5 de octubre de 2020

LOS VUELOS TRASATLÁNTICOS


 

Por L. Gómez 

 

Durante el mes de julio los americanos Roger Williams y Lewy Yancey han realizado otra travesía atlántica, a bordo de un monoplano Bellanca con motor Wright de 200 HP., titulado "Path-Finder" (algún periódico serio ha traducido libremente "Pablo Finder").

 

Estos aviadores estaban preparados al mismo tiempo que los franceses Assolant y compañeros, con otro aparato titulado "Flash Green", y también el mismo día (29 de mayo) que ellos intentaron su vuelo por presentarse buen tiempo en el Atlántico, trataron de despegar, inutilizando el aparato antes de lanzarse al aire.

 

El "Path-Finder" partió del mismo aeródromo de Old Orchard el lunes 8 de julio, a las ocho y cuarenta locales (trece y cuarenta de Europa), llevando a bordo 2.300 litros de esencia, y su propósito era llegar a Roma en un solo vuelo, con lo cual hubieran realizado la travesía América-Europa de más largo recorrido. Los cálculos para este proyecto se basaban en tener bastante con esa cantidad para marchar cincuenta y dos horas a una velocidad de crucero de 144 kilómetros.

 

Pero la realidad fue muy distinta, pues a las treinta y dos horas de vuelo se encontraban a punto de terminarse la esencia y a la vista de la costa cantábrica, por lo cual tomaron tierra en el pueblo de Oyambre, cerca de Santander, excediendo en muy poco el recorrido de Assolant. Eran las veintiuna y quince del día 9.

 

Al día siguiente, y después de repostarse de gasolina, siguieron a las once y veinte su vuelo, llegando a Roma en diez horas, a las veintiuna y treinta y cinco.

 

En este viaje, la marcha prevista del avión resultó en la parte atlántica muy favorecida por los vientos, pues la velocidad media fue de 170 kilómetros por hora.

 

El “Pájaro Amarillo”

 

Entre los que desde esta primavera estaban preparados en Norteamérica para realizar la travesía atlántica a Europa, figuran los aviadores franceses Assolant, Lefevre y Lotti, que tripulaban un avión Bernard, proyecto del malogrado ingeniero francés Hubert, con motor Hispano de 600 HP, bautizado "L'Oiseau Canari". Su proyecto era hacer el vuelo directo desde el aeródromo de Old Orchard hasta Francia, y la verdadera meta era la capital.



 

Con la larga espera que la meteorología del Atlántico impone a los que quieren atravesarlo sin incurrir en temeridad, y después de un intento frustrado en abril último, se lanzaron por fin al aire el jueves 13 de junio, llevando 3770 litros de gasolina, un peso total de 5780 kilos, lo que representa, dada la superficie de sustentación (43 metros cuadrados) y la potencia, unas cargas, respectivamente, de 134 kilos por metro y 10 por unidad de potencia.

 

La partida tuvo lugar a las diez de la mañana (hora local), que representa las quince del meridiano de Greenwich, y tuvo que rodar muy cerca de dos kilómetros para conseguir despegar. A la hora y media de vuelo lo divisó un torrero de las costas del Estado de Maine y en todo su viaje sólo fue visto por el buque inglés "Wytheville", a 900 millas del cabo Race. Aunque el proyecto de los aviadores era pasar por el Norte de las Azores, la gran tempestad de lluvia que encontraron les obligó a desviarse hacia el Sur. También esta misma causa hizo cambiar su plan de alcanzar progresivamente altura hasta llegar a los 4000 metros; a las veintiuna horas de vuelo tuvieron que descender a unos 300.


El día 14, a las veinte, tomaban tierra en Comillas, provincia de Santander.

 

Ha sido ésta la primera travesía atlántica realizada por aviadores franceses, y representa, en realidad, un vuelo de gran mérito, aunque no realizaran su programa exactamente; recorrieron 5500 kilómetros en veintinueve horas, lo que da un promedio de 190, velocidad comercial muy elevada.

 

La causa del aterrizaje fue el agotamiento de la gasolina, y en el momento de tomar tierra parece, por sus primeras declaraciones, que se encontraban completamente desorientados; sólo no sabían el punto de la costa a que arribaban, sino que no estaban muy seguros si era España o Francia.

