3 de marzo de 2021

AVIONES BRITÁNICOS PERÍODO POSTERIOR A LA II GUERRA MUNDIAL - AIRSPEED AMBASSADOR

Airspeed Ambassador de la compañía Dan-Air en el aeropuerto de Bristol.

  

El Airspeed AS.57 Ambassador fue un avión comercial bimotor de pistón y ala alta fabricado por la compañía británica Airspeed Limited entre 1947 y 1953, aunque únicamente se llegaron a construir 23 unidades. El proyecto del Ambassador comenzó en 1943 como uno de los requerimientos del Comité Brabazon, con la intención de convertirse en un potencial sucesor del Douglas DC-3 estadounidense, realizando su primer vuelo el 10 de julio de 1947. ​

 

El modelo es tristemente conocido por ser el avión protagonista del desastre aéreo de Múnich, cuando el 6 de febrero de 1958 el Ambassador que realizaba el vuelo 609 de la British European Airways se estrelló en el aeropuerto de Múnich-Riem, viajando en él la plantilla al completo del equipo de fútbol Manchester United, y falleciendo un total de 21 personas.

 

Airspeed Ambassador de la compañía BKS Air Transport en 1965.


Airspeed Ambassador de Dan-Air en Niza 1970

 

Variantes

 

AS.57 Ambassador 1: Prototipo que llevaba motores Bristol Centaurus; dos unidades construidas.

AS.57 Ambassador 2: Versión de producción; 21 unidades construidas. 


Operadores


Civiles


Australia: Butler Air Transport: operó 3 unidades.

Nueva Zelanda: South Seas Airways: adquirió una unidad, pero no logró la licencia de operación, por lo que nunca llegó a operar.

Suiza: Globe Air: operó 3 unidades.

Reino Unido:

Autair International Airways: operó 3 unidades.

BKS Air Transport: operó 3 unidades.

British European Airways: operó 20 unidades, siendo el mayor usuario del Ambassador.

Dan Air: operó 7 unidades.

Decca Navigator Company: operó una unidad.

Shell Aviation Limited: operó 2 unidades.

 

Militares

 

Jordania: Real Fuerza Aérea Jordana

Marruecos: Real Fuerza Aérea Marroquí

 

Especificaciones técnicas


 

Tipo: Avión comercial

Fabricante: Airspeed Limited

Primer vuelo: 10 de julio de 1947

Introducido: 13 de marzo de 1952

Estado: Retirado

Usuario: Reino Unido, British European Airways

Usuarios principales:

Reino Unido Dan-Air

Suiza Globe Air

Australia: Butler Air Transport

Reino Unido: Autair International Airways

Producción: 1947 - 1953

Nº construidos: 23

Tripulación: 3

Capacidad: 47-60 pasajeros

Longitud: 24,99 m

Envergadura: 35,05 m

Altura: 5,74 m

Superficie alar: 111,48 m²

Peso vacío: 16,047 kg kg

Peso cargado: 23.814 kg

Planta motriz: 2 motores de pistón de 18 cilindros Bristol Centaurus 661. Potencia: 2.625 HP 1.958 kW cada uno.

Velocidad crucero (Vc): 418 km/h 260 mph

Radio de acción: 2,200 km

Techo de vuelo: 7.600 m

Régimen de ascenso: 6,35 m/s 1.250 pies/min

 

Fuente: https://es.wikipedia.org 

BRISTOL BRABAZON: UN GIGANTE DE LOS CIELOS MUY ADELANTADO A SU TIEMPO

 

Iba a revolucionar el transporte de pasajeros, pero nunca sucedió 

 

Por Lisandro Pardo

 

 

La historia de los aviones “grandes” es complicada. Conflictos en su desarrollo, críticas constantes, inversiones que jamás se recuperan. A pesar de las dificultades, el interés por los diseños gigantes se disparó en plena posguerra. Con el objetivo de volar rutas transatlánticas entre el Reino Unido y los Estados Unidos, la Bristol Aeroplane Company creó al Bristol Brabazon, un monstruo con 70 metros de envergadura, ocho motores Centaurus y una velocidad máxima de 480 kilómetros por hora. En esencia, era un palacio con alas… y no viajó a ninguna parte.

 

En 1942, los gobiernos del Reino Unido y los Estados Unidos decidieron repartir responsabilidades en la producción de aviones para las fuerzas aliadas. Los británicos concentraron sus esfuerzos en la construcción de aviones de combate, mientras que al otro lado del charco priorizaron a los transportes aéreos. Esto dejó al Reino Unido en desventaja tecnológica, porque una vez finalizada la guerra, el valor de los transportes (vía infraestructura y know-how) sería mucho mayor. 

