenciado por las franjas de invasión de la batalla de Normandía.


Los P-38 Lightning tuvieron una numerosa cantidad de escapes afortunados, como por ejemplo el arribo del 71° Escuadrón de Cazas de Goxhill (Lincolnshire, Inglaterra) en julio de 1942. La ceremonia para inaugurar sus operaciones había sido trazada para mediados de agosto, pero un día antes de la ceremonia, Goxhill sufrió su único bombardeo aéreo durante la guerra. Un solitario bombardero alemán sobrevoló y lanzó una bomba muy bien apuntada justo sobre la intersección de las dos nuevas pistas de aterrizaje hechas en hormigón, pero la bomba no explotó y los aviones pudieron continuar con su misión (de hecho, la bomba nunca pudo ser retirada y, mientras duró el enfrentamiento, los aviones tenían que sobrevolar la bomba cada vez que fueran a despegar).

Después de 347 acercamientos sin contacto con el enemigo, el 1°, 14º y 82º Grupos de Cazas fueron transferidos al 12º de la Fuerza Aérea en el Norte de África como parte de la fuerza que se estaba reuniendo para la Operación Torch. El 19 de noviembre de 1942, varios Lightning escoltaron una formación de B-17 en un bombardeo sobre Túnez. El 5 de abril de 1943, 26 P-38F del 82º destruyeron 31 aviones enemigos, ayudando a establecer la superioridad aérea en el área, y haciéndole merecedor del apodo alemán "Diablo con Cola Bifurcada”, interpretado también como el Diablo de Dos Colas. El P-38 se mantuvo en servicio en el Mediterráneo por el resto de la guerra. Fue en este teatro en el que el P-38 sufrió las más grandes pérdidas en el aire. El 25 de agosto de 1943, 13 P-38 fueron derribados en una salida simple de Bf 109 del ala Jagdgesschwader 53 de la Luftwaffe, sin que los Lightning lograran un solo derribo. El 1 de septiembre, diez P-38 fueron derribados tras volver con un solo derribo, constituyendo la victoria número 67 del as alemán Franz Schiess (quien también es el máximo cazador de Lightning en la Luftwaffe, con un total de 17 destruidos).

Las experiencias sobre Alemania mostraron que se necesitaban cazas de escolta de largo alcance para proteger las operaciones de bombarderos pesados de la Octava Fuerza Aérea. Los P-38H del 55º Grupo de Cazas fueron transferidos al Octavo en Inglaterra en septiembre de 1943, y fue complementado por otros provenientes del 20º Grupo de Cazas, el 364º, y el 479º poco después.

En el Teatro del Mediterráneo, los pilotos italianos comenzaron a encarar al P-38 a finales de 1942 y lo consideraron como un enemigo formidable, en comparación a otros cazas letales incluyendo al Supermarine Spitfire. Un pequeño número de P-38 cayó en manos de unidades alemanas e italianas y fueron probados y usados en combate. El Coronel Tondi usó un P-38, probablemente de la variante “E”, que aterrizó en Cerdeña debido a un error de navegación. Tondi finalmente logró aproximarse a un B-24, derribándolo el 11 de agosto de 1943. El P-38 finalmente fue adquirido por Italia para ser usado en la posguerra.

El P-38 se desempeñó bien en el Teatro de Operaciones de Europa a pesar de ser superado en 10 a 1 en número, y sufriendo fallos frecuentes en los motores, atribuidos a partes que no toleraban bien el combustible de bajo grado usado en Europa. Muchos de los problemas con el avión fueron superados por la variante J, pero en septiembre de 1944 todos los grupos de Lightning en la Octava Fuerza Aérea fueron reemplazados por el North American P-51 Mustang, cuyas mejoras aerodinámicas y su versión norteamericana del motor Merlin extendieron el rango de alcance de los cazas de escolta. La Octava Fuerza Aérea continuó operando la versión F-5 de reconocimiento con mayor éxito.

Teatro del Pacífico

 
P-38 en mantenimiento en Europa.

El P-38 fue usado más extensa y exitosamente en el Teatro del Pacífico, donde probó estar perfectamente encajado, combinando su excelente desempeño con un alcance muy largo. El P-38 tiene el crédito de haber destruido más aviones japoneses que cualquier otro caza de las Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos (USAAF). Las cabinas que se congelaban no eran un problema a baja altitud en el trópico. De hecho, no había modo de abrir una ventana debido a que causaba serias agitaciones al mandar vientos turbulentos hacia la cola, y a veces solía ser muy caliente; los pilotos que participaban en misiones de baja altitud, a veces volaban con pantalón corto, zapatillas, y el paracaídas. Como el P-38 no podía maniobrar de la misma forma que un Mitsubishi A6M Zero u otros cazas japoneses, su alto régimen de ascenso le daba la oportunidad a los pilotos de elegir si combatían o se retiraban, y su potencia de fuego perfectamente apuntada era más potente y mortal para los cazas japoneses que tenían un blindaje muy ligero, a diferencia de los cazas alemanes.

La ráfaga de balas concentrada y paralela permitía victorias aéreas a distancias mucho mayores que si los cazas cargaran sus cañones en las alas. De hecho, resulta algo irónico que Dick Bong, el as estadounidense con mayor número de bajas durante la Segunda Guerra Mundial (40 victorias solamente en P-38), prefiriera volar directamente a sus objetivos para estar seguro de que realmente había acertado (ya que él sabía que no tenía muy buena puntería), en algunas ocasiones llegando a volar dentro de los restos de sus recién destruidos blancos (y en una ocasión colisionando con un avión enemigo, ya que según él era una victoria "probable"). Los dos motores Allison se desempeñaban admirablemente en el Pacífco. Jirō Horikoshi, diseñador del Zero. escribió: "El sonido peculiar de los motores del P-38 se ha convertido en algo familiar y odiado por los japoneses en todo el Pacífico Sur".

Del 2 al 4 de marzo de 1943, los P-38 volaron para escoltar bombarderos y aviones de ataque australianos y de la Quinta Fuerza Aérea, durante la batalla del Mar de Bismark, una derrota crucial contra los japoneses. Dos ases de P-38 provenientes del 39º Escuadrón de Combate fueron derribados en el segundo día de la batalla: Bob Faurot y Hoyt “Curley” Eason (un veterano con cinco victorias, quien había entrenado a cientos de pilotos, incluyendo a Dick Bong).

El General George C. Kenney, comandante de la Quinta Fuerza Aérea de las USAAF con base en Nueva Guinea, no podía conseguir suficientes P-38, a pesar de que ya habían reemplazado P-39 y P-40 útiles pero inadecuados (y que usaban el mismo motor Allison V-1710 sin turboalimentación), lo cual se veía como una plegaria sin respuesta. Los pilotos de Lightning comenzaron a competir en el posicionamiento de bajas contra aviones japoneses.

Isoroku Yamamoto

Los Lightning figuran en una de las operaciones más significativas en el Teatro del Pacífico, la interceptación, el 18 de abril de 1943, del Almirante Isoroku Yamamoto, el arquitecto de la estrategia naval japonesa en el Pacífico, incluyendo el ataque a Pearl Harbor.

Cuando los criptógrafos estadounidenses descubrieron que Yamamoto iba a volar a la isla Bougainville para llevar a cabo una inspección del frente de batalla, 16 P-38G Lightning fueron enviados en una misión de interceptación de largo alcance, volando 700 km (435 millas) desde Guadalcanal a altitudes entre 3 y 15 m (10 y 50 pies) sobre el océano para evadir la detección. Increíblemente, los Lightning interceptaron con impecable precisión en los cálculos de tiempo a los dos bombarderos rápidos Mitsubishi G4M “Betty” de transporte de Yamamoto y seis Zeros que los escoltaban, cuando se encontraban en operaciones de descenso y aproximación para aterrizar. El primer Betty se estrelló en la selva y el segundo encalló cerca de la costa. Dos Zero también fueron abatidos por los pilotos estadounidenses, perdiéndose un P-38. Al día siguiente, los investigadores japoneses encontraron el cuerpo sin vida de Yamamoto en el avión que se estrelló en la selva.

Historial de servicio

Las marcas en servicio de los P-38 muestran resultados combinados, pero usualmente por mala interpretación. Los P-38 fueron descritos como aeronaves más difíciles de pilotar que aquellas de un solo motor, pero esto se debe al entrenamiento inadecuado en los primeros meses de la guerra y a que era el único caza bimotor. Los problemas del motor del Lightning a gran altitud sólo sucedieron con la Octava Fuerza Aérea y se atribuyen al bajo octanaje y calidad del combustible británico respecto a las necesidades del refinado motor Allison; en contraste, el P-38 tuvo vuelos tremendamente exitosos volando desde Italia a Alemania en todas las altitudes, debido a que el combustible era de mejor calidad. Este problema con el combustible contribuye a la relativa baja tasa de derribos del caza de 1,4 a 1 en el Teatro de Operaciones de Europa, donde el P-38 alcanzó 2500 bajas enemigas confirmadas con 1750 pérdidas en combate por todo tipo incluyendo fuego antiaéreo, errores del piloto o fallos en el equipo. Se estima que realmente la tasa de mortalidad de combates aire-aire en el Teatro Europeo pudo ser de 2:1 a favor del Lightning. Antes de la variante J-25, los P-38 eran presa fácil de los alemanes, que los alcanzaban fácilmente, ya que carecían de los alerones de recuperación, vitales para garantizar vuelos rápidos sin entrar en compresibilidad o para evitar sus efectos durante los picados. Los pilotos de cazas alemanes evitaban un combate al ejecutar la primera mitad de un giro en S (Split S) y continuar en barrenas de giro (steep dive) porque sabían que los Lightning evitarían seguirlos.

En el lado positivo, el tener dos motores le significaba una póliza de seguro. Muchos pilotos regresaron a salvo a la base tras un fallo en el motor durante el combate. El 3 de marzo de 1944, los primeros cazas aliados que llegaron hasta Berlín en una misión fallida de escolta, liderando el grupo de pilotos de P-38H el Teniente Coronel Jack Jenkins del 55º Grupo de Cazas, llegando sólo con la mitad de sus hombres después de que daños por fuego antiaéreo y fallos en su motor le obligaran a regresar. Camino a Berlín, Jenkins reportó un motor con un sonido extraño y el otro en buenas condiciones, haciéndole dudar el que realmente fuera a regresar. Los B-17 que supuestamente debía escoltar no hicieron nada destacable, regresando a Hamburgo. Jenkins y su compañero pudieron soltar sus depósitos y huir de cazas enemigos para regresar a casa con tres motores buenos entre los dos. En el Teatro de Operaciones de Europa, los P-38 hicieron 130.000 salidas con una pérdida de 1,3 % en total, comparablemente favorable con las operaciones en Europa del P-51, que registró un 1,1 % de pérdidas, considerando que el P-38 era bastante inferior en número y sufrieron de tácticas poco bien pensadas. La mayoría de las salidas del P-38 fueron hechas en un período anterior a la superioridad aliada en el aire de Europa, cuando los pilotos luchaban contra un enemigo bastante hábil, instruido y determinado.

