3 de junio de 2021

MARTÍNEZ DE BAÑOS: CENTENARIO DE UN PIONERO (1919-2019)

 

 

Por Carlos Lázaro Ávila


Ángel Martínez de Baños Ferrer Baños sonríe a la cámara desde el puesto de observador de este monoplano Etrich Taube tripulado por Carlos Alonso Illera. Cuatro Vientos, marzo de 1914

 

Introducción

 

En las cercanías de la localidad soriana de Benamira se yergue una solitaria cruz de piedra, visible en la distancia, que marca el lugar en el que tuvo lugar el trágico fin de la brillante carrera de Ángel Martínez de Baños Ferrer, pionero y primer piloto de polimotores de la aviación militar española. El pasado mes de noviembre se ha conmemorado el centenario de la muerte de este aviador zaragozano de adopción, cuyo legado aeronáutico no se detuvo por completo en el páramo soriano. La familia del piloto ha donado al Archivo Histórico del Ejército del Aire un completo fondo fotográfico que resulta de gran utilidad para conocer a las personas y aparatos que dieron los primeros pasos del Servicio de Aeronáutica militar, así como en los primeros polimotores militares de bombardeo.

 

Los primeros pasos del pionero

 

Martínez de Baños nació el 17 de julio de 1890 en Zaybilarán situada en Bohol, la décima isla localizada en la región de Bisayas Centrales perteneciente a la actual Filipinas, por lo que nuestro protagonista se incorporó al reducido grupo de pioneros de nuestra aeronáutica oriundos de “colonias” (como el caso de los cubanos Alfredo Kindelán Duany, Antonio Zubia Casas, Apolinar Sáenz de Buruaga…). Siendo el último vástago de 9 hermanos, su familia atesoraba una gran raigambre militar que se remontaba al siglo XVII y que protagonizó varios hitos bélicos durante la guerra de Independencia en la batalla de puente Sampayo, y que continuaron su abuelo y su padre, Adolfo Martínez de Baños y Paz, Coronel de infantería del Regimiento de Garellano antes del estallido de la guerra colonial de 1898[1].

 

El joven Ángel quiso seguir la tradición militar familiar y, siguiendo los pasos de sus hermanos Bonifacio y José, ingresó el 12 de septiembre de 1906 en la Academia de Caballería situada en Valladolid, donde finalizó brillantemente sus estudios el 1 de julio de 1909 con el empleo de segundo Teniente, siendo destinado al Regimiento de Cazadores de Castillejos N° 48 (Zaragoza), al que se incorporó el 18 de julio. En la capital aragonesa, Martínez de Baños realizó los servicios propios de un oficial de Caballería, combinándolos con su participación en varios concursos hípicos nacionales e internacionales (como en el certamen internacional celebrado en Barcelona el 28 de septiembre de 1911[2] ascendiendo a Primer Teniente y asentándose progresivamente en la sociedad zaragozana. En marzo de 1912, Martínez de Baños decidió cambiar la silla de montar por el asiento de piloto de aviación, por lo que el día 10 se trasladó al aeródromo de Cuatro Vientos a fin de unirse a los miembros de la segunda promoción de pilotos militares españoles.


En el aeródromo militar madrileño, Martínez de Baños se pudo unir al conjunto de alumnos procedentes de diferentes armas que iban a instruirse en el pilotaje de los primeros biplanos y monoplanos del Servicio de Aeronáutica Militar ya que, hasta ese momento, estaba restringido al arma de Ingenieros.

 

En Cuatro Vientos conoció a los Capitanes (y hermanos) Alfonso y Celestino Bayo Lucía, de Estado Mayor e Infantería, respectivamente, el Teniente de Infantería Julio Ríos Angüeso, el Teniente de Intendencia Carlos Alonso Illera, el Teniente de Ingenieros Emilio Jiménez Millas y los Tenientes de Sanidad Militar Carlos Cortijo Ruiz del Castillo y Antonio Pérez Núñez[3]. Los nuevos alumnos-pilotos del Servicio de Aeronáutica Militar coincidieron con los miembros de la primera promoción cuando estos estaban finalizando sus últimas clases prácticas a bordo de los biplanos Bristol Boxkite, aviones más robustos y fáciles de pilotar cuyos tripulantes, a diferencia de los primeros Henri Farman, estaban protegidos por una cabina.

 

José Warleta Carrillo ya señaló que los Henry Farman se emplearon más para el rodaje del alumnado y vuelos cortos, mientras que los Boxkite fueron empleados en los exámenes finales de los aviadores para obtener su título de piloto de 2ª categoría (elemental) hasta la llegada de los más fiables Maurice Farman[4. Además, entre los primeros pilotos militares que les precedieron ya se había establecido dos “escuelas” muy diferentes: la de los biplanistas (Boxkite, Farman y Lhoner), liderada por Alfredo Kindelán, y los seguidores de Emilio Herrera y los monoplanos Nieuport IVG, aparatos cuyo sistema de dirección (palanca de control y palonier) se convertiría en el estándar en todos los aviones[5]. El Teniente de Caballería Martínez de Baños se formó a bordo de los biplanos Farman y Boxkite (definitivamente adoptado como modelo de enseñanza hasta la llegada del MF-7), aunque luego también tripularía los monoplanos Bristol Prior y Nieuport.

 

Oficial de Caballería en Cazadores de Castillejos N° 48


Influencia de los precursores en Baños como se aprecia en esta foto dedicada a su hermano José, donde deja patente la influencia que tuvo Vedrines


Pedro Vives posa con la segunda promoción de pilotos militares y dos profesores: identificamos, de izquierda a derecha, fila de arriba en la cabina, C. Cortijo y N. San Román. Sentado en el ala, Martínez de Baños. Abajo: A. Bayo, E. Barrón, A. Kindelán, P. Vives, A. Pérez Núñez, C. Bayo y E. Herrera. Sentados, C. Alonso y E. Jiménez (AHEA)

A partir del 1 de mayo, el aviador realizó numerosos vuelos de perfeccionamiento y se le encomendó la enseñanza en los Farman en la Escuela de Aviación de Cuatro Vientos hasta el 1 de junio, en que se interrumpieron las clases por el descanso veraniego. El 21 de junio obtuvo su título de piloto aviador militar de primera categoría, mientras que el 8 de agosto de 1912 recogió su licencia de vuelo (carnet N° 17 del Real Aero Club de España) permaneciendo en comisión de servicio en la Aeronáutica. Es poco conocido que el rey Alfonso XIII regaló a todos los componentes de esta promoción un reloj en el que se habían grabado las iniciales del monarca.

 

La formación como piloto en los albores del Servicio de Aeronáutica Militar estaba jalonada por los habituales incidentes de vuelo (debido a causas humanas o mecánicas de las que hay constancia para el periodo 1911-1913), pero la promoción del piloto oriundo de Filipinas estuvo marcada por los sucesivos accidentes mortales de Bayo (29 de junio de 1912 después de estrellarse en el MF N° 2 dos días antes), Cortijo (a bordo del MF N° 16 el 27 de octubre de 1914) y Jiménez Millas (cuando hacía las pruebas para piloto de 1ª a bordo del Maurice Farman N° 23 el 15 de junio de 1917[6]) mientras que Martínez de Baños (más conocido como Baños en aviación) salió indemne de la docena de incidentes en los que se vio involucrado con sus aparatos o volando de observador junto a sus compañeros[7]. En la necrológica que R. Ruiz Ferry le dedicó en el Heraldo Deportivo, resumía a la perfección el espíritu aeronáutico de este oficial que siempre lucía una sonrisa en su rostro y exhibía un carácter afable, que se convirtió en piloto de forma casi “anónima” por no ser protagonista de accidentes graves (“romper madera”, como se decía en el argot de la época): “De entonces acá, Ángel Martínez de Baños, a través de todas las cosas que en Cuatro Vientos han ocurrido, y entre el ir y venir de gente que por allí ha pasado, puede decirse que era el personaje permanente. Baños, profesor; Baños, probador; Baños paseador de neófitos; Cuatro Vientos sin Baños no se concebía”[8].