 

Así fue que el Comité Brabazon, liderado por John Moore-Brabazon (primer barón Brabazon de Tara), estableció las especificaciones para una serie de transportes civiles, divididos en cuatro categorías: Un transatlántico de gran tamaño, un avión para vuelos de corta distancia, otro de tamaño medio destinado a rutas europeas, y un jetliner con 800 kilómetros por hora de velocidad máxima. La Bristol Aircraft Company se enfocó en el transatlántico, recicló el diseño de un bombardero pesado, y 12 millones de libras esterlinas después, nació el Bristol Brabazon.

 

Bristol Brabazon: El “hotel volador”


En plena construcción

 
La gente pudo verlo muy de cerca durante su presentación en Farnborough



54 metros de largo, 70 metros de envergadura, 15 metros de alto, 65.8 toneladas de peso “vacío”, ocho motores Centaurus de 18 cilindros… el Bristol Brabazon era una bestia. Los desafíos técnicos asociados a su construcción fueron considerables, y los ingenieros se vieron obligados a reducir todo el exceso de metal sin comprometer la integridad estructural de la aeronave. Presurización de la cabina, sistemas hidráulicos de alta presión para las superficies de mando, y control eléctrico de los motores eran parte de la ecuación.

 

Pero más allá del tamaño y los avances tecnológicos, el Bristol Brabazon impresionaba con su lujo. Algunas fuentes hablan de 80 pasajeros con cabinas para dormir, o 150 pasajeros en vuelos diurnos, mientras que otras dan números aún más bajos: Apenas 96 pasajeros diurnos, y 52 pasajeros con cama, acceso a bares, pasarelas, e incluso un cine. El Bristol Brabazon tenía la capacidad de cruzar el Atlántico en 12 horas, brindando una experiencia única.

 

Impresionante en tierra…

 

… y en el aire.

 

Un vistazo a su interior

 

Su vuelo inaugural se llevó a cabo el 4 de septiembre de 1949. Después pasó por el evento aéreo de Farnborough, el famoso aeropuerto de Heathrow, y el Paris Air Show de 1951. El avión volaba muy bien, y tanto pilotos como pasajeros estaban encantados, pero nada de eso impidió que el Bristol Brabazon se transformara en un elefante blanco.

 

Las órdenes militares no llegaron, las civiles tampoco, el segundo prototipo jamás salió de la línea de producción, y con un rojo acumulando millones de libras, las autoridades le bajaron el pulgar en 1953. El Bristol Brabazon era un avión de la posguerra pensado para los acaudalados de los años ’30, un “Concorde de los ’40”, si se quiere. Si hubiera sido lanzado 15 años más tarde, tal vez su historia sería diferente.

 

Fuente: https://www.neoteo.com 

AVIONES BRITÁNICOS PERÍODO ENTRE GUERRAS MUNDIALES - DE HAVILLAND D.H.89 DRAGON RAPIDE

 

 

 

El de Havilland D.H.89 Dragon Rapide fue un avión de pasajeros de corto alcance de los años 30 desarrollado y producido por la compañía británica de Havilland. Diseñado como sucesor del D.H.84 Dragon, incluía las alas aflautadas y los cobertores de tren de aterrizaje aerodinámicos del aparato de 4 motores D.H.86 Express.

 

Diseñado a la luz de la experiencia obtenida a partir de la producción y operación de los transportes ligeros de Havilland D.H.84 Dragon y de Havilland D.H.86 Express, el prototipo de Havilland D.H.89 Dragon Six, equipado con dos motores de Havilland Gipsy Six de 200 cv, voló en Stag Lane, pilotado por Hubert Broad, el 17 de abril de 1934. Las entregas de aviones de serie, denominados Dragon Rapide, comenzaron en julio de 1934, y los primeros usuarios fueron Hillman's Airways Ltd., Railway Air Services y Olley Air Service Ltd. A partir de marzo de 1937 se instalaron pequeños flaps de borde de fuga en los planos inferiores, por fuera de las góndolas motoras, a resultas de lo cual el tipo fue rebautizado D.H.89A. Su fiabilidad y economía dieron lugar a importantes ventas entre mediados y finales de los años treinta, y cuando estalló la guerra se habían entregado ya unos 200 ejemplares a usuarios civiles.