A pesar de tantas dificultades, el P-38 se posiciona como tercero en el escalafón de mejor caza aliado en Europa, según el Teniente Coronel Mark Hubbard, que jamás tomó los controles de un Lightning. Las mayores virtudes del avión eran su largo alcance, su gran carga útil, alta velocidad, alto régimen de ascenso, y su potente fuego concentrado. El P-38 fue un interceptor y caza de ataque formidable y, en manos de cualquier piloto, extremadamente letal en combate aire-aire.

En el Teatro del Pacífico, el P-38 derribó cerca de 1800 aeronaves japonesas, con más de 100 pilotos convertidos en ases de combate al derribar cada uno más de cinco aeronaves enemigas. Los suministros de combustible estadounidense contribuyeron a un mejor desempeño de los motores y servicio de mantenimiento, y el alcance fue extendido al empobrecer la mezcla de combustible. En la segunda mitad de 1944, los pilotos de P-38L que salían de Nueva Guinea Alemana volaban 1524 km (950 millas), con un tiempo de combate de 15 minutos y luego regresaban a salvo a la base.

Operaciones de posguerra

El final de la guerra dejó a las USAAF con miles de P-38 que se volvieron obsoletos con la llegada de los cazas a reacción. Cien aeronaves del modelo P-38L y F-5 Lightning fueron adquiridas por Italia en un contrato que data de abril de 1946. Entregados, tras arreglarlos a ritmo de uno por mes, fueron enviados a la AMI completando el envío hasta 1952. Los Lightning sirvieron en 4 Stormo y otras unidades incluyendo el 3 Stormo, volando misiones de reconocimiento sobre los Balcanes, ataque a tierra, cooperación naval y misiones de superioridad aérea. Debido a la poca familiaridad para operar cazas pesados, con motores viejos y sumado a errores humanos, una gran cantidad de P-38 se perdieron en al menos 30 accidentes, muchos de ellos fatales. A pesar de esto, muchos pilotos italianos amaban el Lightning, por su excelente visibilidad en tierra y su estabilidad en el despegue. Los P-38 italianos fueron retirados de servicio en 1956; ninguno de ellos sobrevivió al desmantelamiento y achatarramiento.

Los P-38 sobrantes fueron usados también por otras fuerzas aéreas extranjeras, con una docena vendida a Honduras y 15 retenidos en China. Seis F-5 y dos P-38 biplazas sin armamento fueron operados por el Partido Revolucionario Dominicano con fuerzas localizadas en Cuba en 1947. La mayoría de los Lightning fabricados durante la guerra presentes en territorio estadounidense fueron vendidos por 1200 dólares una vez cesado el conflicto, y el resto fueron desmantelados. Los P-38 remanentes en otros teatros de operaciones fueron movidos por excavadoras a pilas de aviones abandonados y hechos chatarra; muy pocos escaparon a este destino.

El piloto de pruebas de Lockheed Tony LeVier fue uno de aquellos que compró un Lightning, escogiendo un modelo P-38J, y lo pintó de rojo para convertirlo en un avión deportivo y de exhibiciones aéreas. Lefty Gardner, un ex piloto de B-24 y B-17, y asociado a la Fuerza Aérea Confederada, compró un P-38L-1-LO de mediados de 1944 y que había sido modificado a F-5G. Gardner lo pintó de blanco con una franja roja y azul y le bautizó White Lightnin’; él trabajó en sus sistemas de turboalimentación instalando intercoolers que garantizaran un óptimo desempeño a baja altitud y le puso unas entradas de aire similares a las que llevaban los P-38F para que luciera más aerodinámico. Los P-38 eran contendientes populares en las carreras aéreas desde 1946 a 1949, con Lightning de colores vibrantes que hacían alucinantes giros cerca de los pilones de las Carreras Aéreas de Reno en Cleveland.

Los F-5 fueron comprados por compañías de cartografía aérea para la elaboración de mapas. Desde la década de 1950, el uso de Lightning declinó fuertemente y sólo un poco más de dos docenas todavía existen y algunos pueden volar. Un ejemplar es un P-38L propiedad de Lone Star Flight Museum en Galveston, Texas, pintado en los colores Putt Putt Maru de Charles MacDonald. Otros dos ejemplares son F-5G que fueron adquiridos y operados por Kargl Aerial Surveys en 1946, y ahora están en el Yanks Air Museum de Chino (California), y en el Evergreen Aviation Museum de McMinnville, Oregon.



Más de 10.000 Lightning fueron fabricados en total. Esto lo convierte en el único avión de combate estadounidense en producción continua durante la participación de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. El Lightning tuvo efectos en la fabricación de otros aviones; por ejemplo, el diseño de sus alas en escala más grande fue usado en el Lockheed L-049 Constellation.

El primer Lightning con capacidad de entrar en combate fue el P-38E, que incorporaba instrumentos mejorados, y sistemas eléctricos e hidráulicos. A mediados de la producción, las viejas hélices de acero hueco Hamilton Standard Hydromatic fueron reemplazadas por nuevas hélices Curtiss Electric de duraluminio. La configuración definitiva del armamento incorporaba cuatro ametralladoras de 12,7 mm con una cinta de 500 cartuchos por arma, y un cañón automático Hispano de 20 mm con 150 proyectiles, reemplazando al poco fiable Oldsmobile de 37 mm, y era estándar con el equipo.

Mientras las ametralladoras fueron colocadas simétricamente en la nariz en las primeras versiones, fueron colocados de forma desigual en la versión P-38E y versiones posteriores, con los cañones asomándose a distintas distancias. Esto fue hecho para asegurar un suministro directo de las cintas de cartuchos, ya que anteriormente las cintas tendían a atascarse.

El primer P-38 salió de la fábrica en octubre de 1941. Más de cien P-38E fueron completados en la fábrica o convertidos en el campo en una variante de reconocimiento fotográfico, la F-4, donde las armas fueron reemplazadas por cámaras. Muchos de esos primeros Lightning de reconocimiento fueron retenidos para entrenamiento, pero el F-4 fue el primer Lightning en ser usado en acción en abril de 1942.

Más tarde fueron construidos 210 P-38E, y fueron seguidos luego, comenzando en abril de 1942, por el P-38F, que incorporaban soportes al lado de los motores para depósitos adicionales, o llevar un total de 900 kg (2000 libras) de bombas. El P-38F era más pesado, con motores más potentes que consumían más combustible. Sin los depósitos externos el alcance era más corto que la versión -E. El General Spaatz, quien comandara la Octava Fuerza Aérea en el Reino Unido, dijo sobre el P-38F: “Yo prefiero tener un avión que va tan rápido como el demonio y tiene algunos defectos, que otro que no va como el demonio y tiene algunos defectos”. Se construyeron un total de 527 P-38F.

El P-38F fue seguido a comienzos de 1943 por el P-38G, usando motores Allison más potentes de 1040 kW (1400 hp) cada uno y con un mejor equipo de radio. El P-38G fue seguido rápidamente por el P-38H, con unos Allison algo más refinados de 1060 kW (1425 hp), un cañón automático de 20 mm mejorado y una capacidad para bombas de hasta 1450 kg (3200 libras). Estos modelos también fueron modificados en tierra en aviones de reconocimiento F-4A y F-5. Un F-5A fue modificado para convertirlo en un avión experimental biplaza de reconocimiento, con cámaras adicionales en las colas de los fuselajes. El desempeño del P-38G y del P-38H fue restringido por un sistema de intercooler integrado al borde de ataque del ala que había sido diseñado para motores más pequeños (en consecuencia, muchas tripulaciones lo retiraron para conseguir mayor potencia a bajas altitudes, donde el daño por sobrecalentamiento era razonablemente bajo). Los nuevos motores podrían calentarse al punto en que era posible que ocurriera una detonación explosiva en el carburador si se usaba más allá de los límites permitidos.

Las primeras variantes no gozaban de una buena reputación de maniobrabilidad, debido a que eran ágiles a bajas altitudes a manos de un piloto capacitado, usando las características de pérdida del avión como la mayor ventaja. Desde el modelo P-38F-15, el Lightning contaba con el modo “maniobras de combate” con la adición de alerones Fowler (alerones de desplazamiento corredizo que aumentan la geometría del ala). Cuando se bajaban a 8.º en el modo de maniobrabilidad, los alerones le permitían al P-38 desenvolverse como muchos cazas de un solo motor con el costo de añadir un poco de resistencia. Sin embargo, las primeras variantes estaban restringidas debido a la alta carga de fuerza que ofrecía el control de los alerones y la baja velocidad inicial del alabeo.

La madurez del Lightning: P-38J y P-38L

 
Cuatro P-38 volando en formación.



El P-38J definitivo fue introducido en agosto de 1943. El sistema intercooler para refrigerar los sobrealimentadores, que había sido ubicado dentro del borde de ataque de las alas, probó ser muy vulnerable a los daños de combate, y podían estallar si la serie incorrecta de controles era activada por error. En el modelo P-38J, las góndolas de línea sinuosa y aerodinámica de los motores de Lightning anteriores fueron cambiadas para encajar el radiador del intercooler entre los radiadores de aceite, formando una “barbilla” en cada motor y que distinguió visualmente al modelo J de sus predecesores.

Como el P-38J usaba el mismo V-1710-89/91 del modelo H, el nuevo y más moderno intercooler le hacía superior en desempeño, ya que era más eficiente y bajaba más la temperatura de la presión de aire del colector (manifold pressure), lo cual incrementaba la potencia calculada significativamente. El borde de ataque de la parte externa del ala fue adaptado con depósitos de combustible de 55 galones, llenando el espacio ocupado por los túneles dejados por cada intercooler.

Los 210 aparatos J finales, designados P-38J-25-LO, aliviaron el problema de la compresibilidad con la adición de un set de alerones de recuperación de funcionamiento eléctrico justo al lado de los motores, en la línea central inferior de las alas. Con estas mejoras, un piloto de las USAAF reportaba velocidades de picado de hasta 970 km/h (600 millas por hora), ya que la compresibilidad afectaba el funcionamiento correcto del barómetro y es de suponerse que la velocidad real era menor.

El bloque de producción del P-38J-25-LO también introdujo alerones de accionamiento asistido con un sistema hidráulico, una de las primeras veces que un sistema así fuera introducido en un caza. Esto aumentó notoriamente la velocidad de alabeo del Lightning y redujo la fuerza que el piloto debía ejercer para realizarlo. Con un Lightning satisfactoriamente producido, Lockheed impulsó su producción, trabajando con subcontratistas de todo Estados Unidos para producir cientos de Lightning cada mes.

