viernes, 6 de marzo de 2009

LA MUJER Y LA AVIACIÓN EN EL PERÚ

Por Perla Baca Gálvez

"VUELA BAJO y despacito" era el consejo amoroso que recibía de su madre, Carmela Combre, la primera mujer piloto que tuvo el Perú. Carmela, era una simpática y vital anciana, hace unas tres décadas, cuando fuimos a entrevistarla a su casa en San Isidro, Lima. Ella recordó esta frase de su madre y sonriendo nos dijo: "Mi madre no sabía que debía hacer todo lo contrario al volar".


Carmela Combe. La primera mujer piloto del Perú. En la foto, Carmela muestra la condecoración "Cruz Peruana al Mérito Aeronáutico" que le fue otorgada por la Fuerza Aérea Peruana (FAP) el 26 de septiembre de 1960.

En 1920, Lima, la capital peruana, era una ciudad de unos 140.000 habitantes, célebre por sus balcones coloniales y sus estrechas calles empedradas por donde transitaban automóviles, tranvías, carretas y cabalgaduras. En su entorno, se respiraba el amor a la cultura, el interés por el deporte y la búsqueda de grandes reformas sociales.

Estaba muy fresco el recuerdo de las hazañas del joven peruano Jorge Chávez Dartnell, quien el 23 de septiembre de 1910, a la edad de 23 años, logró ser el primero en cruzar los Alpes europeos en un frágil avión Bleriot, desde Briga en Suiza hasta Domodossola en Italia.

Igualmente, en Lima, se vivía del recuerdo de Juan Bielovucic, otro de los pilotos peruanos, pioneros de la aviación mundial y el primero en volar un avión en el Perú, en enero de 1911.

Ya desde esa época, en Lima, se presentaban demostraciones aéreas con pilotos peruanos y extranjeros y se celebraba la creación de la Escuela de Aviación Civil de Bellavista, financiada por la Casa Curtis, la cual buscaba introducir en el mercado sus propios aviones. Dicha Escuela enfocaba sus actividades en una triple misión, con metas muy precisas: formar aviadores civiles, negociar aviones de la fábrica que representaba y establecer en el territorio nacional, el primer servicio comercial de pasajeros, de carga y correspondencia postal.

Respondiendo a su vocación de piloto, ingresaron a dicha Escuela y por vez primera, dos mujeres que lograron volar solas: Amalia Villa de Tapia, boliviana, quien luego regresó a su país para dar clases de aeronáutica y, la peruana Carmela Combe, quien recibió instrucción del piloto norteamericano Lloyd Moore, perteneciente a la Aviación Naval de los EE.UU. y distinguido instructor de vuelo de los NC-3, NC-1 y NC-4 en los días de la I Guerra Mundial.

El 6 de mayo de 1921, después de cuatro horas de instrucción de vuelo, Carmela Combe logró volar sola en un avión Curtis-Oriole. El 9 de julio de ese año, cuando retornaba de Cañete, localidad, ubicada en el departamento de Ica, al sur de Lima, adonde había llegado con el fin de pagar el salario a los trabajadores de una hacienda, tuvo que realizar un aterrizaje forzoso llegando a Lima, con consecuencias funestas para su salud al recibir un fuerte golpe que logró afectarle la columna vertebral.

Más tarde, en una avioneta Curtis de su propiedad, Carmela tuvo otro accidente aéreo por lo que su madre (era huérfana de padre) le pidió que dejara de volar. Así lo hizo. Luego viajó a Francia donde se casó con Julio Bardi y con quien vivió felizmente.

El 26 de septiembre de 1960, La Fuerza Aérea del Perú, distinguió a Carmela Combe con la condecoración "Cruz Peruana al Mérito Aeronáutico" por ser la pionera de la aviación civil en Perú.

La Primera Piloto Brevetada

Inés Thomann. La primera mujer brevetada de la Escuela de Aviación "Las Palmas", FAP.

Los esfuerzos consecutivos, en la década de los 30, por fusionar la Aviación Militar con la Hidroaviación de la Marina, dieron como resultado la conformación del Cuerpo de Aviación que ya en el año de 1950 tomó el nombre de Fuerza Aérea del Perú.

En forma paralela, la aviación civil buscó fortalecerse y consolidó la apertura de nuevas rutas comerciales. En ese entonces, se destacó por su empuje visionario, Inés Thomann, quien creció entre avionetas y pistas de aterrizaje, pues su padre, Emilio Thomann Wyleman, fue uno de los primeros en cruzar, por aire, la frontera peruana con Chile y realizar vuelos nocturnos al interior del Perú. En 1939, Inés, su hija, se convirtió en la primera mujer brevetada de la Escuela de Aviación de "Las Palmas". ´

Mujeres que trabajan hoy en la aviación comercial.