 

Una versión militarizada, denominada D.H.89M, tuvo el propósito de satisfacer la Especificación G.18/35 del Ministerio del Aire, que pedía un avión de reconocimiento general para el Mando Costero. En el morro, a la derecha del asiento del piloto, se montó una ametralladora de tiro frontal, y en el techo a popa de la puerta de la cabina, se instaló un afuste de tipo anular. El contrato del Ministerio del Aire fue otorgado al Avro Anson, pero se construyeron dos D.H.89M para Lituania y el gobierno español recibió otros tres ejemplares, con modificaciones adicionales, destinados al servicio en Marruecos. El último avión tenía armamento adicional: una ametralladora ventral extra que disparaba hacia abajo a través del piso, así como un soporte bajo el fuselaje para bombas de 12 kg.

 

Si bien el D.H.89M no obtuvo ningún contrato del Ministerio del Aire en calidad de avión de reconocimiento, el Dragon Rapide fue escogido como avión de comunicaciones, y el Air Council compró un ejemplar, que utilizó el 24º Escuadrón en Hendon; en noviembre de 1938 se entregaron otros dos. En la primavera y comienzos de verano de 1940, los Rapide civiles equiparon a las fuerzas británicas en Francia y muchos fueron destinados a misiones de comunicación en particular con el Air Transport Auxiliary. 



de Havilland D.H.89 Dominie Mk II(VQ-PAR) primer avión comercial en Israel, foto tomada el 25 de octubre de 1947.

 

En 1939, se adquirieron tres D.H.89 como aviones de entrenamiento en comunicaciones por radio, según la Especificación T.29/38, seguidos de otros 14 para prestar servicio en la 2ª Escuela de Electricistas y Radiotelegrafistas. En septiembre de 1939 ésta recibió también los dos primeros D.H.89A. La versión de entrenamiento que se identificaba por la antena direccional en el techo de la cabina, recibió más tarde la denominación Dominie Mk I, mientras que la versión de comunicaciones fue designada Dominie Mk II.

 

De los 728 Rapide que se fabricaron antes de que la producción tocara a su fin, en julio de 1946, 521 lo fueron en virtud de contratos militares británicos, la mayoría de ellos bajo la denominación D.H.89B. En Hatfield se fabricaron 186 ejemplares antes de que la presión del trabajo en otros aviones diera como resultado la transferencia de la producción a Brush Coachworks Ltd. en Loughborough, Leicestershire. Las cifras de D.H.89 militares incluyen 65 aparatos que prestaron servicio en la Royal Navy entre 1940 y 1958, año en que se retiró el último; en ciertos casos se trató de aviones civiles requisados, otros eran de nueva construcción, y algunos fueron obtenidos de la RAF.

 

Muy poco después de la finalización de las hostilidades, varios centenares de Dominie fueron entregados como excedente de guerra a fuerzas aéreas extranjeras, tales como las de Bélgica, y los Países Bajos, o desprovistos de equipo militar, se vendieron a usuarios civiles. De tal suerte, llegaron a utilizarse en casi todos los países del mundo occidental. Además, los últimos 100 aviones de serie fabricados por Brush Coachworks, no entregados debido a la terminación de la guerra, fueron completados por la unidad de reparaciones de Havilland en Whitney de acuerdo con pedidos de usuarios civiles; constituyeron el equipamiento inicial de posguerra de numerosas líneas aéreas, tales como Iraqi Airways, Jersey Airways y KLM. En la década de 1950 BEA utilizó durante algún tiempo una amplia flota de Rapide para sus servicios a las islas que rodean la costa británica.

 

El Dragon Rapide no sólo demostró ser fiable, sino también revelándose como aparatos extraordinariamente duraderos, con muchos de ellos todavía volando en el siglo XXI. En el IWM Duxford de Cambridgeshire, Reino Unido, un par de Rapides se utilizan a diario para cortos vuelos de ocio alrededor del aeródromo.

 

De Havilland D.H.89 Dragon Rapide

 

El 6 de septiembre de 2009 la Fundación Infante de Orleans presentó en el Aeródromo de Cuatro Vientos en Madrid su última adquisición. Un “Dragon Rapide” recién restaurado que, si bien no es el mismo aparato que transportara al general Franco desde las Islas Canarias hasta África en 1936, sino una unidad que prestó servicio como transporte de pasajeros en Inglaterra en los años 30, tiene idénticas características. ​

 

En la actualidad sólo hay catalogadas y en buen estado de conservación otras seis unidades de este modelo en el mundo. A parte de por el valor que este hecho confiere al aparato, este tiene un importante valor histórico y simbólico. Dragon Rapide.