Solo hubo dos P-38K, desarrollados entre 1942 y 1943, uno oficial y el otro como un experimento interno de Lockheed. El primero fue llamado RP-38E como instrumento de pruebas al que se le instalaron hélices con palas en forma de remo de “alta actividad” Hamilton Standard Hydromatic, similares a las que usó el P-47. Las nuevas hélices requirieron conos de mayor diámetro, y la línea de alimentación fue cambiada de posición. Por ello se modelaron nuevas góndolas de los motores para que su forma se ajustara al nuevo diámetro de los conos de las hélices. El avión también contaba con los nuevos intercoolers desarrollados para el P-38J.

El desempeño del primer prototipo condujo a una solicitud oficial de un segundo avión, un P-38G-10-LO (redesignado P-38K-1-LO) con las mencionadas hélices de cuatro palas y una nueva planta motriz Allison V-1710-75/77 (F15R/L) con 1875 bhp (boosted horse power o caballos de fuerza producidos con una mejora externa) al usar el sistema de Potencia de Emergencia WEP (War Emergency Power) que consistía en la inyección temporal de agua-metanol. Las Fuerzas Aéreas del Ejército recibieron el envío en septiembre de 1943 en el Eglin Field. En las pruebas, el P-38K-1 alcanzó 693 km/h (432 mph) a potencia de uso militar y se predijo que podía sobrepasar los 720 km/h (450 mph) con potencia WEP, y de forma similar se incrementaría la carga útil y el alcance. El régimen de ascenso inicial fue de 24 384 m/s (4800 pies por minuto) alcanzando un techo de 13.928 m (46.000 pies). Alcanzaba la altitud de 20.000 pies en cinco minutos cerrados; con pintura de camuflaje reducía sus capacidades, ya que añadía una pequeña cantidad de peso y de resistencia en sus superficies. Sin embargo, el Departamento de Producción de Guerra refutó la producción del P-38K debido a la interrupción en la producción de dos o tres semanas, necesaria para implementar las modificaciones de las góndolas por los nuevos conos de las hélices y la línea de alimentación. También había dudas de si la compañía Allison tenía la posibilidad de producir grandes cantidades del motor V-1710 F15. A pesar de lo prometedor, el proyecto del P-38K tuvo que cancelarse.

El P-38L fue la variante más numerosamente producida del Lightning, con un total de 3923 construidos, 113 de ellos en la compañía Consolidated-Vultee en su fábrica de Nashville. Entró en servicio en las Fuerzas Aéreas del Ejército estadounidense en junio de 1944, a tiempo para apoyar las acciones de la invasión aliada en Francia del Día D. La producción de Lockheed en el Lightning se representaba por un sufijo que consistía del número de bloque de producción seguido por las letras “LO”, por ejemplo “P-38L-1-LO”, mientras que la producción de Consolidated-Vultee se reconocía por un número de bloque de producción seguido por las letras “VN”, por ejemplo “P-38-5-VN”.

El P-38L fue el primer Lightning en llevar lanzacohetes al ras del suelo. Siete HVAR (high velocity aircraft rockets) en pilones de cada ala, y luego, 10 cohetes en cada ala sobre rieles tipo “Árbol de Navidad”. El P-38L también contaba con pilones de almacenamiento reforzados para llevar bombas de 900 kg (2000 libras) o depósitos desechables con capacidad de 1140 litros (300 galones americanos, aproximadamente 1800 libras de AVGas).

 
F-5B, una versión de reconocimiento del P-38.

Lockheed modificó 200 armazones de P-38J en producción para convertirlos en aviones de reconocimiento fotográfico sin armamento F-5B, mientras otros cientos de P-38J y P-38L fueron modificados en tierra para convertirlos en F-5E, F-5F, y F-5G. Unos cuantos P-38L fueron convertidos en biplazas TP-38L para entrenamiento de familiarización.

Modelos posteriores del Lightning fueron entregados sin pintura, como parte de una política de las USAAF establecida en 1944. Primero, las unidades en tierra intentaron pintarlos, puesto que a los pilotos les aterrorizaba el ser muy visibles al enemigo sin ninguna clase de camuflaje, pero finalmente esto reducía el peso y la resistencia al avance dando una ligera ventaja en combate.

El P-38L-5 fue la subvariante más común de P-38L, contaba con una cabina modificada con sistema de calefacción que consistía en un conector dentro de la cabina, al que el piloto podía conectar un cable de un traje térmico, lo cual incrementaba su comodidad. Estos Lightning recibieron el motor mejorado V-1710-111/113 (F30R/L), el cual redujo dramáticamente los problemas de fallos en el motor experimentados a vuelos de gran altitud.

Pathfinders, Night Fighter y otras variants

El Lightning recibió modificaciones para otras tareas. Adicionalmente al F-4 y al F-5 como variantes de reconocimiento, un puñado de P-38J y P-38L fueron modificados en tierra para una pequeña formación de bombarderos “pathfinders” (rastreadores) o “droopsnoots” (olfateadores), teniendo un morro modificado para incorporar una Mira Norden o un radar H2X. Un Pathfinder podía liderar la formación de otros P-38, cada uno sobrecargado con dos bombas de 907 kg (2000 libras); la formación completa lanzaría su armamento cuando lo hiciera el Pathfinder.

Varios Lightning fueron modificados como cazas nocturnos. Hubo muchas modificaciones de campo o experimentales con diferentes configuraciones de equipo, que finalmente resultaron en un “definitivo” caza nocturno P-38M, o Night Lightning. Setenta y cinco P-38L fueron modificados a la configuración Night Lightning, pintados completamente de negro, con apagallamas cónicos para los cañones de las ametralladoras, un cubículo para el radar AN/APS-6 detrás del morro, y una segunda cabina alargando la forma de la carlinga del piloto, para ser usada por el operador del radar. La altura de la cabina trasera era pequeña, haciendo preferentes a operadores de radar de baja estatura.

Esta adición externa supuso una sorprendente baja alteración en el rendimiento en el P-38M, y era más rápido que el Northrop P-61 Black Widow construido especialmente para ser caza nocturno. Los Night Lightning participaron en algunas misiones de combate en el Pacífico casi al final de la guerra, pero como fue verificado, ninguno de ellos tomó parte en combate alguno.

A uno de los P-38 de producción inicial se le quitaron sus turbo-sobrealimentadores, con una segunda cabina colocada en uno de los dos fuselajes para examinar cómo la tripulación podría responder a un desarrollo de cabina “asimétrico”. Un P-38E fue acomodado con una barcaza central extendida para acomodar dos asientos en tándem con controles duales, y luego se le acomodó en cambio un ala de flujo laminar.

A comienzos de la Guerra del Pacífico, se propuso un esquema para instalarles flotadores a los Lightning y permitir que los aviones sirvieran como transportes de largo alcance. Los flotadores deberían ser retirados antes de que entrara en combate. Surgieron entonces afirmaciones que aseguraban que el agua salada podría corroer el empenaje, y por esta razón un P-38E fue modificado con una cola más elevada y le fue colocado un asiento colocado hacia atrás para que un observador observara la efectividad de la modificación. Este P-38E nunca llevó flotadores, y la idea fue abandonada rápidamente, ya que la Armada estadounidense había demostrado tener la capacidad suficiente para el transporte de suministros como para preocuparse por los envíos de P-38 en el sur del Pacífico.

Otro P-38E fue usado en 1942 para remolcar un planeador de transporte de tropas Waco como demostración. Sin embargo, había suficientes aeronaves disponibles para esta labor, como los C-47, así que el Lightning fue apartado de este trabajo.

Los Lightning estándar fueron usados como transporte de tripulación y de tropas en el sur del Pacífico. Les fueron acomodados cubículos en los pilones bajo las alas, reemplazando los depósitos desechables o bombas pesadas, y eran capaces de transportar a un pasajero acurrucado, o carga. Era una forma bastante incómoda de volar. Muchos de los cubículos no contaban con ventanilla alguna que permitiera al pasajero ver hacia afuera o recibir luz, así que alguna vez un viajero afirmó luego de haber volado “quien haya sido el que diseñó esta maldita cosa, debería ser forzado a viajar en ella”.

Lockheed pensó en un modelo de carga denominado versión Model 822 del Lightning para la Armada estadounidense. El Model 822 contaría con alas plegables, un gancho de apontaje, y un tren de aterrizaje más fuerte para las operaciones en portaaviones. La Armada no se interesó, debido a que el Lightning era demasiado grande para operaciones en cubierta y no querían aviones que usaran motores refrigerados por líquido, y el Model 822 jamás salió del papel. Sin embargo, la Armada operó cuatro F-5B con bases terrestres en el norte de África, que provenían de las USAAF y se redesignaron FO-1.

Un P-38J fue usado en experimentos con una inusual disposición para permitir el reabastecimiento en vuelo, en el que el caza enganchaba un depósito desechable amarrado por un cable a un bombardero. Las USAAF vigilaban este trabajo, sin embargo, decidió que era poco práctico. Otro P-38J también fue intervenido con un sistema experimental de esquíes retráctil en el tren de aterrizaje, pero esta idea tampoco vio servicio operacional.

Después de la guerra, se instaló de forma experimental en un P-38L, un armamento de tres ametralladoras de 15,2 mm. El cartucho de 15,2 mm fue desarrollado a comienzos de la guerra para un fusil antitanque de la infantería, un tipo de arma cuyo desarrollo se hizo común en varias naciones en la década de 1930, cuando los tanques eran mucho más ligeros, pero, hacia 1942, la idea de atacar a un tanque usando un fusil de gran calibre era considerado como "obsoleto" y "suicida".

El cartucho de dicha arma no se abandonó, ya que los estadounidenses diseñaron un arma derivada del cañón automático MG 151 de 15 mm de Alemania, y fue designada como “T17”. Pero a pesar de que 300 de esas armas fueron construidas y se fabricaron alrededor de seis millones de cartuchos de 15,2 mm, nunca vieron un uso efectivo y los T17 nunca vieron servicio operacional. El cartucho fue “ensanchado” para ajustar proyectiles de 20 mm y se convirtió en una munición estándar de Estados Unidos después de la guerra. Los P-38L armados con T17 no realizaron pruebas significativas.

Otro P-38L fue modificado después de la guerra como un “super strafer” con ocho ametralladoras de 12,7 mm en el morro y un armazón debajo de cada ala con dos ametralladoras del mismo calibre, para un total de 12 ametralladoras. Tampoco resultó algo de esta conversión.

