jueves, 5 de marzo de 2009

HISTORIAS DE PIONEROS... REIMAR HORTEN

“Un genio de la aerodinámica que creaba y sentía sus diseños y el vuelo a través de números y fórmulas” Hace unos días tuvimos la grata oportunidad de asistir a la presentación en sociedad del ala volante IA – 34M CLEN ANTÚ ó Rayo de Sol, completamente restaurada para su incorporación al Museo de la Industria de Córdoba, merece destacarse que el museo funciona en unas inmensas instalaciones de construcción inglesa de 1896, que eran destinadas al almacenaje de explosivos utilizados en la construcción de los caminos de las sierras y que aún se encuentra en perfectas condiciones.

El CLEN ANTÜ es un planeador monoplaza de alto rendimiento del tipo ala volante, íntegramente construida en madera y diseñada por el Dr. Reimar Horten. El arduo trabajo de investigación y restauración que demandó varios años (ya que la aeronave estaba bastante deteriorada producto del abandono que sufrió durante varias décadas !!!. . .), fue espléndidamente realizado por un equipo de integrado por los hermanos Juan José e Ignacio Martinez, el arquitecto Roberto Tacchi, el Dr, Rucks y Luís Nasiff, a todos ellos les agradecemos habernos devuelto esta reliquia para que la puedan admirar quienes visiten este museo donde se rinde homenaje a la cultura del trabajo.








Estado en que se rescató el IA 34M Clen Antú.

Sus comienzos

Reimar Horten: Nacido en Bonn, Alemania, el 12 de Marzo de 1915, desde niño fue un apasionado del aeromodelismo construyendo cientos de planeadores y luego fue introducido en la aeronáutica por su hermano mayor Walter, quien a los 16 años construyó el Ho 1, un planeador monoplaza sin cola con estructura de madera y entelado.


El ala volante HO1

Los conocimientos y experiencia adquiridos les posibilitó realizar el Ho ll en 1934, que al año siguiente fue motorizado con un Hirt HM 602 de 80 hp.

Para 1938 ambos hermanos construyeron el Ho lll, con sección central de tubos de acero soldados y las secciones externas con la tradicional estructura de madera forrada con tela. Al comenzar 1939, los famosos constructores Ernest Heinkel y Willy Messerchmitt quisieron incorporarlos a sus respectivas empresas, pero los Horten comprendieron que, de aceptar, perderían la independencia en el desarrollo de sus alas volantes y desistieron de ambas propuestas.

Ya comenzada la II GM, el Ministerio de Aviación Alemán (RLM), a través del destacamento Especial 9 establecido en Gotingen, les dió la oportunidad que esperaban y allá construyeron el Ho IV, un planeador sin fuselaje ni motor, con alargamiento 22 a 1, cuya particularidad era que el piloto lo conducía en posición prona (acostado), introduciendo su cuerpo totalmente en el perfil de la aeronave.

Desde 1943, con altibajos en la producción de otro modelo que estaba equipado con dos motores Argus AS 10 C de 240 hp cada uno, denominado Ho VII, Walter y Reimar, sin autorización oficial, decidieron proyectar su primer ala volante con propulsión a reacción, el Ho IX. Para esa experiencia inédita solamente pudieron disponer de motores BMW o JUMO.

El desarrollo de los veinte modelos de preproducción, con asesoramiento de los Horten; fue entonces autorizado oficialmente por el RLM a la empresa Gothaer Wagonfabrik, donde le adjudicaron el código de GO-229, pero este proyecto no llegó a concretarse debido al fin de las hostilidades. Cuando los aliados tomaron posesión de las fábricas y laboratorios alemanes no podían creer el grado de avance tecnológico alcanzado por la nación germana, inmediatamente se pusieron a la tarea de saquear las instalaciones y de capturar a los científicos para interrogarlos y obtener todos los conocimientos posibles.

En 1947 el gobierno argentino del General Perón se entera del interés de varios científicos para emigrar a Sudamérica, de inmediatos se crea una red secreta para localizar, contactar y sacar técnicos y científicos especializados en aeronáutica, muchos con documentación falsa salen de la Alemania desvastada y es así que con una propuesta oficial de trabajo, los hermanos Horten se trasladaron a nuestro país en 1948, pero dos años mas tarde, Walter decidió regresar a su patria. Reinmar en cambio, ya ubicado en la Fabrica Militar de Aviones y con la colaboración de personal técnico argentino, comienza a diseñar y construir sus más geniales creaciones, principalmente planeadores de entrenamiento avanzado para equipar a los clubes de vuelo a vela del país.

El primer planeador que Reimar construyó fue un ala volante biplaza en tándem, el IAe-34 (HO-XV A) "Clen Antú" (Rayo de Sol), cuya primera unidad voló por primera vez el 20/06/49 piloteada por el experto piloto de pruebas de la Fabrica Militar de Aviones Edmundo “Pincho” Weiss.

El IA34 biplaza Clen Antú

Fue pintado con los colores de la bandera argentina, celeste y blanco, y con un sol amarillo a los costados de las cabinas. Se construyeron cinco ejemplares, los cuales fueron entregados a diferentes clubes de planeadores argentinos para su experimentación, entre ellos el Club de Planeadores Cóndor. También se hicieron demostraciones en otros Aeroclubes. En uno de estos vuelos, realizados el 25 de noviembre de 1951 en el Aeroclub Albatros, uno de los planeadores queda destruido, sin consecuencias para sus ocupantes.

Características

Se trataba de un elegante y llamativo planeador avanzado construido en madera, cuya ala poseía una flecha de 22º 40' y una envergadura de 18 metros. Tenía un tren de aterrizaje de patín y dos ruedas en tándem con freno mecánico. El piloto se sentaba en una cabina sencilla y angosta, que tenía montada una segunda en una "joroba", dentro de la cual podía sentarse un alumno. Esto permitía el adiestramiento de vuelo a ciegas cubriendo la segunda cabina con una capota.

El IAe-34 M que es la reconstruida en Córdoba era una versión monoplaza construida a pedido del Brigadier Ojeda para representar a la Argentina en el mundial de vuelo a vela "España 52", las dos aeronaves construidas para tal efecto obtuvieron buenos resultados incluso con el poco entrenamiento que poseían los pilotos al momento de viajar a la sede del mundial, se logró un honroso 4º puesto entre los 39 mejores pilotos del mundo.

Los Primeros Clen Antú IA34M (monoplaza) salen de fábrica.

”En 1951 y a pedido de los clubes de planeadores el Dr. Horten diseña un ala volante biplazacon los dos pilotos sentados “lado a lado”, el IA41 "URUBÚ", se construyeron cinco ejemplares.

El mayor logro de este diseño fue el cruce de la cordillera de los andes en 1956, partiendo desde San Carlos de Bariloche. Uno de estos ejemplares se conserva restaurado en el Museo Aeronáutico de Morón.

Estos diseños de avanzada para aquella época, son los precursores de los actuales aviones furtivos (Stealth), tal es el caso del bombardero estadounidenses: B-2, “Spirit” y el cazabombardero F 117 Nighthawk, entre otros.

Hasta 1992 el Dr.. Horten continuó trabajando en el desarrollo de nuevos diseños entre ellos el de un transporte con efecto suelo capaz de deslizarse sobre el agua a más de 600km/h llevando 1000 pasajeros o carga intercontinental. El fallecimiento del Dr. Ing. Reimar Horten se produjo el 21 de Agosto de 1993 en Villa General Belgrano (Córdoba).

Fuente: Burzaco, Ricardo, (1995), "Las Alas de Perón, nurflugel Revista Nacional de Aeronáutica