 

El Dragon Rapide en la historia de España

 

Antecedentes


De Havilland DH.89 Dragon Rapide, restaurado para la Fundación Infante de Orleans, en los colores de los años 1930 de la aerolínea española Iberia.

 

En febrero de 1936, inmediatamente después de conocerse la victoria electoral del Frente Popular, Franco, coordinadamente con José María Gil-Robles (líder de la CEDA y ministro de la Guerra del anterior gobierno), presionó al gobierno provisional para que suspendiera las garantías constitucionales y decretara la ley marcial y, así, dejar sin efecto los resultados de las elecciones. Al día siguiente, aprovechando que el Consejo de Ministros había otorgado a su presidente, Manuel Portela, la potestad de decretar la ley marcial cuando lo creyera oportuno, pasando por encima de su autoridad y como jefe del Estado Mayor Militar, Franco envió a todas las regiones militares un comunicado en que se instaba a decretar el estado de Guerra. Zaragoza, Valencia, Alicante y Oviedo decretaron el Estado de Guerra, pero la intentona fracasó principalmente al no sumarse la Guardia Civil.

 

Superados estos incidentes, Manuel Azaña es nombrado Presidente del Gobierno Conocedor de la existencia del complot, aunque no conociera los detalles ni exactamente sus participantes, alejó de los centros de poder a aquellos Generales que consideraba más proclives al pronunciamiento. Franco, perdiendo la jefatura del Estado Mayor, fue enviado como comandante general a las Islas Canarias.​ Franco lo consideró como un destierro.

 

Antes de salir para Canarias, Franco asiste a una reunión a la que, entre otros, también asisten los generales Mola y Goded, en la que se decide preparar un golpe de Estado capitaneado por el General Sanjurjo (entonces desterrado en Portugal). Franco, sin rechazar la conspiración, no se compromete. Desde Canarias recibe puntualmente información mostrándose siempre indeciso y cauteloso.

 

Preparación del vuelo

 

A finales de junio los preparativos del pronunciamiento estaban prácticamente ultimados, únicamente faltaba cerrar el acuerdo con los carlistas y asegurar la participación de Franco. Juan Yagüe y Francisco Herrera (amigo personal de Gil-Robles) recibieron el encargo de convencerle para que se sumase y a finales de junio Franco debió llegar a algún compromiso, porque el 1 de julio Herrera llegó a Pamplona para que Mola diese el visto bueno al plan según el cual se alquilaría un avión para que trasladase a Franco desde Canarias a Marruecos.

 

El día 4 el financiero Juan March, instalado en Biarritz, entregó un cheque en blanco al marqués de Luca de Tena, propietario del diario ABC, para financiar la operación, y éste encargó a Luis Bolín, corresponsal del ABC en Londres, el alquiler del avión. Con el asesoramiento de Juan de la Cierva contrata a dos miembros del London's Authors' Club, el editor Douglas Jerrold y el espía Hugh Pollard, un bimotor de Havilland D.H.89 Dragon Rapide con piloto, el Capitán Bebb. El avión había pertenecido al duque de Gales y se encontraba en el aeropuerto de Croydon. En principio se pensó en un hidroavión, pero no encontrándose ninguno disponible la elección recayó en un avión modelo Dragon Rapide.

 

Ruta del Dragon Rapide, el avión que llevó a Francisco Franco a Tetuán donde tomó el mando de las tropas sublevadas.

 

Para no despertar sospechas sobre el viaje, llevaba como pasajeros a un mayor inglés en la reserva, a su hija y a una amiga, a los que ofrecieron viajar gratis como turistas a Tenerife; se perdieron a la altura de los Picos de Europa y tuvieron que regresar a Biarritz para repostar gasolina, continuaron volando hasta Lisboa y posteriormente hasta las Islas Canarias, al aeropuerto de Gando en la isla de Gran Canaria, tras una escala en Casablanca, los turistas continuaron hasta Tenerife donde tenían que dar el extraño mensaje "Galicia saluda a Francia" a un médico.

 

El 12 de julio, el avión ya se encuentra en Casablanca en espera de concretarse el día del pronunciamiento. Ese mismo día Franco envió un comunicado cifrado a Mola en el que planteó su retirada alegando "geografía poco extensa", lo que significaba que no se unía al plan por considerar que no se contaba con suficientes apoyos. Cuando le llegó el mensaje a Mola, montó en cólera y furioso tiró el papel al suelo. El General Sanjurjo sentenciaría: “Con Franquito o sin Franquito” el alzamiento va adelante. Finalmente, el día 14, después del asesinato de José Calvo Sotelo y la reacción que esta muerte causó en la derecha y en sectores del Ejército, Mola recibe otro mensaje de Franco que le transmite su decisión de unirse a la conspiración.