 

Durante el tiempo de permanencia en la Escuela de Aviación en calidad de ayudante en el curso de formación de los pilotos de Farman, Baños ya empezó a descollar por sus deseos de volar, siendo elegido para formar parte de eventos importantes, como el vuelo de exhibición realizado a bordo de un monoplano Bristol Prior durante la visita que Alfonso XIII realizó al aeródromo de Cuatro Vientos el 7 de febrero de 1913, o la participación, tripulando un biplano Farman, en el primer vuelo en formación de la aviación militar realizado por dos escuadrillas entre Cuatro Vientos y Villaluenga (Toledo) el 14 de junio de 1913. Según Warleta, en este primer vuelo de ejercicio de escuadrillas participaron tres monoplanos Nieuport y cinco biplanos MF.7 tripulados por Kindelán, Bayo, Ríos y el Teniente de ingenieros Antonio Espín López, mientras que Martínez de Baños llevó de observador al Teniente de Navío Félix Cheriguini Buitrago (Espín y Cheriguini eran de la 3ª promoción de oficiales pilotos y, por lo tanto, exalumnos de Baños). El 23 de junio este piloto también participaría en otro vuelo relevante: después de despegar de Cuatro Vientos, las dos escuadrillas sobrevolaron el cielo de Madrid en formación antes de poner rumbo hacia Aranjuez y regresar a la capital.

 

Partiendo de los datos estadísticos ofrecidos por el Memorial de Ingenieros, podemos realizar un cuadro comparativo de las horas de vuelo acumuladas por Martínez de Baños en el periodo 1912-1913. En relación con otros aviadores de su misma promoción y aún anteriores, comprobamos que exceptuando el Capitán de ingenieros Eduardo Barrón y Ramos de Sotomayor, este piloto estaba por delante de muchos otros aviadores en experiencia de vuelo, lo cual le habilitaba de sobra para ejercer las labores de instrucción en la formación de aviadores (lo cual, sin embargo, al principio le impediría participar en misiones de guerra en África o, como veremos, tendría que compaginar ambos cometidos entre la Península y Marruecos) e, incluso, para aventurarse en el futuro en el manejo de otros aparatos más complejos como los polimotores.

 

Reloj regalado a los componentes de la 2ª promoción por Alfonso XIII (se aprecian sus iniciales grabadas. Familia Pérez Núñez)


Cuatro Vientos, 8 de julio de 1912. De izda. a dcha., en la fila de arriba: C. Bayo, N. Sanromán, A. Bayo, P. Vives, A. Kindelán, E. Jiménez Millas. C. Cortijo y V. Rodríguez. Tumbados: E. Barrón, E. Herrera, Baños, E. González y C. Alonso (AHEA)


Baños a bordo de un Bristol Boxkite en Cuatro Vientos

 



Instructor de aviación y vuelo a Zaragoza

 

Al iniciarse el año 1914, Martínez de Baños seguía en comisión en el Servicio de Aeronáutica desempeñando la función de ayudante en la enseñanza de los Farman en Cuatro Vientos y participando en exhibiciones aéreas en campos cercanos, como en la visita que hizo el ministro de Gobernación, Francisco Javier Ugarte Pagés, a Getafe el 6 de marzo de 1914. En primavera se ofreció voluntario para un largo vuelo (que algunas fuentes califican de raid por la distancia y dificultades inherentes) que implicaba un factor personal para el piloto: el viaje entre Madrid y Zaragoza, ciudad de destino de su regimiento de Caballería y vinculado sentimentalmente por las relaciones que ya mantenía con su novia, María Joaquina Corredor Pagés. Aprovechando los prolegómenos del vuelo, ese mismo día 8 de abril, antes de despegar, hubo otro detalle que resalta la confianza que se tenía en Martínez de Baños como piloto: dio el bautismo aéreo a Luis Fernando de Orleáns, hermano pequeño de SAR el Infante Alfonso de Orleáns.

 

Los integrantes de la patrulla aérea que despegó de Cuatro Vientos el 8 de abril de 1914 eran los biplanos Farman N° 7 y N° 8 (tripulados por los pilotos Martínez de Baños y el Teniente de infantería Antonio Zubia, llevando como tripulantes al Alférez de Navío Félix Chereguini Buitrago y al Capitán de Ingenieros Rafael Aparici Biedma, respectivamente), y un monoplano Nieuport biplaza bajo el mando del médico Pérez Núñez, llevando como observador a un oficial de Artillería.

 

En principio, este último llevaba más ventaja, dado el mayor radio de acción del Nieuport, que no necesitaba repostar como sí tuvieron que hacerlo Martínez de Baños y Zubia en Ariza. Sin embargo, el fuerte cierzo que soplaba en el valle del Ebro, obligó a Pérez Núñez a tomar tierra en la Almunia de Doña Godina (a escasos 50 kilómetros de la capital) produciéndose la rotura de la hélice, por lo que tuvo que aguardar a que le trajeran una de repuesto y no llegó a su meta. Ángel Lavín, periodista aragonés, afirma que fue el mismo día 8 de abril, mientras que José Gomá Orduña (aviador militar, ingeniero industrial y aeronáutico e historiador). Mientras tanto, los dos biplanos siguieron su vuelo hacia Zaragoza, pero debido al fuerte viento se desorientaron y si no llega a ser por la providencial ayuda de los operarios de la fábrica militar de harinas que les atisbaron en el cielo y encendieron unas fogatas para guiarlos, no hubieran culminado su vuelo, siendo el Farman de Martínez de Baños el único aparato en tomar tierra en el aeródromo de Valdespartera, ya con escasa luz del día (Zubia aterrizó en el cementerio y tuvo que aguardar a la mañana del día 9 para trasladar su biplano al campo donde ya aguardaba el avión de Martínez de Baños[9]).


Cuatro Vientos, 8 de abril de 1914. De izda. a dcha.: Alfredo Kindelán, Doña Beatriz de Orleáns y el infante que departe con Martínez de Baños y su hermano Luis Fernando antes de bajar de la cabina de un MF-1144

 

La llegada de los pilotos militares y sus aviones despertó una enorme curiosidad en Zaragoza, sobre todo en el caso de Martínez de Baños, por sus vínculos militares con sus compañeros del Regimiento de Castillejos, así como por la relación que mantenía con Joaquina Corredor y que finalizaría en boda. Aprovechando la presencia de los tres aviones, las tripulaciones fueron objeto de numerosas recepciones y agasajos que fueron correspondidos por los pilotos militares con vuelos de exhibición (cuando las condiciones meteorológicas lo permitieron). Estos vuelos tuvieron una enorme repercusión en la prensa y reporteros gráficos locales, como Aurelio Grasa, Lorenzo Almarza o el cineasta Antonio de Padua Tramillas, que se valió del aterrizaje de Martínez de Baños para hacer una película (El Teniente Baños pilota el primer avión militar llegado a Zaragoza) que se proyectó en el cine Alhambra de Zaragoza[10].

 

El vuelo a Zaragoza fue muy útil para Martínez de Baños porque, si bien tenía suficiente experiencia como piloto, el “raid” a Zaragoza y el problema surgido a la hora de enfilar el campo de Valdespartera, demostraron la importancia de ser un buen observador y navegante.

 

Si bien es cierto que la aproximación al aeródromo zaragozano se hizo con falta de luz solar, Martínez de Baños no carecía de dichas aptitudes. Si bien no existía una escuela de observadores como tal, en el Memorial de Ingenieros anteriormente citado se reflejaba lo siguiente: “El Coronel director del Servicio [Vives] y los pilotos que constituyen la Junta técnica de aviación, después de haber practicado esta importante parte del servicio, se consideran como observadores de aeroplano. Los que se hallan en este caso son: Coronel Vives, Capitanes Kindelán, Herrera, Bayo, Barrón y oficial 1º Alonso, y los Primeros Tenientes SAR Alfonso de Orleáns y Martínez de Baños”[11].

 

La importancia de la observación debió de ponerse de manifiesto cuando el oficial de caballería y piloto se desplazó el 29 de julio por vía terrestre a Arcila, en cuyo aeródromo estuvo simultaneando vuelos con instrucción de pilotaje durante casi dos semanas, volviendo a reincorporarse a Cuatro Vientos el día 23 de agosto para seguir con sus tareas de instrucción y vuelo. Poco después se trasladó a la escuela eventual de Alcalá de Henares que dirigía el Capitán Bayo, donde quedó temporalmente asignado en el mismo puesto de ayudante de profesor que venía desempeñando en Cuatro Vientos. Al finalizar el año, este aviador sumaba otros 407 vuelos más como piloto y 99 como observador: en total 53 horas y 14 minutos más a su ya dilatado currículo aeronáutico En total, acreditaba 109 horas y 43 minutos[12].