Un P-38L fue modificado en la India por Hindustrian Aeronautics como un transporte rápido VIP, con un asiento cómodo cerca del morro, paredes tapizadas con cuero, acomodamiento para bebidas y un morro traslúcido para darle al pasajero una vista espectacular.[cita requerida]

P-38 Lightning Notables

YIPPEE

El Lightning número 5000 en ser construido, un P-38J, fue pintado con rojo bermellón brillante, y tenía el nombre “YIPPEE” pintado en la parte inferior de las alas con grandes letras blancas, así como las firmas de cientos de trabajadores. El avión fue usado por los pilotos de pruebas Milo Burcham y Anthony LeVier en destacadas demostraciones de vuelo, ejecutando vibrantes maniobras, como toneles al nivel de los árboles con una hélice embanderada para demostrar que el P-38 no era la bestia inmanejable de leyenda. Ellos explotaron las cualidades del Lightning para que los pilotos entendieran que podía ser muy dócil sin que significara que fuera un “hacedor de viudas”.

Pilotos de P-38 destacados
Richard Bong y Thomas McGuire

 
El Mayor Richard Bong en su P-38.

El as de ases de Estados Unidos y su competidor más próximo volaban Lightning, en los que alcanzaron 40 y 38 victorias cada uno. Los mayores Richard I. “Dick” Bong y Thomas J. “Tommy” McGuire de las Fuerzas Aéreas del Ejército de Estados Unidos, USAAF, compitieron por la primera posición, una rivalidad que fue interesante debido al contraste en las personalidades de los dos. Tanto Bong como McGuire eran increíblemente agresivos y temerarios en el aire. Tras las batallas, sus P-38 podrían sufrir deformaciones superficiales por sobreesfuerzo estructural. En tierra, eran completamente diferentes, Bong era un hombre modesto, callado y ciertamente tímido, mientras McGuire era egocéntrico y era "un individuo desagradable con un talento mucho más grande que él", según la descripción de alguno de sus colegas.

Bong se convirtió en el as de ases, luego de 40 derribos confirmados. Murió el mismo día en que la primera bomba atómica fuera arrojada sobre Japón, el 6 de agosto de 1945, cuando despegaba en un vuelo de un Lockheed P-80 Shooting Star que falló y se estrelló aparatosamente; dicho vuelo tenía un carácter experimental, ya que el P-80 fue el primer caza estadounidense diseñado para volar con motor a reacción y ser producido de forma masiva. McGuire fue derribado en un combate aéreo en enero de 1945 sobre Filipinas, luego de haber alcanzado 38 derribos confirmados, haciéndolo el segundo as en el escalafón de pilotos estadounidenses. Ambos recibieron la Medalla de Honor.

Charles Lindbergh

El famoso aviador Charles Lindbergh viajó a través del sur del Pacífico como contratista civil de la United Aircraft Corporation, comparando y evaluando el desempeño de cazas monomotores y bimotores para Vought. Trabajó para incrementar el alcance y los límites de almacenamiento en el Chance Vought F4U Corsair, volando misiones de rutina y de combate con armamento ligero en Corsair pertenecientes a la Aviación del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos. En Hollandia, se alistó en el 475.º Grupo de Cazas, volando P-38 de tal modo que pudo investigar el caza bimotor. Siendo nuevo en la máquina, fue capaz de extender el alcance de los P-38 al establecer nuevas configuraciones de control de potencia o con técnicas de empobrecimiento de mezcla en los motores, especialmente al reducir la velocidad del motor a 1600 rpm, colocando los carburadores en modo de autoenriquecimiento de la mezcla y volando a 297 km/h indicados o 160 KIAS (185 millas indicadas), lo cual redujo el consumo a 70 galones por hora, un rendimiento de cerca de 2,6 millas por galón. Esta configuración de potencia fue considerada peligrosa; se pensaba que podría alterar la mezcla de combustible y causar una explosión. Por todas partes, Lindbergh fue al sur del Pacífico, y le fue concedido el tratamiento que normalmente tendría un coronel de visita, a pesar de haber renunciado a su cargo de capitán de la Reserva del Cuerpo Aéreo tres años antes. Mientras estuvo con el 475º Grupo de Cazas, ayudó a dar clases de entrenamiento y formó parte de algunas misiones de combate del Cuerpo Aéreo. El 28 de julio de 1944, Lindbergh derribó un Mitsubishi Ki-51 Sonia que era extraordinariamente pilotado por el veterano comandante del 73° Chutai de Vuelo Independiente del Ejército Imperial Japonés, Capitán Saburo Shimada. En un combate extenso y agitado en el que muchos de los participantes se quedaron sin municiones, Shimada viró su avión y se dirigió directamente al de Lindbergh, quien se encontraba justo atrás, y que apenas se incorporaba al área de combate. Lindbergh disparó en una reacción defensiva ante la arremetida de Shimada, que parecía un intento por inhabilitar el avión de Lindbergh (haciendo un ataque por embestida, técnica desesperada de combate que consiste en golpear el avión enemigo con el avión propio para dañarlo seriamente e intentar salir ileso, cuando ya no hay munición disponible). Golpeado por el fuego del cañón y las ametralladoras la hélice del Sonia, visiblemente redujo su velocidad, pero Shimada mantuvo su curso. Lindbergh entonces levantó su avión en el último momento para evitar colisionar con el Sonia dañado, que entró en una barrena en picado, estrellándose y hundiéndose. El compañero de formación de Lindbergh, el as Joseph E. “Fishkiller” Miller, Jr., también le disparó a ese Sonia luego de que comenzara su picado fatal, pero Miller testificó que el crédito de ese derribo es de Lindbergh. Este derribo no oficial, no entró en el registro del 475.º Grupo de Cazas. El 12 de agosto de 1944, Lindbergh dejó Hollandia para regresar a los Estados Unidos.

Charles MacDonald

El séptimo as de Estados Unidos, Charles H. MacDonald, también pilotó un Lightning contra las fuerzas japonesas, alcanzando 27 derribos en su famoso avión “Putt Putt Maru”.

Clay Tice

Un P-38 pilotado por Clay Tice fue la primera aeronave estadounidense en aterrizar en Japón después del VJ-Day, cuando él y su compañero de formación llegaron a Nitagahara debido a que éste se encontraba con poco combustible.

Antoine de Saint-Exupery

Cuando los P-38 volaban solos, cuando fallaban sus misiones, generalmente desaparecían sin dejar rastro alguno. El notable pionero de la aviación y escritor Antoine de Saint-Exupéry desapareció en un P-38 en un vuelo sobre el Mediterráneo, desde Córcega a Francia, el 31 de julio de 1944. En 2000, un buceador francés encontró los vestigios de un Lightning en el Mediterráneo, en las lejanías de las costas de Marsella y se confirmó en abril de 2004 que se trataba del avión de Saint-Exupery.

Adrian Warburton

El legendario piloto “As” de misiones de reconocimiento de la RAF, el comandante Adrian Warburton, fue el piloto de un F-5B tomado prestado de las USAAF, que despegó el 12 de abril de 1944 para tomar fotografías de objetivos estratégicos de Alemania. El comandante Warburton no llegó al punto de reunión y nunca se le vio de nuevo. En 2003, sus restos fueron recuperados en Alemania de un F-5B Lightning averiado, perteneciente a la USAAF.

Cultura popular

Un Studebaker Champion de 1950.

El Lockheed P-38 fue la inspiración para el afamado diseñador industrial Raymond Loewy y su equipo de diseño de Studebaker para los modelos comprendidos entre 1950 y 1951, con lo que el P-38 rodó por las autopistas por cortesía de Studebaker.

El Lockheed P-38 ha sido la “estrella” de varias películas contemporáneas incluyendo:

A Guy Named Joe (1943) en la que Spencer Tracy hacía regresiones como un espíritu guía que buscaba al joven piloto de P-38 Van Johnson.
Flight Characteristics of the Lockheed P-38 Lightning (1943, color, 34:00). Es una película en la que muestra a los mejores pilotos de pruebas de Lockheed durante la Segunda Guerra Mundial ejecutando maniobras que permitieran afianzar mejor el entrenamiento.
Yamamoto shot down! (1944, blanco y negro, 4:00) En la que se muestra el Escuadrón de P-38 que derribó al Almirante Isoroku Yamamoto en una increíble intercepción de larga distancia en el Pacífico. La película incluye un P-38 equipado con cámara, donde se ve al bombardero Betty que llevaba a Yamamoto caer en llamas.
Dick Bong: Pacific Ace (1944, blanco y negro, 4:00) Es un corto documental que rinde tributo a Richard Bong, el as norteamericano de P-38 en la Segunda Guerra Mundial.
P-38 Reconnaissance Pilot (1944, blanco y negro, 29:00) Protagonizada por William Holden como el Teniente “Packy” Cummings, en el que se muestra que la labor de los pilotos de reconocimiento era una de las más arriesgadas tareas y uno de los trabajos de más alto impacto durante la guerra.
Angel in Overalls (1945, blanco y negro, 15:00) Esta película fue desarrollada para mostrar trabajadores de la línea productiva Lockheed P-38 en Estados Unidos, ejecutando una gran cantidad de labores.
Aces Iron Eagle III (1992) En esta película, el protagonista utiliza un P-38 restaurado para exhibiciones aéreas. El mismo avión derriba al final de la película al ficticio Messerschmit Me 263.
En el videojuego de pc Empire Earth, es posible construir esta aeronave.