 

El incidente de haber aparecido a bordo como viajero inopinado el joven yanqui Schreiber, ha dado lugar a extraños comentarios; se conoce que estas grandes hazañas tienen algo que las hace ir acompañadas de sucesos accidentales que les quitan seriedad. En primer término, en un avión con carlinga de reducido espacio es casi inconcebible que pueda deslizarse un polizón, según designación que ya parece consagrada, sin ser observado, y sin que, dado el estudio minucioso de los pesos que ha de hacerse en la preparación delicada de estos viajes, sea notado antes de la partida. Y después, las consecuencias que se han querido sacar de este aumento de peso, achacándole, a pesar de su insignificancia relativa, nada menos que el agotamiento prematuro de la gasolina y, por ende, el no haber realizado el plan de llegar a Francia, no admite la más ligera critica, pues el peso de poco más de 60 kilos representa una media hora en el radio de acción total, con lo cual las características generales del viaje hubieran variado muy poco.

 

A pesar del apasionamiento francés por todo lo propio y de que el gran público siempre resulta desorientado en cuestiones aeronáuticas, ha habido voces sensatas en la propia Francia que han reaccionado contra las exageraciones y que han clamado por dejar las cosas en su verdadero lugar; reconociendo, como todo el mundo, la importancia de esta nueva hazaña, con la cual la Aeronáutica francesa ha logrado el éxito que hace tanto tiempo y a costa de tan grandes esfuerzos y sacrificios perseguía.

 

Como dato o coincidencia curiosa puede hacerse notar que se llevó a cabo exactamente en el décimo aniversario de la primera travesía del Atlántico, llevada a cabo en 1919 por el Capitán Jack Alcock y el Teniente Arturo W. Brown, ambos ingleses.

 

En estos diez años se han hecho nueve travesías del Atlántico, sólo una en la dirección Este-Oeste, y a pesar de los progresos alcanzados, el viaje sigue siendo a feat una hazaña. Se está todavía muy lejos de esas travesías regulares en avión que algunos, excesivamente entusiastas, ven ya como inmediatas.

 

Después de realizado su magnífico vuelo trasatlántico, los aviadores Assolant, Lefevre y Lotti, acompañados del ingeniero de la casa constructora M. St. Pierre, emprendieron un recorrido por las principales capitales de Europa, empezando por Madrid. El jueves 8 tomaron tierra en Cuatro Vientos y fueron invitados por el Real Aero Club con una cena, a la que asistieron algunos representantes de la Aviación Militar, en número reducido, por ser época de vacaciones, pero entre los que se contaban personalidades como el General Soriano, los ases Jiménez, Iglesias, Franco, Lecea y Spencer, el vicepresidente de la F. A. I., Sr. Ruiz Ferry, y otras personalidades de la industria aeronáutica.

 

El Sr. Ruiz Ferry pronunció breves palabras en francés, y el General Soriano saludó después a nuestros huéspedes.

 

A la mañana siguiente salieron para Lisboa, donde hicieron escala, y el domingo 11, en su paso para Marsella, hicieron una etapa de aprovisionamiento en Getafe, donde les esperaba el Teniente Coronel La Llave, encargado del despacho de la Jefatura Superior por ausencia del Coronel Kindelán, y los jefes y oficiales del aeródromo. Mientras se llenaban de gasolina y benzol los depósitos, se les sirvió un "lunch", que ofreció el Teniente Coronel La Llave en francés, haciéndoles notar que la época obligaba a que la representación oficial fuera poco numerosa, pero que no por ello era menos efusiva y sincera la acogida de la Aeronáutica Militar, y deseándoles un feliz viaje en su rondonée europea.

 

Esta ha continuado triunfalmente por Atenas, Roma y continúa al escribirse estas líneas. Desde Atenas, M. St. Pierre ha tenido la gentileza de dirigir al Teniente Coronel La Llave una expresiva carta.

 

AÉREA saluda afectuosamente a los primeros, franceses vencedores del Atlántico, que han terminado su brillante viaje en tierra española, y que este país va a celebrar el hecho con un monumento que lo conmemore perennemente. 

 

Fuente: AÉREA, Revista Ilustrada de Aeronáutica, Año VIII, Agosto 1929, N° 73 - Hemeroteca Digitalhemerotecadigital.bne.es

LA FUERZA AÉREA ARGENTINA CONFORMÓ UNA "ESCUADRILLA HISTÓRICA" CON AVIONES DE MÁS DE 50 AÑOS

 



El 13 de agosto pasado tres aviones B45 Mentor realizaron el primer vuelo de la escuadrilla, despegando del Centro de Ensayos de Vuelo para luego aterrizar en el Área Material Río IV.