 

El año 1915 fue un periodo importante para la carrera militar y personal de Martínez de Baños. En enero volvió a Cuatro Vientos para continuar las tareas de instrucción, añadiendo a este cometido el de las clases prácticas de fotografía que enriquecerían su experiencia aeronáutica y serían la antesala para su destino definitivo a la plantilla del Servicio de Aeronáutica Militar en el mes de febrero. El 14 de julio contrajo matrimonio con Joaquina Corredor y al volver de luna de miel se encontró con su promoción al cargo de profesor de la Escuela, que desempeñaría tanto en Alcalá de Henares como en Cuatro Vientos, del nuevo curso de pilotos (futura 5ª promoción) cuya primera parte se iniciaría en ambos aeródromos entre el 1 de septiembre y el 22 de diciembre de ese año. El Plan de Enseñanza lo dirigía el Comandante Bayo con un plantel de profesores formado por los Capitanes Barrón, Ríos, Luis Moreno Abella y su compañero de Caballería, el Teniente Jesús Varela Castro[13]. En este periodo, Baños cumplió 327 vuelos como piloto y 279 como observador (606 vuelos en total) y acumuló 55 horas y 21 minutos.


Los primeros aviadores militares que llegaron a Zaragoza: Baños y su observador el Capitán Rafael Aparici Biedma


Los dos pilotos de Farman (Baños y Antonio Zubia) posan sonrientes en Valdespartera

 

En la primavera de 1916, mientras continuaba el curso de instrucción de la 5ª promoción, nacería su primera hija, Pilar, y antes de que se cumpliera la fecha oficial de finalización (31 de mayo) Martínez de Baños ya se había embarcado en una nueva experiencia del Servicio de Aeronáutica que pretendía unir Cuatro Vientos y Los Alcázares, enclave que había sido elegido por el Coronel Vives para constituir la primera base de hidros a orillas del Mar Menor. Este vuelo que ha sido conocido como el “raid a Los Alcázares” es más relevante, si cabe, que los anteriores realizados por Baños y sus compañeros no solo por la distancia a recorrer, sino también por la exigencia a la que se estaba sometiendo a un material aéreo ya muy desgastado por el uso y al que, por el aislamiento internacional impuesto por la I Guerra Mundial, se veía difícil reponer. El vuelo se inició el día 23 de mayo y lo encabezó el infante Alfonso de Orleáns al frente de tres biplanos Lhoner y Barrón Flecha y tres Farman MF-7, siendo el viaje muy accidentado para la gran mayoría de los participantes, excepto en el caso del Infante, que cubrió el trayecto sin escalas (según José Warleta, no todos los aviones llegaron a su destino).


Según David Lavín, Martínez de Baños tripulaba el MF-7 N° 8, llevando como observador a Domínguez Olarte, y junto a los Lhoner, hicieron escala para repostar en Alcázar de San Juan antes de reemprender el vuelo hacia Albacete. En el trayecto entre estas dos localidades se hicieron patentes los problemas de estabilidad de los Farman ante las turbulencias provocadas por las térmicas que ni siquiera el estabilizador Dietru consiguió aminorar y dio lugar a que algún Farman volara muy bajo. Además, las carencias de orientación que podía ofrecer una brújula provocaron que la tripulación de Martínez de Baños se desorientara en la planicie manchega. Para volver a su ruta, el piloto del Farman recurrió a una idea que emplearían después numerosos aviadores españoles de preguerra (y también durante la Guerra Civil) en caso de: perderse, localizar una población y sobrevolar en vuelo bajo y a poca velocidad la estación de ferrocarril con el fin de leer su nombre (en este caso, Socuéllamos)[14]. El viaje de vuelta fue bastante accidentado para el tándem Cifuentes-Gómez (que tuvieron que tomar tierra en Minaya, Albacete), mientras que el formado por Martínez de Baños-Domínguez aterrizó en Aranjuez y no pudieron seguir el vuelo debido a las averías sufridas en el avión, por lo que llegaron a Madrid el 29 de mayo después de viajar en tren.

 

La actividad aeronáutica de Martínez de Baños era incesante: al poco de incorporarse a Cuatro Vientos –el 3 de junio– hizo su quinta ascensión aerostática en globo esférico libre para mejorar sus aptitudes como observador y el 29 de julio volvió a ser comisionado al aeródromo de Tetuán como profesor de vuelo y piloto. En la zona occidental del Protectorado realizó varios vuelos a bordo del monoplano Nieuport IVG llevando como observadores a otros oficiales y clases del servicio e, incluso, a algún miembro de las tropas indígenas, costumbre que se adoptó con frecuencia para poder orientarse desde el aire en el poco conocido territorio norteafricano. Nuestro aviador volvió a Cuatro Vientos el 20 de septiembre para incorporarse al cuadro docente aeronáutico del nuevo curso de pilotos que había comenzado su instrucción a principios de mes. Casi un mes más tarde, Baños se permitió una pequeña “locura”: el día 16 de noviembre sobrecargó con dos pasajeros uno de los MF.7 producidos en Zaragoza por Carde y Escoriaza y se fue al aire gracias a la mayor potencia proporcionada por el motor De Dion Bouton de 80 CV.

 

Primer piloto de polimotores y acción en Marruecos.

 

A lo largo de 1918 Martínez de Baños siguió desempeñando el puesto de profesor de vuelo en Cuatro Vientos, actividad que se vio interrumpida el 13 de marzo al recibir la orden de que se incorporara (junto con su compañero Antonio Zubia) a la Central de Correos y Telégrafos de Madrid, cuyo servicio se había militarizado para garantizar las comunicaciones postales y telegráficas interrumpidas por las huelgas convocadas en el periodo de agitación política y sindical conocido como Trienio Bolchevique[15]. Una vez finalizado este servicio, se incorporó al curso de Cuatro Vientos para seguir con sus clases, actividad que pretendió compaginar, siempre incansable, con un curso de piloto de globo patrocinado por el Real Aeroclub de España que se iniciaría en septiembre y al que, finalmente, no pudo acceder[16].


Mayo de 1916, Martínez de Baños y Antonio Domínguez Olarte, ex alumno de la 5ª Promoción de pilotos a bordo de un MF-11 (AHEA)

A bordo de un Nieuport IV Baños y un soldado de Regulares preparados para iniciar el vuelo

 

El 6 de septiembre de ese mismo mes, ascendió al empleo de Capitán y el 9 de octubre la dirección del servicio le encomendó una comisión de servicio hasta el 27 de noviembre para que se desplazara a Zaragoza y, desde allí, estudiara el emplazamiento de las bases aéreas que estaba requiriendo la expansión de la aviación militar.

 

Pese a su reciente ascenso, el Servicio de Aeronáutica Militar no estaba dispuesto a perder la enorme experiencia de Martínez de Baños como profesor de los cursos de pilotos, por lo que se le ratificó su destino en la plantilla del servicio en Cuatro Vientos[17]. En el aeródromo madrileño se adiestró en el nuevo material de escuela Caudron G.3, que se convertiría en uno de los aparatos de entrenamiento antes de la llegada del Avro 504K británico y en el que Martínez de Baños dio un bautismo de vuelo a su esposa. A la hora de la instrucción, el Caudron aventajaba al Farman en que este último no disponía de un doble mando completo, sino que empleaba un volante ahorquillado que tenía un manillar postizo para el alumno que iba sentado detrás de él y, además, su puesto no tenía pedales.

 

Ambos aviones eran fruto de la ofensiva comercial lanzada por Francia y Gran Bretaña a la hora de dotar al Servicio de Aeronáutica de material moderno y que cristalizaría en el concurso de aviones militares de construcción nacional que se celebraría en mayo de 1919 y que, como sabemos, deparó magros resultados para la industria española.

 

Los prototipos españoles tuvieron que soportar la competencia paralela de aviones franceses y británicos que, en visita de “cortesía”, evolucionaron sobre los cielos de Madrid dejando en evidencia las prestaciones de los aviones españoles frente a los diseños extranjeros desarrollados por las exigencias de la pasada guerra.

 

Es lógico que Martínez de Baños estuviera muy pendiente de todos los aviones presentes en Madrid y que se condoliera de la suerte del trimotor Cierva C.3 de Juan de la Cierva que se estrelló antes de entrar en concurso (y paradójicamente diera paso a la invención del autogiro como aeronave que evitara la entrada en pérdida).