Operadores Militares
Alemania: Luftwaffe: aviones capturados.
Australia: Real Fuerza Aérea Australiana
Taiwán República de China
Fuerza Aérea Nacionalista China
Estados Unidos
Fuerzas Aéreas del Ejército de los Estados Unidos
Armada de los Estados Unidos
Francia:
Fuerzas Aéreas Francesas Libres
Ejército del Aire francés
Honduras
Honduras recibió 12 aviones en la posguerra.
Italia: 
Regia Aeronautica
Aviación Cobeligerante Italiana
Aeronautica Militare
Portugal
Fuerza Aérea Portuguesa: 2 aviones internados.
Reino Unido
Royal Air Force
República Dominicana
Unión Soviética
La Unión Soviética reparó algunos aviones de las USAAF dañados o capturados, hallados en Europa del Este.
Civiles
Bandera de Colombia Colombia
Instituto Geográfico Agustín Codazzi

Especificaciones técnicas


Tipo: Caza pesado
Fabricante: Lockheed
Diseñado por Kelly Johnson
Primer vuelo  27 de enero de 1939
Introducido: 1941
Retirado: 1949 (Estados Unidos)
1965 (Honduras)1
Tripulación: 1, algunas versiones 2
Longitud: 11,53 m
Envergadura: 15,85 m
Altura: 3 m 
Superficie alar: 30,43 m²
Peso vacío: 5800 kg 
Peso cargado: 7940 kg 
Peso máximo al despegue: 9798 kg 
Planta motriz: 2 motores lineales V-12 Allison V-1710-111/113 (certificado por Lockheed y Allison Industries), sobrealimentado con turbocompresores de doble etapa de 28.021 cm² de desplazamiento unitario y refrigerado por líquido (usando refrigerante compuesto por etilenglicol) con una potencia de 1725 HP con sistema WEP o 1425 hp  cada uno.
Hélices: 1 hélice Electric de tres palas fabricada por Curtiss-Wright y forjada en duraluminio por motor.
Producción: 1941-1945
Nº construidos: 10.037
Rendimiento
Velocidad máxima operativa (Vno): 713 km/h (443 MPH; 385 kt) con potencia de emergencia (WEP Rating o agua-metanol) activada, alcanzando una tasa calculada de 1725 hp (1294 kW) con una presión en el colector de admisión de 2,1 bares (Cortesía de Lockheed-Martin Corporation)
414 mph (359 KTAS o 664 km/h ) en potencia normal militar de 1425hp (1069 kW) con una presión de admisión de 1,8 bares volando a 7620 m
Velocidad de entrada en pérdida (Vs): 105 km/h (65 MPH; 57 kt)
Alcance: 6 112 km (3 300 nmi; 3 795 mi) con depósitos auxiliares
Radio de acción: km
Alcance en combate: 2 408 km (1 300 nmi; 1 495 mi) km
Alcance en ferry: km
Techo de vuelo: 44 000
Régimen de ascenso: 24,13 m/s 4750 ft/min
Carga alar: 260,9 kg/m² (53,4 lb/ft²)
Armamento
Ametralladoras: 4× Colt-Browning MG53-2 de 12,7 mm, con 500 cartuchos por arma
Cadencia de fuego: ~ 850 disparos/minuto con proyectiles de unos 45 gramos a 840 km/h
Cañones: 1× cañón automático Hispano-Suiza HS.404 de 20 mm, con 150 cartuchos por arma
Cadencia de fuego: ~ 650 d.p.m. con proyectiles de 130 g a 880 km/h
Puntos de anclaje: Varios para cargar una combinación de:
Bombas: 2 bombas de 2000 lb (907 kg) o 2 bombas de 1000 lb (454 kg) o 4 bombas GP de 500 lb (227 kg) o 4 bombas GP de 250 lb (113 kg)
Cohetes: 4 lanzacohetes M10 tritubo de 112 mm o 4 cohetes HVAR (cohete aéreo de alta velocidad) de 127 mm
Otros: Contaba además con sistemas lanzahumo

Fuente: https://es.wikipedia.org

13 de noviembre de 2019

APOYO AÉREO CERCANO, MITOS Y REALIDADES



Por Santiago Rivas

A manera de continuación de la columna anterior, en donde traté sobre la actualidad de plataformas de apoyo aéreo cercano como es el Pucará, especialmente en escenarios de guerra asimétrica o no convencional, este trabajo pretende plantear algunos puntos de vista entre lo que veo que en general sostienen muchos de quienes tocan el tema basándose en lo que algunos medios publican y lo que se percibe al analizar en profundidad la diversidad de conflictos actuales y posibles y la experiencia que comparten quienes en nuestra región latinoamericana hoy toman parte en los conflictos locales.

A la hora de plantear la realidad de las aeronaves de apoyo aéreo cercano se sostienen en general tres aseveraciones de manera absoluta, que creo que tienen poco realismo y cuyo valor es muy relativo, y estas son:

1) Las aeronaves de apoyo aéreo cercano hoy son demasiado vulnerables a los misiles antiaéreos portátiles.
2)  Hoy los drones cumplen la tarea de los aviones de apoyo aéreo cercano.
3)  Hoy solo se usan armas guiadas o inteligentes en misiones de ataque y no los cañones, cohetes y bombas convencionales.

Creo que estos planteos parten básicamente de lo que muchas publicaciones repiten hasta el cansancio, pero no de un análisis de primera mano de la información que se puede recoger, al menos, en los conflictos actuales en América Latina, especialmente las experiencias en Colombia y Perú, donde la guerra no convencional se sigue manteniendo con variaciones en cuanto a intensidad y tipos de guerra.

Aeronaves vs. misiles en entornos de selva y montaña

En cuanto al primer punto, hay que empezar por el hecho de que ningún arma jamás fue invulnerable. Si se abandona un concepto de armamento o un arma específica solo porque puede tener alguna vulnerabilidad, no habría armamento en el mundo que pudiera emplearse. La vulnerabilidad de un arma debe compararse con su eficacia a la hora de cumplir con el objetivo para el cual se la pretende emplear y si eso justifica el nivel de bajas que puedan sufrir. Por ejemplo, prácticamente la mitad de los bombarderos Boeing B-17 Flying Fortress empleados en la Segunda Guerra Mundial se perdieron en combate, pero el efecto que tuvo la aviación de bombardeo estratégico en afectar a la maquinaria de guerra alemana justificó dichas pérdidas, dado que hasta el final de la guerra en Europa no se encontraron otras alternativas (recién el uso de la bomba atómica generó un cambio en este tipo de operaciones). En todas las guerras en las que ha participado la aviación de manera central (desde los años treinta en adelante), aquellas aeronaves que operan más cerca del enemigo, como son los helicópteros y aviones de apoyo aéreo cercano, normalmente son las que sufren más bajas, por estar más expuestas al fuego enemigo. Como ejemplo, en la guerra de Vietnam se perdieron unos 3500 helicópteros de la familia Huey (casi uno por día que duró el conflicto, a los que hay que sumar cientos de helicópteros de otros modelos), pero eso no invalidó el uso del helicóptero en misiones de asalto aéreo y ataque y hoy el Huey y sus derivados sigue siendo de los helicópteros más empleados en el mundo.

Por otro lado, yendo al escenario latinoamericano, tenemos dos ejes de posibles conflictos: convencionales y no convencionales. El primer caso es el menos probable en la actualidad y es donde una aeronave de apoyo aéreo cercano sí se vuelve muy vulnerable ante armas antiaéreas, debiéndose preferir el uso de armamento guiado lanzado a gran distancia. Además, en general, es más posible que los blancos a atacar puedan ser fácilmente identificables a gran distancia y valga la pena el uso de armas guiadas para neutralizarlos.

Pero en el caso de la guerra no convencional, que es el más probable en la actualidad, el escenario es completamente distinto. El enemigo generalmente no dispone de una capacidad antiaérea demasiado sofisticada y los misiles portátiles pueden ser lo más poderoso con lo que puedan contar. Sin embargo, hay que analizar varios puntos en este sentido. Dado que para cualquier fuerza convencional que se oponga a grupos terroristas o guerrilleros, la capacidad del enemigo de contar con misiles es considerada una amenaza significativa, el esfuerzo de inteligencia para saber si el enemigo cuenta con ellos y, en caso de que los tenga, dónde los tiene, es muy grande. A eso se suma que un misil portátil es un arma grande para llevar por una unidad guerrillera pequeña, ya que no es algo que se puede llevar simplemente al hombro, sino en cajas donde van el lanzador y los misiles. Eso implica contar con cierta cantidad de personas que formen la unidad antiaérea o contar con vehículos (algo imposible en muchas zonas selváticas y montañosas de América Latina, lo que obliga a moverse a pie), lo cual implica que en un escenario de guerra asimétrica donde el enemigo se mueve en unidades muy pequeñas, la presencia de una agrupación mayor para poder operar misiles le brinda a los servicios de inteligencia la indicación de que deben prestar mayor atención a dicha unidad y posibilitaría detectar con anticipación la presencia de estas armas.

Otro aspecto a tener en cuenta es que la cabeza del misil necesita estar refrigerada para poder mantener su capacidad de detectar el calor de un motor y diferenciarlo de otras fuentes de calor. En general, se emplea nitrógeno con una pureza que debe pasar el 99% para que la cabeza se mantenga en las mejores condiciones. Conseguir ese nitrógeno no es fácil en áreas aisladas y su manipulación tampoco es simple, a la vez que su eficacia tiene una duración en el tiempo y luego se va perdiendo. Además, el propulsante del misil se ve afectado en escenarios de mucha humedad, sobre todo si ésta supera el 80%. Esto ocurre también con sus circuitos eléctricos. Si bien es posible mantener en condiciones al misil mientras se lo tenga preservado, requiere de cierta infraestructura y capacidad. Así, una organización guerrillera que obtenga misiles portátiles, deberá intentar emplearlos en el corto plazo para poder tener efectividad. En escenarios donde la movilidad se ve muy reducida, debido a la falta de vías de comunicación, como ocurre en la selva, esto se complica, ya que el misil puede demorar varios días en llegar al área de operaciones y su traslado está expuesto a que sea localizado por las fuerzas gubernamentales.

Otro punto es que para el disparo del misil se requiere de un área abierta, ya que no se puede lanzar desde debajo de la vegetación, lo que implica también que el lanzador quede expuesto a ser localizado.

En Colombia, hasta ahora se conoce de un único intento de derribo de un helicóptero AH-60L Arpía de la Fuerza Aérea Colombiana, usando un misil SA-7 de origen ruso, pero éste no se enganchó en el blanco y el lanzamiento fue fallido. Se estima que la cabeza del misil no estaba en buenas condiciones, debido justamente a las dificultades para mantenerla. Si bien en el propio video de dicho lanzamiento se ve la existencia de al menos otro lanzador, no se conocen más intentos de derribos con misiles por parte de la guerrilla colombiana.

En general, se pone de ejemplo lo que sucede en Siria o Afganistán, donde hay muchos videos publicados de derribos con misiles portátiles, pero no se cuenta con datos estadísticos sobre la efectividad de los misiles. Es importante tener en cuenta que los videos publicados, como se trata de propaganda, solo muestran derribos exitosos, pero hoy no es posible tener datos de cuántos misiles han obtenido, cuántos de esos pudieron lanzar y cuántos de esos lograron un derribo, que es lo importante. Además, tampoco hay estadísticas sobre cuántos derribos hubo sobre la cantidad de misiones realizadas por la aviación, para saber si esos derribos realmente tienen un impacto importante en el desarrollo de las operaciones.

Como otro ejemplo, en la guerra de Malvinas, ambos bandos emplearon misiles portátiles y se realizaron varios lanzamientos, aunque su efectividad fue limitada y no alteró el desarrollo de las operaciones. Las fuerzas argentinas solamente lograron el derribo de un Harrier GR.Mk.3 el 21 de mayo con un misil Blowpipe, mientras que los británicos derribaron un Pucará el 21 de mayo con un misil Stinger y un Aermacchi MB-339 el 28 de mayo con un Blowpipe, resultando fallidos todos los demás lanzamientos o intentos de lanzamiento por ambos bandos.