 

Con el Dragon Rapide ya en Gran Canaria (llegó al aeropuerto de Gando a las 14.40 horas del día 14), Franco deberá trasladarse allí desde su residencia de Tenerife sin levantar sospechas. A dos días de la fecha del levantamiento, el 16 de julio, el comandante militar de Gran Canaria, el General Amado Balmes, muere de un disparo en el estómago. Su muerte permite que Franco se traslade a Las Palmas de Gran Canaria, capital de la isla de Gran Canaria, sin levantar sospechas con la excusa de asistir a su entierro. También permite que el General Orgaz, que siempre estuvo implicado en la conspiración, sea el encargado de llevar a cabo el levantamiento en las Islas Canarias.

 

Vuelo

 

El 17 por la mañana Franco ya está en Las Palmas de Gran Canaria con su mujer y su hija, donde asisten al entierro del General Balmes. Esa misma tarde se produce el levantamiento en África. Rumores de que los conspiradores iban a ser detenidos hace que se adelanten un día a la fecha fijada. Despertaron a Franco a las 4 de la madrugada del 18 de julio para comunicarle que se han sublevado con éxito las guarniciones de Ceuta, Melilla y Tetuán. Esa mañana, Franco embarca a su mujer y a su hija en un trasatlántico con destino a Francia, y él, a las dos de la tarde, sube al Dragon Rapide que le llevará a Marruecos. Con gran perspicacia había recorrido los casi 20 km que separan la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria hasta el entonces aeródromo de Gando en barco, evitando que en carretera fuera interceptado por la Guardia de Asalto.

 

Franco va vestido de paisano y, en algún momento del viaje, se afeita el bigote. Gil-Robles más tarde dejaría escrito que Franco, por miedo a que interceptasen el avión, llevaba una carta dirigida al presidente del gobierno, en la que expresaba su apoyo a la República y su intención de viajar a Madrid para defenderla. Hacen escala en Agadir a las 17.00. A las 18.55 sale de Agadir con destino a Casablanca, donde aterriza a las 21.00 horas. En esta segunda escala, innecesaria desde el punto de vista técnico, recogen a Bolín, el corresponsal del ABC, impidiendo que se llegue a Tetuán, el destino del viaje, en el mismo día. El aeródromo de Tetuán carecía de balizamiento, lo que impedía los aterrizajes nocturnos.

 

En Casablanca tomaron habitaciones en un hotel. Desde allí, Franco telefoneó a Tetuán para cerciorarse de que el levantamiento había tenido éxito. Yagüe se lo confirma. Bolín le enseña los titulares del periódico marroquí La Depêche Marocaine: "El General Franco, llamado por el Gobierno para sofocar la rebelión, se encuentra en pleno viaje de Canarias a Madrid". A las cuatro de la mañana, ya del día 19, se despiden del hotel y a las cinco, el Dragon Rapide despega de Casablanca con destino a Tetuán. Según testimonio del piloto Cecil W. H. Beeb:

 

Mientras volábamos sobre las aguas del Atlántico, el General se quitó el uniforme, encerró sus efectos en una maleta y después de meter en ella también los papeles que llevaba sobre sí, la arrojó al mar. Inmediatamente le vi ponerse un jaique y un albornoz y enrollarse a la cabeza un turbante. Se le hubiera creído un verdadero árabe salido de los zocos de Marrakech.

Minutos antes de las siete de la mañana estaban sobrevolando el aeródromo de Tetuán. Antes de aterrizar, Franco o Bolín (según versiones) dio instrucciones al piloto: "Dé una vuelta a la pista lo más bajo posible. Si le digo ¡Arriba! retome el vuelo sin vacilar". después de dar varias vueltas, Franco reconoció a uno de los Coroneles sublevados y dijo al piloto: "¡Ahí está el rubito! ¡Aterricemos!". Al tomar tierra es recibido con júbilo por los oficiales sublevados, entre ellos Yagüe, que le besa y le abraza. Franco se despide del piloto: "Algún día sabrá usted lo que ha hecho. Hoy no tengo palabras para expresarle mi gratitud".

 

La historiografía franquista ha calificado este viaje de histórico. El Dragon Rapide estaba en el Aeropuerto de Gando en espera para partir. Franco se enteró de que en Marruecos se habían sublevado el día 18 a las 4 de la madrugada y llega a Tetuán el día 19 a las 7 también de la madrugada. "La primera pregunta que surge ante el vuelo de Gran Canaria-Tetuán del Dragon Rapide es si podría haberse hecho sin escalas. Así lo aseguran bastantes historiadores".