 

Asimismo, es probable que se congratulara de la adquisición de un bimotor Farman 50 (identificado como N° 1), el primer polimotor de bombardeo del Servicio de Aeronáutica Militar y se enorgulleciera por ser uno de los alumnos (el otro, probablemente, fue Apolinar Sáez de Buruaga) del aviador francés Georges Brou que había traído el F.50 a Madrid, convirtiéndose así en el primer aviador de los polimotores militares de la aeronáutica militar española. Es probable que el entrenamiento fuera muy intenso (aún “coleaba” el accidente de Julio Ríos con el trimotor La Cierva) y se quisiera asegurar el correcto aprendizaje de la técnica de pilotaje de un tipo de aparato completamente nuevo en el servicio. Además, había cierta premura para su entrada en combate; en un claro deseo del servicio de poner “músculo” a la campaña liderada por el General Dámaso Berenguer, el 14 de agosto Baños salió con el Farman hacia Tetuán.

 

En relación con el carácter pionero de Martínez de Baños es muy significativo y de enorme responsabilidad que en el viaje a Marruecos (accidentado por una toma de tierra en Valdepeñas que demoró la llegada al aeródromo de Tetuán al 18 de agosto previa escala en Sevilla) tripulara el aparato Martínez de Baños, pues llevaba como tripulantes a Sáez de Buruaga, al Segundo Teniente de Caballería Camilo Chacón Aldemira (que también actuó innovadoramente para el servicio como radioperador de una radio Marconi AD.1 en un largo vuelo de un avión militar[18]) a un Sargento mecánico y al Coronel Jorge Soriano; pese a la avería sufrida en la Mancha, los tripulantes del aparato pudieron inmortalizar el viaje en las que serían las primeras fotos tomadas en vuelo entre tripulantes del Servicio de Aeronáutica[19].

 

En Tetuán Martínez de Baños y Sáenz simultanearon el pilotaje del F.50 en varias misiones de combate que originaron el desgaste de los motores del bombardero (que también debieron acusar el hostil clima norteafricano) hasta que el 27 de agosto Baños regresó a la Península por barco y ferrocarril, seguido mes y medio más tarde por Sáez de Buruaga con el objetivo de recoger un F.50 (el N° 2) recientemente adquirido. Es evidente que la dirección del Servicio de Aeronáutica Militar confiaba en los efectos que la actuación de los bimotores podía tener en el curso de la campaña norteafricana porque, ocho días después de que Saéz de Buruaga llegara a Tetuán con el F.50 N° 2, se comisionaba a Martínez de Baños (que había estado dando clases en Cuatro Vientos) para que se trasladara a la localidad de Alfaro (Logroño) a fin de preparar un campo de aterrizaje para recibir a una “escuadrilla” (sic) francesa (así lo indica el expediente del aviador), pero que en realidad estaba formada por dos nuevos aviones que habían partido de Pau e iban a hacer una escala técnica en dicha localidad riojana antes de proseguir viaje a Madrid e incorporarse al servicio. Los Farman franceses aterrizaron en la finca de El Estarijo (que sería acondicionado como aeródromo con el nombre de la localidad, permaneciendo en servicio en el Ejército del Aire hasta 1954).

 

Farman 50 en su escala en Vitoria antes de dirigirse a Madrid para exhibirse paralelamente al concurso de aviación (Archivo Municipal Vitoria)


En vuelo con el F.50 a Tetuán. De izda. a dcha. Sáez de Buruaga, Baños y en el puesto de observador posterior el mecánico.


Tripulación del F.50 al llegar a Tetuán: de izda. a dcha.: Mecánico, Baños, Soriano, Buruaga y sentado Chacón (Foto Canario Azaola) Martínez de Baños junto al avión escuela G.3 y momentos después de dar el bautismo aéreo a su esposa en el Caudron




Martínez de Baños junto al avión escuela G.3 y momentos después de dar el bautismo aéreo a su esposa en el Caudron

 

El 16 de noviembre de 1919, Ángel Martínez de Baños embarcó en uno de los Farman 50 en compañía del piloto François Xavier Agostini y de una tripulación compuesta por los mecánicos Henri L. Resches, George Coudonneau y Marcel Vallete, emprendiendo viaje a Cuatro Vientos. A la altura de la localidad soriana de Casas de Villaseca, el aparato se estrelló por causas desconocidas, pereciendo todos los tripulantes[20]. La comisión que se trasladó al lugar del accidente para analizar las causas del mismo y proceder a la retirada de los cuerpos sin vida de pilotos y tripulantes estaba formada por el Teniente Mateos, Pío Fernández Mulero, Martínez Aragón, Rogelio Azaola y dos desconocidos; junto al cadáver de Ángel Martínez de Baños encontraron una muñeca con salpicaduras de sangre que el aviador había comprado para su hija Pilar y para la nueva niña que iba a tener Joaquina. En deferencia a los servicios prestados al Servicio de Aeronáutica Militar por el aviador fallecido, el rey Alfonso XIII apadrinó a la hija póstuma del aviador, bautizada el 25 de junio de 1921 como Ángela Alfonsa Martínez de Baños y Corredor, enviando en su representación al General Francisco Echagüe Santoyo. La tripulación del Farman 50 estrellado fue trasladada a Madrid recibiendo sepultura con honores militares en el sector del camposanto de Carabanchel Bajo conocido como Cementerio de los Aviadores.


Junto a los restos del avión posan (de izda. a dcha.): el Teniente Mateos, Pío Fernández Mulero, posi[1]blemente Martínez Aragón, X, X y Rogelio «Chista» Azaola. Foto C. Azaola.

 

Martínez de Baños y los primeros aparatos de la Aviación Militar.

 

El fondo documental Martínez de Baños tiene su origen en las fotos que custodiaron durante décadas tanto su mujer como sus hijas y que han sido entregadas al Archivo Histórico del Ejército del Aire por expreso deseo de las mismas. Gracias a este generoso gesto no solo podemos encontrar magníficas instantáneas de los muy conocidos Maurice Farman MF-7 y MF-11 Aceitunas y de los dos ejemplares de Bristol Boxkite, sino también de otros aparatos con los que se equipó a la aviación militar y de los que se tenían pocas referencias gráficas. Nos referimos a los monoplanos de origen austríaco Etrich Taube, más conocido como Taube (paloma) del que el legado que atesora la viuda de Martínez de Baños conservó tres fotos del único avión comprado por el servicio a la Cóndor Flugzeugwerke en febrero de 1914. El aparato fue volado en Cuatro Vientos por Martínez de Baños en marzo, siendo sus cualidades aeronáuticas muy apreciadas por los pilotos españoles.

 

Otra de las rara avis que se han conservado es una serie de fotos de los Bristol Boxkite que se emplearon en los exámenes finales de los pilotos, así como de uno de los tres Bristol Prier, un biplaza y dos monoplazas, en uno de los cuales (el N° 1) Martínez de Baños sufrió el 27 de diciembre de 1912 un accidente al salirse la cámara de la rueda durante el aterrizaje. Asimismo, la familia del aviador ha conservado imágenes de los biplanos Curtiss Jenny terrestres que se adquirieron como material para la Escuela de Los Alcázares después de finalizar la I Guerra Mundial gracias a la gestión que Emilio Herrera y Juan Viniegra hicieron en los Estados Unidos de América y Canadá durante el conflicto mundial.



 
Bautizo de la segunda hija de Martínez de Baños con el General Echagüe como representante de su padrino, el rey Alfonso XIII


Vista frontal del Taube motor Mercedes en línea E4F sin el buje

El Taube antes de despegar de Cuatro Vientos

 

Además de que en el fondo aparecen numerosos personajes vinculados a las dos promociones de pilotos militares españoles (ataviados con variopintas vestimentas de vuelo), cabe reseñar la existencia de las fotos del Farman F.50, primer polimotor de bombardeo español, a bordo del cual se tomaron las que quizás sean las primeras fotos entre tripulantes a bordo de un avión de la aviación militar.

 

La cruz de Casas de Villaseca y el mausoleo del cementerio de los Aviadores de Carabanchel

 

Diez años después, Hipólito García, alcalde de la localidad de Benamira (Soria) cercana al accidente, solicitó en una carta fechada a la jefatura de Aviación que un par de aviones evolucionaran el 16 o 17 de noviembre sobre el lugar del siniestro en recuerdo de los aviadores. La jefatura de Aviación respondió indicando que aceptaba la propuesta y que dos aviones de la Escuela de Cuatro Vientos realizarían el vuelo, pero no se pudo alcanzar la zona por circunstancias climatológicas y la niebla. Para enmendar la imposibilidad de realizar el vuelo, parece que la Aviación Militar promovió la construcción de la cruz conmemorativa actual en cuya base todavía se puede apreciar en una placa bastante deteriorada el nombre de los aviadores fallecidos y la fecha del accidente. Este monumento preside el paraje soriano como mudo testimonio de la tragedia, mientras que los restos mortales de los tripulantes del Farman se conservan en la actualidad en un nuevo mausoleo erigido por el Ejército de Tierra en memoria de numerosos aviadores y aerosteros españoles fallecidos antes de 1936.