En el conflicto del Cénepa entre Perú y Ecuador en 1995, el único avión ecuatoriano alcanzado por un misil de este tipo, un Cessna A-37B, logró regresar a su base y volver al servicio tras ser reparado, mientras que la Fuerza Aérea del Perú perdió un helicóptero MiL Mi-25 y el Ejército del Perú perdió un MiL Mi-8T a manos de misiles Igla, mientras que otro Mi-8T fue derribado, según algunas versiones, por un misil, y según otras, por armas de tubo.

En otro conflicto donde en la región se emplearon estos misiles fue en El Salvador, donde la guerrilla del FMLN derribó un Cessna A-37B, un Basler BT-67, un UH-1M, aunque solo significan un 30 % de las aeronaves derribadas (el resto fueron por armas de tubo).

Así, el uso de misiles portátiles no ha sido hasta ahora un cambio radical en el empleo de medios aéreos en misiones de apoyo aéreo cercano, a pesar de que desde hace ya unos cincuenta años que están presentes en los conflictos, pero simplemente se suman a la variedad de armas antiaéreas ya disponibles, con la ventaja, con respecto a las armas de tubo, de que la aeronave puede detectar la presencia del misil y lanzar bengalas para evitar el impacto, lo cual no se puede hacer contra una ametralladora o cañón antiaéreo. Eso no les quita importancia, pero el planteo es que no son armas infalibles ni fácilmente empleables en algunos escenarios de guerra asimétrica, por lo que no debe dárseles una relevancia mayor a la que realmente tienen.

UAVs

Si bien hoy nadie duda que el uso de drones o vehículos aéreos no tripulados (UAV por sus siglas en inglés) está cada vez más difundido y su eficacia va en aumento para una variedad cada vez mayor de misiones, también es cierto que aún falta un largo camino para que reemplacen a los aviones tripulados en muchas de éstas. Por ahora, los UAV disponibles tienen una capacidad de armas muy limitada, lo cual los hace útiles para poder atacar blancos puntuales y, principalmente, se los emplea para poder emplear ese armamento durante misiones de reconocimiento, al detectar blancos de oportunidad. Pero todavía se está muy lejos de contar con UAV capaces de realizar misiones de apoyo aéreo cercano a tropas que están combatiendo en tierra, donde se precisa de un gran poder de fuego y de la saturación de áreas. Es muy seguro que en algún momento se llegue a contar con ellos, pero todavía queda una generación, al menos, de aeronaves de ataque tripuladas para enfrentar los conflictos actuales y en el corto plazo. Un punto esencial del éxito de una misión de apoyo aéreo cercano es la identificación de las fuerzas propias y enemigas, que pueden estar a corta distancia y la apreciación del piloto sobre dónde lanzar su armamento, para causar el mayor daño al enemigo sin causar bajas propias ni daños colaterales. Para ello, aún es fundamental que el piloto esté a bordo de la aeronave.

Armamento

Nadie duda hoy tampoco del desarrollo en armas guiadas, muy efectivas para no exponer a la aeronave al fuego enemigo durante el ataque y poder contar con mayor precisión. Pero hay que tener en cuenta varios puntos a la hora de una misión de apoyo aéreo cercano contra una fuerza irregular. Este tipo de fuerzas normalmente opera en grupos muy pequeños, a veces moviéndose de manera dispersa y también muchas veces protegidos por la cubierta de árboles. Emplear armas guiadas contra este tipo de blancos, para neutralizarlos de manera individual, no es una gran idea, comenzando por la dificultad para apuntar las armas si no se tiene contacto visual con el enemigo y el costo de las mismas. Usar una bomba guiada por láser o un misil contra cada guerrillero que compone una fuerza tiene poco sentido.

Hoy, este tipo de armas se emplean casi únicamente contra blancos de alto valor estratégico o táctico, cuando el blanco justifica su uso y requiere de un buen trabajo de inteligencia, que no es fácil en zonas selváticas. Por ejemplo, en Colombia se han empleado bombas guiadas por láser para neutralizar a cabecillas de la guerrilla, pero normalmente no se las emplea cuando se apoyan operaciones terrestres del Ejército, dado que el enemigo está en constante movimiento, está disperso en pequeños grupos y no ofrece blancos rentables para ese tipo de armas. Lo mismo ocurre con el uso de misiles como puede ser el Spike (en uso por las fuerzas colombianas), que se considera para emplear contra construcciones, vehículos u otro tipo de blancos, pero no contra pequeños grupos de combatientes dispersos en la selva. Ésta también es la experiencia en el VRAEM en Perú y ha sido la experiencia en todas las guerras irregulares en América Latina y otras partes del mundo.

Retomando el ejemplo de Malvinas, cuando el 28 de mayo los Pucará de la Fuerza Aérea Argentina y los Aermacchi MB-339 del Comando de Aviación Naval realizaron misiones de apoyo aéreo cercano, se encontraron con la falta de blancos rentables en la mayoría de los casos, ya que las fuerzas británicas avanzaban en pequeños grupos muy dispersos. La única manera de intentar neutralizarlos era empleando armamento que pueda barrer un área y no un blanco puntual. Por eso se priorizó el uso de ametralladoras, cañones y cohetes.

En el caso de Perú, se realizan ataques de saturación con bombas y, si se logra contacto visual con el enemigo, se emplean cañones y cohetes.

Lo mismo me indicaron en su momento los operadores de los Basler BT-67 Fantasma de la Fuerza Aérea Colombiana. Su misión es hacer fuego sobre un área y no sobre un blanco puntual, por eso no cuentan con un sistema de puntería de demasiada precisión (una vieja mira de T-33) y es el concepto de las aeronaves cañoneras (la saturación del blanco y cubrir un área y no tanto blancos puntuales). En este tipo de misiones, además de la neutralización del enemigo, se apunta a aferrarlo al terreno y permitirle a la propia tropa tomar una posición más ventajosa en tierra.

Así, las bombas convencionales, ametralladoras, cañones y cohetes siguen siendo las armas más efectivas (en el pasado también lo eran las armas incendiarias, hoy prohibidas) cuando se trata de neutralizar grupos irregulares pequeños y apoyar fuerzas terrestres propias. En cuanto a las bombas convencionales, hay que tener presente que las computadoras de tiro de los sistemas de tiro modernos permiten lanzarlas con muchísima precisión sobre el blanco, incluso desde grandes distancias y su costo es muchísimo menor al de un misil o un kit de guiado por láser o por GPS para una bomba.

Una realidad vigente

El escenario con este tipo de conflictos no solo está vigente, sino que hay muchos indicios de que puede agudizarse en el futuro en varias regiones del mundo, especialmente en América Latina, con el crecimiento en poder de bandas criminales y terroristas, con mayor poder de fuego, por lo que este es uno de los tipos de guerra hacia los que las fuerzas aéreas regionales más deberían enfocarse, teniendo en cuenta las experiencias de aquellas fuerzas que están empeñadas en este tipo de conflictos. Es fundamental analizar los hechos de manera objetiva separándolos de lo que se ve a primera vista si solamente se toma en cuenta lo que se publica en algunos medios, especialmente en redes sociales, sin estadísticas ni análisis sobre el efecto real de algunos armamentos o modos de empleo.

Agradezco al Brigadier Mario Roca de la Fuerza Aérea Argentina, al Mayor Alex Martínez de la Fuerza Aérea Colombiana y al Capitán Renzo Papi de la Fuerza Aérea del Perú por su ayuda para hacer esta nota.

UN AVIÓN CAÍDO EN LA II GUERRA MUNDIAL EMERGIÓ DE LAS AGUAS EN GALES



El avión Lockheed P-38 Lightning Fighter se estrelló frente a Gales en septiembre de 1942. El Segundo Teniente Robert F. Elliott, de 24 años, sobrevivió al accidente, pero luego desapareció en acción.

Un avión de combate de la Segunda Guerra Mundial que se estrelló frente a las costas del norte de Gales y que ocasionalmente se dejaba ver entre las arenas recibió un status de protección, según anunciaron las autoridades.

El Lockheed P-38 Lightning Fighter American se estrelló en septiembre de 1942 y está enterrado bajo más de dos metros de arena frente a la costa de Harlech, en Gwynedd.

Dependiendo de las mareas, el avión derribado a veces era visible, la primera de ellas sucedió en la década de 1970 y más recientemente en 2014, según funcionarios galeses.

El anuncio del status de protección convierte al avión en el primero en recibir el estado de protección por su interés histórico y arqueológico en el Reino Unido.

El Lockheed P-38 Lightning Fighter American se estrelló en septiembre de 1942 y está enterrado bajo más de dos metros de arena frente a la costa de Harlech, en Gwynedd.
El Lockheed P-38 Lightning Fighter American se estrelló en septiembre de 1942 y está enterrado bajo más de dos metros de arena frente a la costa de Harlech, en Gwynedd.

El avión fue piloteado por el Teniente Segundo Robert F. Elliott, de 24 años de edad, quien aterrizó de emergencia después de encontrarse con dificultades durante una misión de práctica de artillería.

Elliott escapó, pero lamentablemente desapareció en acción solo unos meses después.

Su sobrino, Robert Elliott, de Tennessee, quien es un veterano de la Marina de los EEUU. dijo que está encantado con el status de protección de la aeronave.

"Me siento honrado y encantado de que hayan reconocido oficialmente el P38F de mi tío como un monumento", dijo en un comunicado.

Y agregó: "Mi tío estaba entre esos valientes pilotos de combate que sirvieron con distinción durante la Segunda Guerra Mundial. Mi visita al sitio con mi esposa Cathy en 2016 fue muy emotiva''.

El avión derribado es uno de los muchos aviones de la Segunda Guerra Mundial encontrados en los últimos años.

El segundo teniente Robert F. Elliott, de 24 años, sobrevivió al accidente pero luego desapareció en acción.
El Segundo Teniente Robert F. Elliott, de 24 años, sobrevivió al accidente, pero luego desapareció en acción.

A principios de este año, un bombardero B-24 que se estrelló en el mar frente a las Bermudas en febrero de 1945 fue descubierto por un equipo de investigadores universitarios.

Los restos de otro bombardero B-24 se encontraron en Papua Nueva Guinea en 2018, unos 74 años después de que fuera derribado durante un combate feroz con pilotos japoneses.

Se cree que un bombardero perdido de la Segunda Guerra Mundial de la Real Fuerza Aérea fue descubierto en la costa de Noruega en 2017.

Inicialmente se desplegaron en la costa oeste para defenderse de un ataque japonés anticipado, pero en 1942, la mayoría de los escuadrones P-38 fueron enviados a Gran Bretaña.