 

Variantes

 

D.H.89A Mk 4: Conversión con motores Gipsy Queen 2 y hélices de velocidad constante; el prototipo fue convertido en 1953, y luego se modificaron muchos ejemplares de acuerdo con este estándar, que permitió un peso mayor en despegue y otorgó mejores prestaciones.

 

D.H.89A Mk 5: Conversión única realizada a partir de uno de sus propios aviones de comunicaciones; implicó la instalación de motores especiales Gipsy Queen 3, con hélices de paso variable de operación manual.

 

D.H.89A Mk 6: Denominación de un avión con motores estándar, pero modificado por la incorporación de hélices metálicas Fairey X5 de paso fijo.

 

Operadores militares


Un De Havilland DH-89 Dragon Rapide con marcas de Francia. Festival aéreo de Duxford, 9 de julio de 2005


Alemania:Luftwaffe. Aviones capturados.

Australia: Real Fuerza Aérea Australiana

Bélgica: Fuerza Aérea Belga. 7 aviones operados desde 1946.

Canadá: Real Fuerza Aérea Canadiense

Escuadrón N° 418 RCAF

España: Aeronáutica Militar

Estados Unidos: Fuerza Aérea de los Estados Unidos

Finlandia: Fuerza Aérea Finlandesa

Irán: Fuerza Aérea Imperial Iraní

Israel: Fuerza Aérea Israelí

Lituania: Fuerza Aérea Lituana. 2 aviones D.H.89M.

Nueva Zelanda: Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda

Escuadrón N° 4 RNZAF

Escuadrón N° 42 RNZAF

Perú: Fuerza Aérea del Perú. 8 aviones D.H.89A.

Portugal: Fuerza Aérea Portuguesa

Reino Unido: Royal Air Force

Escuadrón N° 24 RAF

Escuadrón N° 173 RAF

Escuadrón N° 225 RAF

Escuadrón N° 271 RAF

Escuadrón N° 510 RAF

Escuadrón N° 526 RAF

Escuadrón N° 527 RAF

Escuadrón N° 614 RAF

Royal Navy

Fleet Air Arm

Sudáfrica: Fuerza Aérea Sudafricana

Uruguay: Fuerza Aérea Uruguaya

 

Especificaciones técnicas



 

Tipo: Avión comercial y de transporte

Origen nacional: Reino Unido

Fabricante: de Havilland

Primer vuelo: 17 de abril de 1934

Usuarios principales: Aviación militar del Reino Unido: Royal Air Force

otros

N° construidos: 727

Tripulación: 1

Capacidad: 8 pasajeros

Longitud: 10,5 m

Envergadura: 14,6 m

Altura: 3,1 m

Superficie alar: 32 m²

Peso vacío: 1460 kg

Peso cargado: 2490 kg

Planta motriz: 2 motores en línea De Havilland Gipsy Six de 6 cilindros. Potencia: 202 CV cada una. 1 hélice bipala por motor.

Velocidad máxima operativa (Vno): 253 km/h (136 nudos, 157 mi/h)

Alcance: 920 km (498 mn)

Techo de vuelo: 16700 pies (5090 m)

Régimen de ascenso: 4,3 m/s (867 pies/minuto)

Carga alar: 79 kg/m²

 

Fuente: https://es.wikipedia.org

LA HISTORIA DEL CONCORDE, PRÓLOGO 1: EL BARÓN DE BRABAZON Y EL TREN QUE PASA UNA VEZ


 

Por Pablo Díaz

 

Reconozco que el título es engañoso. ¿Prólogo 1? ¿El Comet? Es cierto, para hablar del Concorde hablaremos de John Moore Brabazon. Pero si no arrancáramos a contar la historia del Concorde desde este punto, estaríamos dejando afuera algo clave en el origen del avión Supersónico de Pasajeros que diseñaron y produjeron ingleses y franceses. Para poder entender por qué hubo un Concorde, tenemos que viajar al 23 de diciembre de 1942. Es decir, 34 años antes de su entrada en servicio.

 

Antes de esa fecha, un poco de contexto: las capacidades industriales de las potencias intervinientes en la II Guerra Mundial empezaban a tener descansos, y, por tanto, capacidad ociosa. La guerra empezaba a ganarse y los constructores de aviones habían definido sus líneas de producción. En la división del trabajo, los Estados Unidos había aportado las capacidades de transporte de tropas, y la industria británica había encarado principalmente la construcción de bombarderos pesados. 