Velocímetro Etévé (Foto Cecilio Yusta)

Junto a un MF-7 en el que se aprecia el velocímetro Etévé, identificamos (de izda. a dcha.) a Pérez Núñez, Capitán de la Guardia Civil Daniel Montero Martín, X, Teniente de la Guardia Civil Máximo Ramos Martínez, Baños, Teniente de caballería José Monasterio, X y X

El Prier accidentado en diciembre de 1912


Donación al AHEA. Ángel Martínez de Baños da explicaciones al Coronel director Fonseca y al Suboficial Mayor Marcos

 

Fuente: https://publicaciones.defensa.gob.es//Revista de Historia Aeronáutica N° 37. Año 2019.



[1] En relación con ese hecho vinculado al pasado militar de su familia, Ángel Martínez de Baños recibió en 1910 la Medalla de Plata denominada del Puente Sampayo creada por Real Decreto de 13 de mayo de 1909, que se sumaba a la Medalla Conmemorativa del primer Centenario de los Sitios de Zaragoza otorgada en 1909. Expediente personal M-1309. Archivo General Militar de Segovia

[2] Para conocer la trayectoria de Martínez de Baños en Caballería, ver la entrada biográfica en el Diccionario de españoles ilustres realizada por A. Roldán Villen http://dbe.rah.es/biografias/115075/angel-martinez-de-banos-y-ferrer. En lo que se refiere a su faceta aeronáutica, contamos con los trabajos de C. Lázaro “Cierva y Farman” (Aeroplano 16. IHCA, 1998, en el que se analiza su poco conocida faceta como piloto del bombardero Farman 50), F. Martínez de Baños Carrillo “Pilotos pioneros de la Aviación Española” Aeroplano 22. IHCA, 2004 y D. Lavín “Ángel Martínez de Baños” Pioneros de la Aviación Española. Cuadernos de Historia Aeronáutica N° 26 https://es.scribd.com/document/341771544/PIONEROS-Cuaderno-de-Hist%C2%AA-de-La-Aviacion-Espanola-Num-26)

[3] De esta promoción hay estudios sobre los hermanos Bayo, tanto Celestino por ser la primera víctima (J. Aguilar Hornos, “Primera víctima mortal de la Aviación Española”, en Revista de Aeronáutica y Astronáutica Madrid. N° 558. Junio de 1987; págs. 613-617, y A. Roldán Villen en la entrada biográfica para el diccionario de la Real Academia de la Historia http://dbe.rah.es/biografias/26555/celestino-bayo-lucia) como Alfonso (A. Roldán en el diccionario de la RAH http://dbe.rah.es/biografias/85484/alfonso-bayo-lucia). Julio Ríos es bien conocido por ser uno de los primeros Laureados de aviación (E. Herrera Alonso Heroísmo en el cielo. Laureados de San Fernando en el Museo del Aire. SHYCEA, 1998 y D. Lavín, “Pioneros de la Aviación Española”. Cuadernos de Historia Aeronáutica N° 35. Círculo Aeronáutico Jesús Fernández Duro www. circuloaeronautico.com/download_revista.php?idPublicacion=72). Tanto el impetuoso Teniente de ingenieros Jiménez-Millas Cano, como el Teniente médico Cortijo Ruiz del Castillo tienen una breve biografía en Internet (http://ancienhistories.blogs pot.com/2015/12/emilio-jimenez-millas-cano.html y http://ancienhistories.blogspot.com/2016/02/aviacion-militar-espanola-los-anos_15.html). La trayectoria del médico Pérez Núñez, cuyos trabajos fueron decisivos para sentar las bases de la medicina aeronáutica militar, se ha tratado por P. Gómez Cabezas, La Medicina Aeronáutica (Madrid. IHCA, 1987) y B. Puente España “CIMA, 70 años no es nada” Revista de Aeronáutica y Astronáutica N° 839; diciembre de 2014, mientras que A. Montero Roncero dedicó un primer trabajo al intendente Alonso Illera (“Intendencia y Aviación Militar”, Curso de Estudios Económicos de Aplicación Militar. Escuela de Guerra, 2015) y está dedicando a este intendente un estudio más amplio. Los restos mortales de estos cuatro compañeros de promoción fallecidos en accidente de aviación (Bayo Lucía en 1912, Cortijo Ruiz del Castillo en 1914, Jiménez Millas en 1917 y Martínez Baños en 1919) reposan juntos en el moderno mausoleo que el Ejército de Tierra erigió en el Cementerio de Carabanchel Bajo.

[4] José Warleta Carrillo “Los Farman de los primeros años”. Aeroplano N° 4. IHCA, 1986. Natalio San Román no finalizó el curso de piloto.

[5] Herrera ha comentado cómo saldó su deuda aeronáutica y médica con su instructor de monoplanos en Pau, el doctor francés Espanet, al “dar la suelta” en España a Pérez Núñez (Ver E. Herrera Linares Del Aire al “Más Allá”. Edición de C. Lázaro y A. Ricol. Ediciones Universidad de Granada-Diputación de Guadalajara, 2018). Vistas de la cruz en el paraje del accidente Restos de la placa conmemorativa

[6] Los datos de los aparatos siniestrados han sido tomados de Warleta, “Los Farman…”. Óp. cit.

[7] Gracias al resumen estadístico de la formación del personal aeronáutico publicado por el Memorial de Ingenieros del Ejército (N° IX, 1914; páginas 320 y ss.) podemos conocer, datar e identificar con detalle todos los accidentes y los biplanos y monoplanos en los que le ocurrió, siendo el primero de ellos el sufrido el día 25 de marzo de 1912 por la rotura de patines durante el rodaje del biplano Henri Farman N° 1 que tripulaba el Capitán Kindelán. Este documento, así como la identificación de parte del personal del

Fondo Martínez de Baños, lo hemos seguido gracias al libro de C. Yusta Viñas Alfonso de Orleáns y de Borbón. Infante de España y pionero de la aviación española. Fundación Aeronáutica y Astronáutica Española. Madrid, 2011.

[8] “Aviación. La racha trágica”. Heraldo Deportivo, 25 de noviembre de 1919 (pp.446-447).

[9] Este vuelo ha sido descrito por F. Martínez de Baños en “Los albores de la Aviación Española en Zaragoza”. Armas y Cuerpos, 2000; páginas 28-30. Antonio Zubia

[10] Pedro Zapater “Martínez de Baños, el primer militar que aterrizó en Zaragoza” Heraldo https://www.heraldo.es/noticias/sociedad/2014/12/31/martinez_banos_primer_militar_que_aterrizo_zaragoza_330351_310.html.

[11] Óp. cit.; página 325.

[12] Por sus servicios en Aviación, se le concedió una Cruz de 1ª clase del Mérito Militar con distintivo rojo (R.O. de septiembre (Diario Oficial del Ministerio de la Guerra N° 214). 

[13] El curso se convocó el 13 de agosto y se publicó el 14 de agosto de 1915 en el D.O. N° 178 del Ministerio de la Guerra y se nombraron a 22 oficiales para su realización, finalizándolo todos (En Gomá, página 411 aparece la relación de pilotos).

[14] Los tripulantes de los Lhoner fueron los pilotos infante Alfonso de Orleáns, Luis Sousa Peco y Antonio Zubia Casas y observadores Alfonso Fanjul Goñi, Luis Moreno Abella y Francisco León Trejo, mientras que la patrulla de Farman estaba integrada por los pilotos Jesús Varela Castro, Carlos Cifuentes Rodríguez y Martínez de Baños y sus respectivos observadores, Luis Riaño Herrero, César Gómez Lucía y Antonio Domínguez Olarte. Gomá, es quien ha anotado la composición de los miembros del raid (p.443), así como una divertida anécdota sobre las discusiones mantenidas entre Gómez y Cifuentes porque este último pilotó el Farman a baja altura para evitar el bamboleo provocado por las térmicas.