La realidad nacional, particularmente, las crecientes dificultades en el ámbito de la aviación civil, incidieron fuertemente en la pérdida del interés por la actividad aerodeportiva. La falta de escuelas y clubes de aviación y el excesivo costo de la práctica aerodeportiva y profesional, limitaron en general, la expansión de la actividad aeronáutica, afectándose, por lo tanto, el ritmo de la mujer en esta actividad profesional. Las estadísticas del 2003 registraron un total de once mujeres pilotos de aviones comerciales, y dos instructoras en la Escuela de Aviación Civil de Collique: Cecilia Gazzolo y Dilia Olivares.

Actualmente las mujeres que vuelan dentro de la aviación comercial en el Perú son: Marcela Llaguno quien voló en la desaparecida aerolínea Aerocontinente, como copiloto de B-737 y luego como copiloto del Air Bus 320 de TACA; Alejandra Simons como copiloto del B-767 de Lan Perú; Marisol Alcazar como capitán del B-727 de la desaparecida Aerocontinente; Silvia Martínez como copiloto del AB 320 de TACA; María del Pilar de Souza, como copiloto del B-767 y Azucena Bazurco, como copiloto del AB-320 de Lan Perú.

La Mujer Peruana Ingresa al Mundo de la Aviación Militar

El 20 de julio de 1996, el Congreso Peruano emitió la Ley N° 26628 que dispuso la incorporación de mujeres como Oficiales, Suboficiales y Soldados en las Fuerzas Armadas. Esta incorporación se hizo efectiva en 1997 al ingresar, por vez primera, un grupo de profesionales del ramo de la psicología, administración, ingeniería de sistemas y comunicación. En 1998, la mujer peruana forma parte activa de la Escuela de Oficiales, como cadete regular, pudiendo entonces optar, desde ese momento, por la especialización de pilotaje.

En el año 2001, Angie Rojas Ahumada, cadete del cuarto año, se distinguió como la primera mujer piloto militar de la Fuerza Aérea Peruana. El 23 de agosto del año en mención, a las 17:00 horas, decolaba sola en un avión Zlin, desde la pista de aterrizaje de la Base Aérea de Pisco. De su misma promoción egresaron cuatro mujeres con el deseo de ser pilotos. Sólo, una, logró completar las cien horas de instrucción en el avión Zlin y luego, volar 80 horas en el avión Tucano en la Escuela de Instrucción de Pilotaje del Grupo Aéreo N° 51, en la Base de Pisco, al sur de Lima.

Ella es la Teniente de la Fuerza Aérea del Perú Gianina Franco Coral. Ninguna de las cuatro ha continuado volando y se han reclasificado en la especialidad. "Hay que tener mucha determinación y coraje para llegar a ser una buena piloto militar", nos dice la Teniente Franco, quizás a modo de reproche contra sí misma y, agrega, "me gusta volar, pero lamentablemente sobre mi decisión de solicitar mi reclasificación pesaron más otros factores de índole personal".

Actualmente hay tres mujeres en el Grupo Aéreo N° 51 de Instrucción, quienes se forman en pilotaje, ellas son las Alféreces FAP Colette Zavaleta, Arita Okpo y Liliana Zárate. Otras dos en el Grupo Aéreo N° 3 quienes se instruyen en helicópteros, ellas son las Alféreces FAP Chana Atoche y Giulisa Laguna. En el año 2004, pudimos observar en el Escuadrón de Aspirantes del Grupo Aéreo N° 51 a una jovencita cuyo único sueño, en ese momento, era "poder salir sola en el Zlin" y ella lo logró. Hoy es la única mujer cadete del Segundo año de la Escuela de Oficiales que continúa su aprendizaje para llegar a ser una futura piloto de combate; se trata de Catherin Gratelli Cubas. Hace poco la encontramos entrenándose con sus compañeros, que la tratan con cariño y respeto, en la Escuela de Supervivencia en el Mar, en las playas de Ancón, aproximadamente 45 kilómetros al norte de Lima. "Ha sido un tanto difícil adecuarme a la disciplina militar, pero continuó mi aprendizaje con el fin de alcanzar mi sueño: convertirme en piloto de combate.", nos dice. ¡Arriba, siempre arriba!.

Las cuatros primeras Cadetes FAP que lograron salir en Zlin. De izquierda a derecha: Las Tenientes Angie Rojas Ahumada, la primera piloto militar de la FAP, Sara Meza, Anne Block y Gianina Franco. La Teniente FAP Gianina Franco Coral, es la única de las cuatro que llegó a volar Tucano

Fuente: Air & Space Power Journal - Volumen XVIII, No. 4 Cuarto Trimestre 2006