 

Por Julio Mosle

 

 

Tres aviones B45 Mentor que formaron parte de la flota que entrenó a los pilotos de la Fuerza Aérea Argentina entre 1959 y 2011 volvieron a volar en agosto como parte de la iniciativa para construir la "Escuadrilla Histórica Mentor" que tiene previsto realizar demostraciones de vuelo en los cielos de todo el país.

 

"Este proyecto nace para honrar la historia de los aviones en los que aprendieron a volar todos los pilotos de la Fuerza Aérea por más de cincuenta años", dijo a Télam el Comodoro Ariel Ambrogi, director de Evaluación y Homologación de la Dirección de Investigación y Desarrollo (DGID) de esa fuerza, a donde pertenecen los Mentor.

 

Piloto de caza, instructor y el piloto de ensayos con más antigüedad dentro de este proyecto, Ambrogi contó que "se analizó que era posible volver a ponerlos en vuelo" y con el apoyo del Estado Mayor de la Fuerza Aérea y la Dirección General de Materiales (DGM) "se comenzaron las tareas con vistas a disponer de una escuadrilla histórica que pueda presentarse en actividades de fomento y donde las autoridades dispongan".

 

"Estos aviones estaban desprogramados porque ya habían cumplido su ciclo, pero quedaron preservados; en todo el proceso participaron nuestros ingenieros y los técnicos del Área Material Rio IV para reestablecer la trazabilidad y calidad de cada insumo y repuesto", describió el militar.

 

El 13 de agosto los tres aviones estuvieron listos y realizaron el primer vuelo de la escuadrilla despegando del Centro de Ensayos de Vuelo para luego aterrizar en el Área Material Río IV.

 

El 13 de agosto realizaron el primer vuelo de la escuadrilla despegando del Centro de Ensayos de Vuelo.

 

"Fue para agradecerles todo el trabajo", dijo Ambrogi, quien explicó que, por haber operado muchos aviones de este tipo, los técnicos "tiene repuestos que quedaron, pero para poder usarlos ellos tienen un rol clave en el procesamiento y trazabilidad de cada uno".

 

El piloto sostuvo que las primeras tres unidades reparadas que volaron en agosto se eligieron "porque eran las tres que estaban en condiciones más próximas para volver a servicio; la idea es poder disponer de un cuarto avión ante de fin de año y que en 2021 podamos tener un ritmo de recuperación de dos aeronaves por semestre".

 

"La idea es alcanzar a recuperar entre 10 y 12 aviones en los próximos dos años"

ARIEL AMBROGI


En este sentido, indicó que "tener sólo tres aviones de un modelo complejiza el sostenimiento logístico, además no contaríamos con unidades de respaldo en el caso que alguna estuviese eventualmente fuera de servicio por mantenimiento".

 

"Por eso la idea es alcanzar a recuperar entre 10 y 12 aviones en los próximos dos años, lo que nos permitiría disponer de dos escuadrillas, una basada aquí en Córdoba y la otra quizá en Buenos Aires", acotó.

 

Ambrogi aclaró que no se trata de una escuadrilla acrobática porque los aviones son históricos y lo que se busca es demostrar que pueden volar en sus condiciones originales.

 

"Una escuadrilla histórica también es una manera de demostrar capacidad militar, porque se comprueba que están los recursos para tomar un avión antiguo, entrenar pilotos, repasar manuales y procedimientos, y familiarizar a los técnicos con equipos que estaban fuera de uso", remarcó.

 

Con estos aviones históricos se busca es demostrar que pueden volar en sus condiciones originales.

 

Es que la atracción de estos aviones no es solo verlos volar, ya que también se podrán ver en tierra, subirse a bordo para observar cómo está preservada su configuración original y conocer de cerca la tecnología de un sistema de armas como el de los Mentor.

 

Ambrogi subrayó que "para constituir la escuadrilla además de los aviones fue necesario reunir el número suficiente de técnicos y pilotos" y detalló que "en estos meses estamos sumando importantes horas de vuelo para cuándo la pandemia sea superada y nos permita hacer demostraciones públicas".

 

La escuadrilla tiene actualmente cuatro pilotos: junto a Ambrogi, que es el más antiguo, están el Vicecomodoro Fernando Martínez que además es el jefe del Centro de Ensayos de Vuelo, el Vicecomodoro Javier Galván que también es jefe de la división de Ensayos, y el Capitán Ignacio Dellepiane, el más joven y el único que tiene un máster en vuelos de ensayo realizado en el exterior.