[15] Baños estuvo al frente de Correos entre el 20 y el 22 de marzo y por el desempeño de esta misión recibió la felicitación del rey Alfonso XIII que le fue anotada en su expediente (R.O. Circular de 23 de marzo de 1918). Casi un año más tarde, Zubia fallecería en un vuelo de bombardeo sobre Wad-Rads al desprenderse el ala de su avión (ver A. Roldán http://dbe.rah.es/biografias/85746/antonio-zubia-y-casas).

[16] J. Gomá Orduña, Historia de la aeronáutica española, Madrid. Prensa Española, 1946 y 1951 (1946, páginas 463 y ss.) indica que la oferta inicial de 5 plazas para pilotos de aeroplano y otras 5 de aerostato se vieron desbordadas por las numerosas peticiones, por lo que el Servicio de Aeronáutica prometió su apoyo a fin de que se ampliara la convocatoria.

[17] Se confirmó su destino por R.O. de 10 de marzo (Diario Oficial del Ministerio de la Guerra N° 57) y por otra disposición similar emitida en mayo (D.O. N° 11) se le destinó a la plantilla del servicio.

[18] Discrepamos con Gomá (1946, página 568) cuando dice que el impulsor del uso de radios a bordo fue el Capitán de ingenieros Joaquín Pérez Seoane que hizo el ensayo en 1918 a bordo de un Farman bimotor, cuando sabemos que es tos bombarderos no entraron en el servicio hasta 1919.

[19]  Sobre el concurso de 1919 y la actuación del F.50 en Marruecos ver Lázaro “Farman…”. Óp. cit.

[20] Se apunta a la existencia de niebla que obligó a Agostini a descender y chocar con el pequeño montículo donde hoy en día está situada la cruz conmemorativa, mientras que Gomá (1951) apunta a que el esfuerzo excéntrico por la rotura de una de las hélices no pudo ser contrarresta do por el piloto, provocando la caída a tierra del bombardero.

DISEÑADORES JAPONESES DE AVIONES - TAKEO DOI

 

Takeo Doi


Nació: El 31 de octubre de 1904 en Yamagata (Japón)

Murió: El 24 de diciembre de 1996 a los 92 años

Nacionalidad: Japonesa

Educación: Universidad de Tokio

Ocupación: Ingeniero aeroespacial e ingeniero

 

Takeo Doi fue un ingeniero aeronáutico japonés.

 

Diseñó muchas de las aeronaves utilizadas por Servicio Aéreo del Ejército Imperial Japonés durante la II Guerra Mundial. Se considera que su trabajo más importante fue el Kawasaki Ki-61 (designación aliada “Tony”). Tras el fin de la guerra, fue uno de los diseñadores jefes del primer y único avión de la Nihon Aircraft Manufacturing Corporation, el NAMC YS-11.

 

Takeo Doi nació en la ciudad de Yamagata (Yamagata) en 1904. Realizó sus estudios secundarios en la escuela Yamagata (dependiente de la Universidad de Yamagata) en 1924, y se recibió de Ingeniero Aeronáutico por la Universidad de Tokio en 1927. ​ Durante su etapa universitaria, fue compañero de Jirō Horikoshi (el diseñador del Mitsubishi A6M Zero) junto a otros destacados ingenieros aeronáuticos japoneses.

 

En 1927, iniciaría su carrera en el Departamento de Aeronáutica de los astilleros Kawasaki, que en 1937 se convertiría en la Compañía Aeronáutica Kawasaki, con sede en Kōbe. Estos fueron los predecesores de la actual Kawasaki Heavy Industries. ​ Durante ese tiempo, el ingeniero alemán Richard Vogt se encontraba como asesor técnico en la Kawasaki, ya que había sido invitado por la empresa para enseñar las técnicas utilizadas en Dornier Flugzeugwerke. Como diseñador jefe, Vogt educó a Doi para ser su sucesor en la compañía. Trabajaron juntos en muchos proyectos, como el caza biplano KDA-5 Army Type 92, el avión de reconocimiento KDA-2 Army Type 88, el caza KDA-3 y el caza biplano KDA-5 Army Type 92-I.​

 

Un Kawasaki Ki-100 en exhibición en un museo de la Royal Air Force

 

Durante este periodo, Doi fue enviado a Europa, donde trabajó durante un año y medio, aprendiendo técnicas utilizadas por empresas de aquel continente. Estando en el Reino Unido, Doi prestó mucha atención al trabajo realizado por George Dowty, fundador de la empresa Dowty. Como la tecnología de Dowty en sistemas hidráulicos era lo último en tecnología y cumplía con los requisitos de los militares japoneses, terminó adquiriendo el tren de aterrizaje fabricado por la compañía para el caza Type 92-I. Esta decisión ayudó a Dowty a desarrollar su subsidiaria especializada en el ámbito aeroespacial, Dowty Aviation, y se convirtió en un hito para la expansión del grupo Dowty Equipment a partir de entonces. Por extraña coincidencia, el sucesor de la empresa, Dowty Rotol, era el proveedor de las hélices utilizadas en el avión de pasajeros NAMC YS-11.

 

Doi no solo diseñó aeronaves monomotor, sino también de múltiples motores como el Kawasaki Ki-45 "Toryu"

 

Tras el regreso de Vogt a Alemania, Doi se convirtió en el diseñador jefe en la oficina de diseño de Kawasaki hasta que la compañía cesara sus operaciones tras la rendición de Japón. Durante esta etapa, se considera que trabajo más importante fue el caza Kawasaki Ki-61, el rendimiento de esta aeronave era equiparable con la del Mitsubishi A6M Zero, diseñado por su compañero universitario Jirō Horikoshi. En total se construyeron 3.078 Ki-61.​

 

Un NAMC YS-11 de Japan Air Commuter (JAC). El YS-11 es el único avión de pasajeros comercialmente exitoso fabricado en Japón. Doi se unió al equipo como Diseñador Jefe encargado del equipamiento aeronáutico.

 

Con el fin de la guerra, Doi se vio obligado a interrumpir su trabajo por órdenes del Comandante Supremo de las Fuerzas Aliadas hasta 1952. Durante este período, trabajó como jornalero, mientras continuaba confiando en que eventualmente regresaría al campo de la aviación, mientras investigaba sobre la última tecnología en el campo junto a su mejor amigo Kimura, que había sido despedido de la Universidad de Tokio.​

 

Con el fin de las restricciones impuestas por los aliados, el Ministerio de Industria y Comercio Internacional, anunció la construcción de una aeronave civil comercial mediana. Se estableció en abril de 1957 un consorcio de empresas denominado Nihon Aircraft Manufacturing Corporation (NAMC), fundada por los ejecutivos de Mitsubishi Heavy Industries, Fuji Heavy Industries, ShinMaywa, Grupo Sumitomo, Aeronaves Japón, Aeronaves Showa y Kawasaki Heavy Industries. Doi fue asignado Diseñador Jefe del equipamiento aeronáutico de la nave.

 

Cuando el trabajo en el YS-11 terminó, Doi se retiró de la industria y empezó a trabajar como docente en la Universidad Meijo. También fue consejero de la Sociedad Japonesa de Ciencias Aeronáuticas, fideicomisario de la Asociación Aeronáutica de Japón y asesor emérito de Industrias Kawasaki.

 

Los detalles de su filosofía sobre el diseño de aeronaves se escribieron en sus memorias, publicadas en 1989, donde trataba la política de diseño, la historia de desarrollo de la tecnología de la aviación y su vida personal.

 

Aeronaves diseñadas por Doi

 

Kawasaki Ki-10

Kawasaki Ki-45

Kawasaki Ki-48

Kawasaki Ki-56

Kawasaki Ki-61

Kawasaki Ki-100

NAMC YS-11

Kawasaki P-2J (una versión modificada del P-2 Neptune para la Armada Japonesa)

 

Fuente: https://es.wikipedia.org

FABRICANTES JAPONESES DE AVIONES - COMPAÑÍA AEROESPACIAL DE KAWASAKI

 




Tipo: División de Industrias Pesadas de Kawasaki

Industria: Fabricación aeroespacial

Fundado: 1918; Hace 103 años

Sede:

Minato, Tokio, Japón

Chūō-ku, Kobe, Japón

Productos:

Aeronaves

Sistemas espaciales

Simuladores

Motores a reacción

Misiles

Equipos electrónicos

 

Kawasaki Heavy Industries Aerospace Company es la división aeroespacial de Kawasaki Heavy Industries (KHI). Produce aviones, sistemas espaciales, simuladores, motores a reacción, misiles y equipos electrónicos.