El P-38 que ahora emergió en Gales fue apodado por los alemanes "el diablo de cola bifurcada". Lo reconocieron como un oponente formidable, pero la nave estuvo plagada de problemas con el motor debido a la baja calidad del combustible europeo.
El P-38 que ahora emergió en Gales fue apodado por los alemanes "el diablo de cola bifurcada". Lo reconocieron como un oponente formidable, pero la nave estuvo plagada de problemas con el motor debido a la baja calidad del combustible europeo.

El 18 de abril de 1943, el avión voló una de sus misiones más famosas.

Dieciséis P-38G fueron enviados desde la isla tropical de Guadalcanal para interceptar la escuadrilla que transportaba al Almirante Isoroku Yamamoto, Comandante en Jefe de la Flota Combinada Japonesa, cerca de Bougainville.

Volando justo por encima de la superficie del agua, los P-38 lograron derribar el avión del Almirante y otros tres.

Al final de la guerra, el P-38 había derribado más de 1.800 aviones japoneses.

Fuente: https://www.clarin.com

10 de noviembre de 2019

SPITFIRE INGLÉS VS. BF 109 ALEMÁN: ¿CUÁL FUE EL CAZA MÁS LETAL DE LA II GM?


A principios de julio de 1940 comenzó la Batalla de Inglaterra. Por ello, hoy hemos querido enfrentar a los dos aviones más famosos de esa contienda y a sus pilotos. ¿Quién ganará en este duelo?



Por Manuel P. Villatoro

Hablar del año 1939 es hacerlo también de la guerra sobre las campiñas europeas. Y es que, desde que Alemania atravesó en septiembre las fronteras de Polonia con sus carros de combate y un buen número de infantes, se ha asociado la Segunda Guerra Mundial al combate total a base de cañón, fusil y bayoneta. Sin embargo, con la llegada de la Batalla de Inglaterra (el inicio de las hostilidades de Adolf Hitler contra Gran Bretaña) este estilo de combate cambió y se pasó del tanque al caza y del obús al bombardero. Los protagonistas empezaron a ser, en definitiva, los aeroplanos. Algo lógico si se considera que -entre el continente y las islas- se hallaba el Canal de la Mancha.

Durante los tres meses que duró la batalla, la Luftwaffe (la fuerza aérea alemana) movilizó hacia el norte de la Francia ocupada casi 4.000 aeroplanos cuyo objetivo era volar hasta las islas y caer sobre las defensas costeras de Gran Bretaña. Muchos de ellos, diferentes modelos del mejor y más versátil caza que vio Alemania en esa parte de la contienda: el Messerschmitt Bf 109. Por su parte, Churchill también contaba con un aeroplano que fue considerado uno de los mejores de la época: el Supermarine Spitfire (el cual fue también sumamente modificado a lo largo de la guerra). Desde entonces hay una pregunta que se han planteado de forma constante los expertos en aviación: ¿Cuál de los dos fue el aparato más completo? ¿Cuál de ellos ganaría en un combate singular?

Aprovechando el aniversario de la Batalla de Inglaterra (contienda que comenzó a principios de julio de 1940) nos hemos propuesto comparar todos los factores que influían en que un piloto ganase o no un combate sobre un Spitfire o un Bf 109. Motivos entre los que se encuentran no solo las características técnicas de cada uno de los aparatos, sino también la experiencia de los pilotos o el cansancio acumulado que estos pudieran tener. Los modelos analizados son los más habituales durante la guerra. Las tácticas, estrategias y maniobras se corresponden con las más utilizadas al comienzo del enfrentamiento, ya que posteriormente se modificaron.

1-Características

Hablar de la Batalla de Inglaterra es hablar de los Spitfire y de los Bf 109. No obstante, estos dos cazas estuvieron sometidos a continuas evoluciones desde el comienzo de la Segunda Guerra Mundial hasta el final de la misma. Desde la mejora de las hélices, hasta el cambio continuo en el armamento. Con todo, en este caso hemos querido comparar las características técnicas de los dos modelos más habituales y representativos de la contienda: el Spitfire Mk 1A (el cual se caracterizaba por estar todavía equipados con ocho ametralladoras de 7,74 mm -considerablemente ineficientes para enfrentarse a los bombarderos germanos-) y el Messerschmitt Bf 109E-3 (el más producido de todos en la contienda).

-BF 109E-3

Motor: DB 601Aa de 1,175 HP.
Envergadura: 9,87 m.
Longitud: 8,65 m.
Altura: 2,51 m.
Superficie alar: 16,17 m2.
Peso en vacío: 2,125 kg.
Peso a plena carga: 2.665 kg.
Velocidad máxima: 560 km/h a 15.000 pies (4.572 metros).
Radio de acción: 660 km.
Capacidad ascensional: A 20.000 pies (6.096 m) en 7,75 min.
Techo de servicio: 10.500 m (34.450 pies).
Armamento: 2 MG FF de 20 mm y 2 MG 17 de 7,92 mm.

-Spitfire 1A

Motor: Merlín III de 1.030 HP.
Envergadura: 11,23 m.
Longitud: 9,12 m.
Altura: 3,85 m.
Superficie alar: 22,48 m2.
Peso en vacío: 2,049 kg.
Peso a plena carga: 2.651 kg.
Velocidad máxima: 557 km/h a 15.000 pies (4.572 m).
Radio de acción: 668 km.
Capacidad ascensional: A 20.000 pies (6.096 m) en 7,42 min.
Techo de servicio: 9.296 (30.500 pies).
Armamento: 8 Browning de 0,303 pulgadas (7,74 mm).

2-Comodidad

Velocidad, capacidad de ataque, potencia, armamento... Al hablar de las características de los aeroplanos, las que vienen a la mente son siempre las mismas. Sin embargo, los pilotos de la época daban una importancia considerable a la posibilidad de enfrentarse a sus contrarios en una cabina cómoda. Y la del Spitfire lo era. “La cúpula baja y plana de la cabina fue reemplazada por una cúpula de burbuja, proporcionando más sitio para los pilotos más altos”, explica el experto en historia de la aviación Tony Holmes en su obra “Duelos aéreos. Caza contra caza”.

El autor inglés Michael Korda (en su obra histórica “Con alas de águila: una historia de la Batalla de Inglaterra”) es de la misma opinión: “La cabina del Spitfire se había diseñado sabiamente con un panel abisagrado […] que se abría hacia dentro en el lado de babor. […] Este dispositivo daba al piloto un poco más de espacio para las piernas”.

Por el contrario, este autor carga en su obra contra el caza germano en lo que se respecta a comodidad: “El peor era el Bf 109. Su cabina no solo era increíblemente estrecha, era también claustrofóbica, dado que la pesada bóveda de marco metálico se abría hacia un lado, como la tapa de un ataúd, y oprimía el casco de cuero de los pilotos más altos cuando estaba cerrada, por lo que era fácil sentirse atrapado entre los lados curvados hacia adentro del fuselaje”.

3-Evacuación

Otra de las características que puede parecer de poca importancia a la hora de hablar de combates aéreos es la forma en la que el piloto evacuaba el aparato cuando era impactado por el enemigo. ¿Baladí? Ni mucho menos. Un aviador vivo era un aviador que podía combatir otro día. Y uno muerto es un hombre entrenado que no puede aprovechar sus conocimientos sobre los cielos. En este sentido, el Spitfire era considerablemente inferior a su equivalente germano.

Y es que, la única forma que tenía de escapar de la cabina el tripulante era la de echar la bóveda de cristal hacia atrás con ambas manos. Un esfuerzo considerable en plena batalla. El Bf 109, por el contrario, tenía un sistema de evacuación mucho mejor: “El Bf 109 tenía una ventaja en este sentido. El piloto solo tenía que tirar de una palanca ubicada en el lado derecho de la cabina para expulsar la totalidad de la estructura de la bóveda. Esto le permitía una evacuación más rápida”, destaca Holmes.

4-Organización de las unidades

-Ingleses

Durante los primeros meses de la guerra, el alto mando británico estableció una forma de combate muy concreta que sus pilotos debían seguir al pie de la letra. La idea era que, como los cazas que tenían a sus órdenes no contaban con suficiente potencia de fuego para abatir a los pesados bombarderos alemanes, debían combatir siempre juntos para concentrar el fuego sobre ellos.

Sobre el papel la táctica parecía buena, pero presentaba varios problemas cuando era plasmada sobre los cielos. La primera era que la RAF prohibió a sus aviadores volar libremente para evitar que se dispersasen y no pudieran enfrentarse al enemigo. Así pues, debían mantenerse en formación hasta que su líder les ordenase atacar. Esto daba como resultado unas formaciones sumamente rígidas y unos aeroplanos que volaban sumamente apretados. Los alemanes solían aprovecharse de eso atacando a los hombres de la RAF por la retaguardia o buscando sus puntos ciegos.

El escuadrón tipo de la RAF era llamado “squadron” y estaba formado por 12 aviones. Este, a su vez, se dividía en dos “flights” o escuadrillas (cada una de 6 aeroplanos). Finalmente, dichas escuadrillas estaban formadas por dos “vics” (la unidad base de las fuerzas aéreas británicas). Este último escalón siempre se alineaba en “v”.

Cabe destacar que los “squadrons” formaban en filas de tres (un “vic” detrás de otro) creando una gigantesca columna. El primer puesto de todo el grupo siempre era para el “Fighter command”, el único con potestad para ordenar un ataque y para buscar enemigos libremente en el cielo. Tan sencillo era para los germanos derribar estos “squadrons” debido a esta formación, que llamaban a los ingleses “filas de idiotas”. Así fue hasta que la RAF permitió a sus pilotos abrirse y volar “libres”.

-Alemanes

Mientras que los británicos apostaban por las formaciones cerradas, los germanos eran partidarios de dejar total libertad a sus pilotos para escudriñar el cielo en busca de enemigos, lo que les ofrecía una serie de ventajas increíbles de cara a la RAF.

El escuadrón tipo de aviones germanos era el “staffel”, que estaba formado por entre 12 y 16 aviones. En el caso de que fuera de 12 (el más habitual en los comienzos de la Batalla de Inglaterra) se dividía en 3 escuadrillas o “schwarme” de cuatro secciones cada una.

Finalmente, estas se subdividían en cuatro parejas o “rotten”, la unidad básica de la fuerza aérea. Este binomio contaba con un “rottenfuhrer” (jefe de pareja, cuyo cometido era derribar a los enemigos) y un “katschmarek” (su compañero, encargado de proteger al primero).

Tres “staffeln” y una “stab” (sección de Plana Mayor) formaban un “gruppe”, la unidad más destacada de la Luftwaffe a efectos operacionales. Esta era dirigida por un “gruppenkommandeur” (un Capitán o un Comandante).

5-Las normas básicas de los pilotos ingleses y alemanes

-Ingleses

1-La formación debe ser fija y cerrada.
2-Ningún piloto, salvo el jefe, podrá buscar al enemigo. Debía fijarse en el ala de su aliado más cercano para no perder la formación.