 

Lo que Gran Bretaña empezó a temer es que, una vez finalizado el conflicto, la industria norteamericana tuviera el camino a la transición a los aviones de transporte civil más aceitada, y que quedarían atrás, tanto en diseño como en construcción e infraestructura, en la inevitable carrera por equipar a las incipientes compañías aéreas de aviones adecuados al transporte comercial.

 

Ese día de 1942, John Theodore Moore-Brabazon, nombrado poco antes Lord de Brabazon-Tara por sus contribuciones a la aviación británica, inauguró el Comité que definiría las necesidades que la industria nacional debía cubrir. A partir de febrero de 1943, en las instalaciones del Royal Aircraft Establishment, usina de diseño y de investigación del Reino Unido, el comité se reunió y comenzó con las deliberaciones que concluirían dos años después con un reporte consensuado entre diseñadores, constructores, políticos y miembros de las compañías de aviación estatales de Gran Bretaña: BOAC (British Overseas Airways Corporation) y BEA (British European Airways).

 

El comité identificó cinco tipos de aviones para satisfacer las demandas de las aerolíneas:

 

Tipo I: Transatlántico de lujo para vuelos de gran demanda

Tipo II: Un avión regional que fuera capaz de reemplazar al Douglas DC-3 o al De Havilland Dragon Rapide.

 

 

De Havilland Dragon Rapide. Feo como él sólo.

 

Eventualmente, el requerimiento por el Tipo II se terminó dividiendo en dos subtipos:  el IIA, propulsado por los clásicos motores a pistón y el IIB, con los recién creados turboprop.

 

Tipo III: Un avión de alcance medio de grandes dimensiones

Tipo IV: Un avión con motores a reacción, de 100 pasajeros. Este era el diseño más avanzado y el que, de prosperar, terminaría siendo el inicio del programa británico del Jetliners.

Tipo V, introducido hacia el final del comité por las modificaciones que tuvo el Tipo II.

 

Los constructores empezaron a trabajar en las especificaciones, y poco tiempo después comenzaron a llegar los primeros contratos. En 1944, cada Tipo tenía sus candidatos.

 

El Tipo I tuvo compitiendo al Bristol Brabazon y al Miles M.26. Terminó seleccionado el Bristol Brabazon, pero sólo se construyó uno.

 

Miles M.26

 

Líneas preciosas para el Bristol Brabazon. Sólo se construyó uno.

El Tipo II, como decíamos, fue dividido. El IIA fue peleado entre el De Havilland Dove y el Airspeed Ambassador.


De Havilland Dove. 542 Construidos.

 

Airspeed Ambassador. Sólo 23 construidos.

 

El Tipo IIB tenía entre sus oferentes al primer turboprop: Vickers había avanzado sobre la tecnología y ofrecía el VC.2 Viceroy (luego llamado Viscount), que competía con el Armstrong Whitworth 55 Apollo.

 


Vickers Viscount

 


Armstrong Whitworth AW.55 Apollo

 

El Tipo III, fue otorgado al Avro Tudor, una versión convertida a transporte del mítico bombardero pesado Avro Lincoln.

 


 

El Tipo V se otorgó al Miles Marathon, un chiquito de 20 pasajeros cuatrimotor a pistón.

 


 

El Tipo IV, finalmente, se otorgó al De Havilland Comet.

 


 

Poco después de establecidos los tipos, de tener prototipos en vuelo y de comenzar la producción en serie de algunos, quedó claro que el Tipo I era comercialmente inviable. El Tipo III tuvo demoras en el inicio de producción y entrega, y para el momento que empezó a estar disponible ya el mercado se inclinaba por los reactores. El Tipo V se agotó rápidamente en un servicio comercial reducido y de nicho.

 

El gran éxito del Comité Brabazon lo marcaron el Tipo II, con el De Havilland Dove y el Tipo IV, con el De Havilland Comet. El primer avión comercial a reacción del mundo. Y cuya historia de innovación y desafío tecnológico nos dio al Concorde años después.

 

Empezaremos a repasar la historia del Comet en el Prólogo 2, porque es tan interesante como triste. Pero hay que reconocerle a John Moore- Brabazon que el comité que creó para trazar el camino de la industria aerocomercial británica fue un punto de partida tan determinante que marcó la industria global hasta hoy, y por los próximos 100 años. Porque él vio que el tren de la innovación y el liderazgo tecnológico pasaba una vez sola. Y trató de subirse. Veremos en la próxima entrega si pudo hacerlo.