 

Durante las décadas de 1930 y 1940, Kawasaki Aircraft Industries desarrolló numerosos tipos de aviones para el Ejército Imperial Japonés, como el avión de reconocimiento Tipo 88, el bombardero Ki-48 Sokei y el caza Ka 61 Hien, hasta el final de la II Guerra Mundial. Poco después de que comenzara la ocupación de Japón en 1945, la industria de la aviación de Japón fue desmantelada intencionalmente y las fábricas de aviones se convirtieron para otros fines; la prohibición del desarrollo de aeronaves se levantó en marzo de 1954, lo que permitió reactivar la industria de la aviación del país. Durante 1969, Kawasaki Kokuki Kogyo KK se reestructuró como una subsidiaria formal de KHI.


 

A lo largo de la posguerra, la compañía ha producido numerosos aviones bajo licencia de varios fabricantes en el extranjero para las Fuerzas de autodefensa de Japón (Fuerza Aérea y Fuerzas japonesas de Autodefensa Marítima), junto con sus propios diseños. Los aviones con licencia han incluido el P-2J (derivado del Lockheed P-2 Neptune), helicópteros KH-4 (derivado del Bell 47), helicópteros Kawasaki KV-107 (derivado del Boeing Vertol 107 Model II) y CH- Helicópteros de carga pesada 47J / JA. Los aviones desarrollados de forma autóctona de la posguerra han incluido el Kawasaki C-1 y transportes militares Kawasaki C-2, el avión de entrenamiento Kawasaki KAT-1 y Kawasaki T-4, el helicóptero de reconocimiento Kawasaki OH-1 y el avión de patrulla marítima Kawasaki P-1.

 

Historia

 

Génesis y primeros años

 

Kawasaki Aircraft Industries fue una de las primeras compañías de aviones de Japón. Fue fundada durante 1918 como una subsidiaria del conglomerado industrial pesado Kawasaki Heavy Industries en Kobe. Antes de la conclusión de la II Guerra Mundial, Kawasaki suministró principalmente aviones y motores de aviones a la Fuerza Aérea del Ejército Imperial Japonés (IJAAF).

 

Durante la década de 1930, Kawasaki construyó biplanos y motores Salmson bajo licencia, y también desarrolló varios diseños propios. Kawasaki contrató al destacado ingeniero y diseñador aeroespacial alemán, Dr. Richard Vogt, de 1923 a 1933 para que lo ayudara con el trabajo de diseño y capacitara a los ingenieros japoneses. Entre los alumnos de Vogt estaba Takeo Doi, el futuro diseñador jefe de Kawasaki. Más tarde, Vogt se convirtió en diseñador jefe de la corporación industrial alemana Blohm & Voss.

 

Kawasaki obtuvo una licencia de Dornier para la construcción de hidroaviones metálicos, y la Kawasaki-Dornier Wal hizo un vuelo notable en diciembre de 1924, sin embargo, Kawasaki a partir de entonces se especializó en aviones terrestres. Los diseños destacados incluyen:

 

Avión de reconocimiento Tipo 88


Caza Ki-61


Bombarderos Ki-48

 

Designaciones de empresas

 

KDA-2: designación de la empresa para el avión de reconocimiento Tipo 88

KDA-3: prototipo de caza parasol monoplaza (1928); perdido ante el Nakajima NC

KDA-5: designación de la empresa para el caza Tipo 92

KDA-6: prototipo de avión de reconocimiento

KDA-7: designación de la empresa para el Ki-3

KDC-2: avión de correo / transporte de pasajeros desarrollado a partir del Tipo 88

KDC-5: designación de la empresa para el C-5

 

Designaciones del ejército

 

Ka 87: bombardero pesado bimotor; Dornier Do N de construcción japonesa (1926)

Tipo 88: biplano de reconocimiento monomotor (1927)

Tipo 92: caza biplano monoplaza (1930)

Ki-3: bombardero biplano monomotor; último diseño de bombardero biplano IJAAF (1933)

Ki-5: caza monoplano monomotor experimental (1934)

Ki-10: caza biplano monoplaza; último caza biplano IJAAF (1935)

Ki-22: bombardero pesado (no construido)

Ki-28: caza experimental monomotor (1936); cancelado a favor del Nakajima Ki-27

Ki-32: bombardero monoplano monomotor (1937)

Ki-38: caza bimotor propuesto, predecesor del Ki-45 (1937)

Ki-45 Toryu (Dragon Slayer): caza bimotor (1939)

Ki-48: bombardero ligero bimotor (1939)

Ki-56: transporte ligero bimotor, desarrollado a partir del Lockheed Model 14 Electra (1940)

Ki-60: caza experimental monomotor (1941)

Ki-61 Hien (Flying Swallow): caza monoplaza (1941)

Ki-64: caza pesado experimental monoplaza (1943)

Ki-66: prototipo de bombardero en picado basado en el Ki-48

Ki-78: avión de investigación de alta velocidad (1942)

Ki-81: caza de escolta de varios asientos propuesto basado en el Ki-48 (no construido)

Ki-85: versión bombardero IJA propuesta de Nakajima G5N (no construido)

Ki-88: caza de un solo asiento propuesto (no construido)

Ki-89: bombardero experimental (no construido)

Ki-91: prototipo de bombardero pesado de cuatro motores (1944)

Ki-96 - caza pesado bimotor experimental (1941)

Ki-100: caza / interceptor de motor radial (1944)

Ki-102: caza pesado bimotor de largo alcance (1944)

Ki-108: versión de caza de gran altitud del Ki-102

Ki-119: bombardero ligero monomotor (no construido)

Ki-147: misil aire-superficie guiado por radio

Ki-148: misil aire-tierra guiado por radio (1944)

Ki-174: versión de ataque especial de un solo asiento del Ki-48 (no construido)


Aeronaves civiles


A-6: versión civil de KDA-6

C-5: avión de comunicaciones de alta velocidad y largo alcance (1934)

 

Motores

 

Ha40: Daimler-Benz DB 601Aa construido bajo licencia, más tarde conocido como Ha-60; utilizado en el Ki-61

Ha140: versión de mayor potencia de Ha40; utilizado en el Ki-61-II

Ha201: dos Ha40 acoplados con una caja de cambios común, más tarde conocida como Ha-72; utilizado en el Ki-64

 

Desarrollo de posguerra


YS-11M

 

Durante la ocupación de Japón después del final de la II Guerra Mundial, toda la industria aeroespacial de Japón fue desmantelada, los diseños destruidos y las plantas convertidas para otros usos. Después de que se levantara la prohibición sobre el desarrollo de aviones en marzo de 1954, se fundó una nueva empresa mediante la fusión de las empresas subsidiarias KK Kawasaki Gifu Seisakusho y Kawasaki Kikai Kogyo KK, conservando el nombre de Kawasaki Kokuki Kogyo KK de antes de la guerra.

 

El Kawasaki KAL-1, volado por primera vez en julio de 1953, fue el primer avión de posguerra totalmente metálico de diseño japonés. La actividad de producción temprana en la compañía incluyó 210 entrenadores a reacción Lockheed T-33, 48 aviones de patrulla marítima Lockheed P-2 H Neptune y 239 helicópteros Bell 47, todos con licencia de los Estados Unidos.

 

En respuesta al estímulo del gobierno japonés, durante 1957, Kawasaki se unió en una empresa conjunta, participando junto con varias otras compañías aeroespaciales japonesas, incluidas Mitsubishi Heavy Industries, Fuji Heavy Industries, Shin Meiwa, Showa Aircraft Industry Company y Japan Aircraft Industry Company en el desarrollo y fabricación de lo que se convertiría en el NAMC YS-11, un avión de pasajeros de doble turbohélice desarrollado en el país. Kawasaki proporcionó tanto personal como infraestructura para la empresa, fabricando varios componentes del YS-11.

 

Durante abril de 1969, Kawasaki Kokuki KK se disolvió y sus activos se reestructuraron como una división de la reorganizada Kawasaki Heavy Industries (KHI).