-Alemanes

1-El piloto debe estar siempre desplegado y maniobrable.
2-Cada piloto tendrá libertad para buscar en un sector del cielo al enemigo.

6-Experiencia de los pilotos

El mayor problema de los aviadores de la RAF fue tener que enfrentarse a la gran experiencia que atesoraban los pilotos germanos. Y es que, muchos de ellos ya habían probado sus reflejos y mejorado sus habilidades a bordo de los Bf 109E en otros teatros de operaciones cuando comenzó la Batalla de Inglaterra.

Así pues, y como ejemplo, algunos habían prestado servicio en la Legión Cóndor en España enfrentándose a los aviones soviéticos enviados desde la URSS (principalmente los maniobrables Polikarpov). “Un total de 200 pilotos alemanes había volado con el Jagdgruppe (Grupo de Caza) 88 en España, y estos hombres estuvieron a la vanguardia de la fuerza de combate de la Jagdwaffe durante los primeros 18 meses de la II Guerra Mundial. Volarían principalmente con Bf 109E”, explica Holmes.

El mismo autor también es partidario de que, cuando comenzó esta contienda, los alemanes se encontraban entre los pilotos con más experiencia del momento: “La mayoría de los pilotos de cazas monoplazas […] alemanes en 1940-1941 estaban entre los aviadores mejor adiestrados de la II Guerra Mundial. Esto era especialmente cierto de los Jagdflieger, muchos de los cuales habían volado con la Luftwaffe desde su formación a principio de la década de 1930. Un número significativo de pilotos de Bf 109E también habían combatido en España durante la Guerra Civil, que había durado de 1936 a 1939. Las tácticas de caza que se habían probado y perfeccionado en acción contra los aviones republicanos, influyeron en el modo en el que la Luftawaffe se entrenaba y luchaba”

Por el contrario, en la RAF los aviadores carecían de esa experiencia de vuelo en monoplanos militares y, aunque en principio contaban con multitud de horas de vuelo, con la llegada de las primeras bajas a los oficiales ingleses no les quedó más remedio que cubrir los puestos con reclutas de las academias y pilotos de otras ramas. La mayoría, parcialmente instruidos.

“Cuando las pérdidas empezaron a aumentar en agosto de 1940, los cursos para nuevos pilotos […] se recortaron drásticamente de varios meses a solo cuatro semanas, dejando que los escuadrones completasen el adiestramiento”, añade Holmes. Muchos de ellos no habían recibido más que una instrucción básica y no se habían subido nunca a un Spitfire o un Hurricane (el otro tipo de caza más habitual en Gran Bretaña).

Un ejemplo del drama que vivieron algunos de estos pilotos lo explica Korda: “Geoffrey Wellum fue un ejemplo, no especialmente atípico, de lo que representaba ser un aprendiz de piloto de combate. Tres meses antes de cumplir los 19 años, antes de que hubiera concluido el curso o hubiera visto siquiera un avión de combate, fue sacado de la Escuela de Vuelo y destinado directamente a un escuadrón operativo”. Una vez allí, y tras conocer escasamente su caballo de batalla (el Spitfire) tuvo que subirse al aparato y comenzar a luchar por Gran Bretaña en los cielos contra la Alemania de Adolf Hitler. Y eso, con una preparación sumamente precaria.

7-Informes del enemigo (análisis de características)

Las ventajas que ofrecía un avión con respecto al otro se han discutido a lo largo de los años y, de hecho, fueron puestas a prueba tanto por la fuerza aérea alemana como por la RAF británica. En ambos casos esta comparativa se pudo realizar gracias a la captura de un caza del bando contrario, algo que permitió a los expertos de cada ejército someter al aparato a todo tipo de exámenes para comprobar su efectividad real. Por desgracia, tanto los nazis como los aliados llegaron a la misma conclusión: que el suyo era el mejor y que poco podía hacer su contrario para enfrentarse a él.

A - Conclusiones del informe elaborado por la RAF en 1940 tras comparar un Bf 109E-3 capturado (y prácticamente intacto) con un Spitfire. La prueba comenzó con el despegue de ambos aparatos.

-Al despegar, el Spitfire quedó ligeramente rezagado.

-El Spitfire pudo quitarse de encima fácilmente al BF109 gracias a “su superior capacidad de maniobra, en particular la realización de loopings, a velocidades bajas de 160 a 225 kilómetros hora”.

-En las pruebas de velocidad, el Spitfire demostró ser “el mejor de los dos, tanto en aceleración como en velocidad de vuelo, sin hacer uso del empuje de emergencia de 4,5 kg”. Eso sí, siempre a baja velocidad y a baja altura.

-En las pruebas de vuelo en picado “se comprobó que el Spitfire, lanzándose a la vertical bruscamente y con una propulsión de -0,75 kilogramos, era superior al Me 109”.

B - Conclusiones del informe elaborado por la Luftwaffe. Comparativa entre un Bf 109 y un Spitfire y un Hurricane capturados. Las pruebas de vuelo y los comentarios fueron realizados por el Hauptmann Werner Molders.

-“Los dos [Hurricane y Spitfire] son fáciles de pilotar, en comparación con nuestros aviones, y el despegue y el aterrizaje era un juego de niños (comparados con el Bf 109)”.

-“El Spitfire es superior [al Hurricane]. Es de fácil manejo, con mandos de control ligeros, impecable en los virajes y sus prestaciones se aproximan a las del Bf 109. Sin embargo, como avión de combate es un fracaso. Un repentino movimiento en la palanca hacia atrás provoca el fallo del motor. Además, como la hélice solo tiene dos posiciones (de despegue y de crucero), en una situación de cambio rápido en el combate, el motor o va demasiado acelerado, o no rinde al máximo”.

C – Conclusiones a las que llegaron los dos.

-El Spitfire podía quitarse de la cola al Bf109 haciendo un medio tonel y un picado. “El Bf 109 encontraba difícil contrarrestar esta maniobra defensiva porque sus timones de profundidad se volvían demasiado pesados para efectuar un rápido tirón hacia arriba, debido al rápido aumento de la velocidad del caza en picado”, explica Holmes.

-El Spitfire sufría al perseguir al Bf 109 si este hacía un picado y volvía a subir rápidamente con mucho ángulo. El aparato podía lanzarse en picado brusco para eludir a un Spitfire ya que su motor D8 601 continuaba a plena potencia gracias al sistema de inyección directa del combustible. El motor Merlín del Spitfire, por el contrario, provocaba que el avión redujera su velocidad y se detuviese porque su carburador normal de flotador dejaba de enviarle combustible.

En estos informes tanto la RAF como la Luftwaffe llegaron a la conclusión de que su aparato era el mejor. Pero... ¿Cuál estaba realmente por encima del otro?

Alfred Price, expiloto de la fuerza aérea británica y autor de “El legendario Spitfire MK I/II”, explica en su obra que, en la práctica, ambos tenían casi las mismas prestaciones: “En la Batalla de Inglaterra la mayor parte de los combates cara a cara entre los cazas tuvo lugar a niveles de entre 13.000 y 20.000 pies, porque los bombarderos alemanes volaban a esa cota. A esas altitudes, los Spitfire tenían prácticamente la misma capacidad que los Bf 109. En los combates de aviones en formación, que constituyeron la norma, la iniciativa táctica compensó con creces la relativamente escasa diferencia de prestaciones entre las unidades de caza opuestas”.

Los pilotos de la RAF que elaboraron el informe comparativo entre el Spitfire y el Bf 109 fueron de la misma opinión: “Pocos pilotos de caza alemanes se permitían volar a baja velocidad y a baja cota en combate contra un Spitfire, y los pocos que lo hacían no vivían para contarlo. Su táctica para la lucha contra los Spitfire era similar a la que usaron contra los cazas de fabricación rusa, más maniobrables, sobre los cielos de España. Los Bf 109 sobrevolaban la zona de combate a una altitud elevada hasta que avistaban al enemigo. Luego se situaban en una posición favorable sobre su presa y se lanzaban en picado. Tras realizar cada ataque, los cazas se retiraban a una posición segura a gran altitud, y los pilotos reconsideraban la situación. La capacidad de maniobra del Spitfire a baja cota servía de poco contra tal táctica”.

8-Ases de la Batalla de Inglaterra

-Ingleses

Brian Carbury - 15 derribos
Eric Lock - 15 derribos
Colin Grey - 12 derribos

-Alemanes

Herbert Ihlefeld - 33 derribos
Walter Oesau - 26 derribos
Adolf Galland - 25 derribos

9-Bajas y aparatos

Poco antes del comienzo la Batalla de Inglaterra, Gran Bretaña contaba con unas fuerzas aéreas formadas principalmente por viejos aviones que únicamente servían para enseñar a volar a pilotos novatos. Sin embargo, a partir del comienzo de la contienda estas se fueron reforzando a sabiendas de que Hitler buscaba bombardear sus defensas costeras con aeroplanos para, posteriormente, invadir por tierra las islas.

Así fue como Churchill logró reunir entre julio y agosto unos 292 Spitfire y 462 Hurricane. Por su parte, los nazis sumaron 809 Bf 109E en el norte de la Francia ocupada listos para cruzar el Canal de la Mancha.

Al final de la batalla (el 31 de octubre de 1940) la situación dio un vuelco en favor de Gran Bretaña. Y es que, tras tres meses de contienda la RAF logró derribar 610 Bf 109 por tan solo 361 Spitfire perdidos por la RAF. Los números totales de aparatos también favorecieron a los británicos, pues tiraron a tierra 1.733 aviones y acabaron con 3.368 pilotos por tan solo 1.173 aeroplanos ingleses y 510 aviadores.

Todo ello les valió para expulsar a los nazis de las costas y evitar que asaltaran el territorio, aunque a costa de muchas muertes y la destrucción parcial de ciudades de tanta importancia como Londres debido a los bombardeos.

10 - Horas hasta llegar al combate

A pesar de que muchos pilotos británicos no habían terminado su entrenamiento, contaban con un factor a favor que Hitler no había calculado: jugaban (o volaban, más bien) en casa.

“Los aviones ingleses entraban en combate cerca de casa, beneficiándose de la tradicional ventaja de las “líneas interiores” sobre un enemigo que tenía que viajar hasta el campo de batalla. Así los cazas podían cambiar de un objetivo a otro mientras tuviera combustible y municiones, y mientras sus pilotos pudieran soportarlo”, señala el historiador militar Christer Jorgensen en “La batalla de Inglaterra”.

Por su parte, los germanos perdían una gran cantidad de tiempo en llegar y regresar al campo de batalla a través del Canal de la Mancha, lo que implicaba que volaban mucho más tiempo, pero combatían menos, algo que -a la larga- fue letal estratégica y moralmente.

Fuente: https://www.abc.es