  

Fuente: https://www.aviacionline.com 

A 52 AÑOS DEL PRIMER VUELO DEL CONCORDE

 

Por Pablo Díaz


“¡Vuela! ¡Vuela!” Es el primer sonido que la mayoría de la gente recuerda sobre este día hace 52 años. Raymond Baxter, el presentador de la BBC que cubría el evento, gritó de emoción mientras los cuatro motores Snecma Olympus 593 tenían un impulso total y el Aerospatiale / BAC Concorde abandonó la pista y finalmente estaba en el aire. 




Era domingo y el equipo estaba impaciente después de un día de retrasos: originalmente previsto para el 1 de marzo, el primer vuelo del Concorde se pospuso hasta el 2 debido a la fuerte niebla presente en Toulouse. André Turcat, jefe de pruebas piloto y director de pruebas de vuelo para Sud-Aviation, estaba al mando del avión y de las esperanzas de toda la industria de la aviación comercial europea. Un revés del proyecto SST condenaría el futuro de los constructores.

 



Es importante rastrear los orígenes del proyecto hasta los últimos años de la II Guerra Mundial: una vez que los aliados se dieron cuenta de que la victoria estaba cerca, las operaciones iban reduciendo su escala y recursos. Teniendo en cuenta que la tasa de desgaste se redujo rápidamente, la capacidad de producción de los fabricantes de aviones ya no fue cuestionada, sino todo lo contrario.

 

Como una división de las tareas, los constructores de los Estados Unidos producían bombarderos pesados, que fácilmente se convertían en aviones de pasajeros. Por lo tanto, las líneas de producción se llenaron con órdenes de aviones, mientras que los constructores europeos se centraron en el ataque y los aviones pequeños.

 

 


 

John Moore-Brabazon, 1er Barón Brabazon de Tara y el Ministro de Producción de Aeronaves de Churchill en 1941-1942, forjó un plan para la industria de aviación británica para canalizar su experiencia y capacidad de producción en la industria civil. Se formó un Comité y su informe final identificó cinco tipos diferentes de aeronaves que el Reino Unido iba a necesitar en los próximos años. Eventualmente, el Requisito Tipo IV se convertiría en el prometedor De Havilland Comet. Hablamos de esto en esta nota:  

 

Llenos de innovaciones, uno de ellas sellaría su destino: las ventanas cuadradas no soportaban la presión como debían e hicieron que varios aviones se estrellaran. Al final, el Comet perdería valiosos años reinventándose mientras los constructores estadounidenses aumentaban su ventaja. Después de la desaparición del Comet, la industria europea necesitaba deshacerse de ese fallo y comenzó a trabajar en la próxima gran cosa: el transporte supersónico.

 


 

En ese momento, fue un desafío tremendo conquistar todas las deficiencias técnicas de un territorio tan desconocido como el servicio comercial supersónico. Todo ese trabajo enorme finalmente se puso a prueba ese domingo. Cuatro años de construcción, siete años desde el diseño preliminar hasta ese día: todo eso estaba en juego cuando el bello SST finalmente se encontraba en el aire. Un rápido ascenso a las nubes y se perdió de vista: solo el Mirage escolta fue testigo del vuelo de 40 minutos.

 

 

Cuando el prototipo 001 regresó a los cielos de Toulouse, muchos ingenieros y técnicos comenzaron a llorar de felicidad, pero también hubo una sensación de alivio. El último momento de miedo aún estaba por llegar: el aterrizaje. Todo transcurrió sin problemas: el touchdown, los frenos, los reversores y el paracaídas funcionaron a la perfección, y el Concorde realizó un primer vuelo fantástico.

 


 
 

André Ducat fue el primero que apareció en la parte superior de la escalera, seguido por su equipo.  “Vuela mejor de lo que mostraba el simulador”, dijo más tarde en el briefing.

 

La tripulación del primer vuelo: André Edouard Turcat, Henri Perrier, Michel Retif y Jacques Guinard. (Foto: Neil Corbett, Test & Research Pilots, Flight Test Engineers) 



 

Una semana y un mes más tarde, Prototype 002, el primer Concorde de fabricación británica, completaría su primer vuelo, desde Filton a Fairford. La era supersónica del servicio de pasajeros iba a empezar siete años más tarde, pero en este día hace 52 años, un reportero de noticias de la BBC perdió su compostura británica y gritó asombrado que un pájaro de metal que iba a cambiar el mundo finalmente había extendido sus alas.

 

Fuente: https://www.aviacionline.com