 

Bajo Kawasaki Heavy Industries


Un JASDF CH-47J construido por Kawasaki

 

Durante abril de 1969, la antigua Kawasaki Kokuki KK se disolvió y se convirtió en una división de la reorganizada Kawasaki Heavy Industries (KHI). Kawasaki es un importante contratista del Ministerio de Defensa de Japón. Aunque en noviembre de 1970, Kawasaki completó el primer transporte militar de doble turboventilador de diseño nacional de Japón, el C-1, la compañía se concentró principalmente en la producción con licencia de derivados de aviones de patrulla y helicópteros estadounidenses durante la década de 1990. Kawasaki construyó 82 P-2J (derivados del Lockheed P-2 Neptune), 211 helicópteros KH-4 (derivados del Bell 47), 160 helicópteros Kawasaki KV-107 (derivados del Boeing Vertol 107 Model II) y helicópteros Hughes / McDonnell Douglas Model 500D y OH-6DA. Kawasaki también construyó 101 aviones de patrulla de guerra antisubmarina P-3C más cuatro variantes de entrenamiento / inteligencia electrónica EP-3 / UP-3D y 68 CH-47J / JA.]

 

El 25 de febrero de 1977, Kawasaki y el fabricante aeroespacial alemán Messerschmitt-Bölkow-Blohm (MBB) firmaron un acuerdo para cooperar en el desarrollo de un nuevo helicóptero; Según los términos de este acuerdo, las dos corporaciones fusionaron sus proyectos previamente separados para producir helicópteros bimotores de propósito general, siendo estos el Bo 107 de MBB y el KH-7 de Kawasaki. Se asignaron elementos separados a cada empresa; MBB fue responsable del desarrollo de los rotores (estos se basaron en el sistema de rotor rígido utilizado anteriormente en el Bo 105 de MBB), el brazo de cola, los controles de vuelo y el sistema hidráulico, mientras que Kawasaki se encargó del desarrollo del tren de aterrizaje, la estructura del avión, la transmisión principal, el sistema eléctrico y otros componentes menores. Cada empresa estableció sus propias líneas de montaje final en las que producía el helicóptero para satisfacer las demandas de sus respectivos mercados locales.

 

Un par de JASDF T-4

 

Durante las décadas de 1970 y 1980, Kawasaki desarrolló un avión de enlace y entrenador a reacción intermedio autóctono, el T-4. La fabricación fue realizada por un consorcio formado por Mitsubishi, Fuji y Kawasaki, este último liderando la empresa. La línea de montaje final para el tipo se estableció en la planta de Kawasaki en Gifu, capaz de producir un máximo de dos aviones y medio por mes. Además de la consideración económica y de desempeño, el diseño del T-4 también tenía que incorporar deseos políticos; Se había puesto un énfasis significativo en impulsarlo con el primer motor turbofan de producción totalmente japonés, el Ishikawajima-Harima F3-IHI-30. Según la publicación aeroespacial Flight International, se consideró plausible que el T-4 hubiera sido un producto competitivo en el mercado mundial de aviones de entrenamiento, pero esas oportunidades fueron negadas por una política japonesa de larga data que prohíbe las ventas de exportación militar.

 

El 18 de septiembre de 1992, el Ministerio de Defensa nombró a Kawasaki para producir el OH-1, un helicóptero armado de observación y ataque ligero de diseño autóctono. Era responsable de fabricar el 50 por ciento de la estructura del avión, así como de coordinar el desarrollo de su sistema de rotor; los elementos restantes del fuselaje fueron fabricados por Mitsubishi y Fuji. Durante junio de 1998, después de finalizar un contrato de producción y recibir un pedido inicial a principios de ese año, comenzó oficialmente la producción en serie del OH-1. A finales de la década de 1990, la JGSDF había anunciado que sus planes de adquirir finalmente entre 150 y 250 OH-X para cumplir con sus requisitos. Kawasaki ha propuesto múltiples derivados del OH-1, incluida una variante de utilidad destinada a reemplazar la flota de helicópteros Bell UH-1J Iroquois construidos por Fuji de la JGSDF, y una versión orientada al ataque designada tentativamente como el AH-2. 

 

Parte inferior de un P-1 en vuelo, con la bahía de bombas abierta

 

Durante la década de 2000, la compañía desarrolló dos aviones de ala fija multimotor estrechamente relacionados, el avión de patrulla marítima XP-1 y el avión de transporte XC-2. Kawasaki fue designado como contratista principal para ambos programas durante 2001, su lanzamiento se produjo casi 30 años después del anterior desarrollo nacional a gran escala de un avión en Japón. Aunque los diseños PX y CX eran originalmente independientes, se decidió que sería útil tener componentes comunes para ambos diseños. La JDA ordenó que las dos aeronaves compartieran componentes de carrocería idénticos; Los componentes comunes incluyen las ventanas de la cabina, las alas exteriores, el estabilizador horizontal y otros sistemas. Las partes internas compartidas incluyen la unidad de potencia auxiliar, el panel de la cabina, la computadora del sistema de control de vuelo, las luces anticolisión y la unidad de control de engranajes. Debido a las diferentes funciones de los dos aviones, permanecen claramente separados. El reparto de los recursos para el desarrollo había permitido una gran reducción de los costos generales de desarrollo que, al incluir el C-2, se informó en 345.000 millones de yenes (3.000 millones de dólares) en 2007. El 30 de junio de 2016, el C-2 El avión de transporte entró formalmente en servicio con la Fuerza de Autodefensa Aérea de Japón.

 

Un MCH-101 construido por Kawasaki

 

Kawasaki produjo el Agusta Westland AW101, un helicóptero trimotor de elevación media, con licencia del fabricante de helicópteros anglo - italiano Agusta Westland. Durante 2002, la empresa, junto con Agusta Westland y Marubeni, formalizaron un acuerdo para cooperar en la producción del AW101 en Japón; Kawasaki comenzó el ensamblaje de los modelos CH-101 y MCH-101 en 2003. Kawasaki también comenzó la producción bajo licencia de sus motores RTM322 durante 2005. Un modelo especializado de barrido y transporte de minas, designado como MCH-101 por Japón Agencia de Defensa, fue producido para la Fuerza de Autodefensa Marítima de Japón. Las características especiales incluyen el plegado automático del rotor y la cola. Para la remoción de caza papel, la MCH-101 ha sido equipado con Northrop Grumman 's AQS-24A sistema de a bordo de remoción de caza y AN / AES-1 Airborne Mine Laser Sistema de Detección (ALMDS) para una completa capacidad de detección de minas de superficie a fondo, así como equipo de barrido de minas acústico Mk-104.

 

En el negocio de la aviación comercial, KHI ha participado en el desarrollo y la producción internacionales conjuntos de varios aviones de pasajeros de gran tamaño. Participa en el desarrollo y producción conjunta de los Boeing 767 y Boeing 777 con The Boeing Company, y de los jets 170, 175, 190 y 195 con la Empresa Brasileira de Aeronáutica (Embraer). La compañía también participa en el desarrollo y producción internacionales conjuntos de motores turbofan para aviones de pasajeros como el V2500, el RB211 / Trent, el PW4000 y el CF34.

 

Kawasaki también trabaja para la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA). Fue responsable del desarrollo y producción de los carenados de carga útil, accesorios de sujeción de carga útil (PAF) y la construcción del complejo de lanzamiento para el cohete H-II. KHI continúa brindando servicios para el cohete H-IIA.

 

Productos principales


Transporte militar C-1

Transporte militar C-2

Helicóptero Kawasaki OH-1

Helicóptero BK 117

 

Aeronaves

 

Kawasaki C-1: transporte militar de dos turborreactores

Kawasaki C-2: transporte militar avanzado

Kawasaki KAT-1: avión de entrenamiento primario

Kawasaki KH-4: helicóptero utilitario ligero

Kawasaki OH-1: helicóptero de reconocimiento ligero

Helicóptero de reconocimiento ligero OH-6 Cayuse

Kawasaki P-1: avión de patrulla marítima avanzada

Kawasaki P-2J: avión de patrulla marítima

Kawasaki T-4: entrenador jet intermedio

Kawasaki YPX: avión de pasajeros propuesto

MBB / Kawasaki BK 117: utilitario, helicóptero de transporte

 

Sistemas espaciales

Simuladores

Motores de jet

 

Misiles


Tipo 64 MAT: misil antitanque

Tipo 79 Jyu-MAT: misil antitanque / lancha de desembarco

Tipo 87 Chu-MAT: misil antitanque

Sistema de misiles multiusos Tipo 96: misil antitanque / lancha de desembarco

Tipo 01 LMAT: misil antitanque

Misil multiusos de alcance medio

 

Equipos electrónicos


Vehículos aéreos no tripulados


Kawasaki KAQ-1: dron de objetivo aéreo

 

Fuente: https://en.wikipedia.org