 

"El B45 Mentor es el que nos enseñó a despegar del suelo y por eso siempre le guardamos un cariño muy grande"

ARIEL AMBROGI

 

"Todos tenemos diferentes edades y antigüedades con la idea de que siempre haya pilotos experimentados en la escuadrilla; todos hemos volado aviones más potentes o más modernos que el B45 Mentor, pero tener esta oportunidad es un honor porque es el avión con el que muchísimos pilotos despegaron por primera vez y es el placer de volver al vuelo visual sin instrumentos electrónicos", comentó.

 

Ambrogi dijo que "los pilotos siempre nos enamoramos del avión en el que estamos volando en cada momento", pero reconoció que "el B45 Mentor es el que nos enseñó a despegarnos del suelo y por eso siempre le guardamos un cariño muy grande".

 

Fuente: https://www.telam.com.ar

4 de octubre de 2020

AVIONES FRANCESES PERÍODO ENTRE GUERRAS MUNDIALES - NIEUPORT-DELAGE NID 52


 

El Nieuport-Delage NiD 52 fue un avión de caza diseñado y fabricado en Francia y bajo licencia en España en la década de 1920. Este biplano monoplaza, sirvió en las fuerzas aéreas de España, siendo operado por ambos bandos durante la Guerra Civil Española. 

 

Diseño

 

El prototipo del caza monoplaza Nieuport-Delage Ni-D 52 era un derivado del Ni-D 42 con radiadores laterales Lamblin, fue diseñado en la factoría de la firma en Issy-les-Moulineaux en el año 1926. Era un avión sesquiplano, el fuselaje era totalmente metálico y su rigidez estaba asegurada por los marcos de tipo Omega sobre los que descansaban las planchas de la superficie en dural; el ala ya no incluía ninguna pieza de madera cubriéndose con tela barnizada; dicho plano, de gran superficie, presentaba un diedro de 2º en el cual se alojaban dos depósitos de combustible de 362 litros. Solamente este plano disponía de alerones y representaba la casi totalidad de la superficie sustentadora, la terminación del acabado exterior era notable. El motor era un Hispano-Suiza 12HB de 580 cv con un tanque de combustible de 350 litros. El tren de aterrizaje, con un ancho de vía de 2,10 metros, se unía al fuselaje mediante dos juegos de montantes en forma de “N”, y al plano superior por otros dos en forma de “Y”, que atravesaban el plano inferior y contaba con un patín de cola de tipo ballesta, como complemento o tercer punto de apoyo del avión.



 

Historial de operaciones

 

España

 

Este prototipo, terminado de montar en 1927, participó al año siguiente en un concurso convocado por el gobierno español para un nuevo caza con que dotar a su fuerza aérea y durante el cual fue declarado vencedor en las pruebas celebradas en el aeródromo de Cuatro Vientos (Madrid). La firma proporcionó a España 34 unidades, pero, además concedió la licencia de fabricación del aparato y su motor a la empresa Hispano-Suiza de Guadalajara. Al serle incorporado el motor “Hispano-Suiza” 12Hb, con radiador frontal “Corominas” debajo del morro, en sustitución de los “Lamblin” laterales, superó en rendimiento al original francés. El primero de un total de 91 ejemplares construidos fue evaluado en vuelo en el aeródromo de Getafe en 1930; saliendo el último avión de su línea de montaje en 1936.



 

Al estallar la Guerra Civil Española, cuatro escuadrillas todavía estaban dotadas con este aparato, que ya resultaba obsoleto. De hecho, por aquellas fechas existía el proyecto de sustituir este avión en base al Hawker “Spanish” Fury, pero el proyecto quedó paralizado con el inicio de la guerra. La Aeronáutica Militar en julio de 1936 disponía de unos cincuenta NiD 52. La mayoría quedaron en manos de las FARE (Fuerzas aéreas de la República Española), excepto algunos aparatos que fueron capturados por los rebeldes. El bando sublevado se hizo con 11 aparatos, incluidos 3 aviones que el 21 de julio aterrizaron por error en el Aeródromo de Armilla. A pesar de la superioridad inicial de los republicanos, los NiD 52 fueron rápidamente superados por los recién llegados cazas italianos Fiat C.R.32 al servicio de los rebeldes. La mayor parte de las pérdidas republicanas no se produjeron en combate contra los nuevos cazas italianos y alemanes, sino por accidentes, principalmente cuando estos aviones eran pilotados por voluntarios extranjeros que no estaban acostumbrados a la dificultad de su pilotaje. Entre agosto y septiembre de 1936 las instalaciones de la Hispano-Suiza en Guadalajara montaron 10 unidades más utilizando piezas de recambio. En el invierno de 1936-1937 los aparatos restantes fueron relegados a realizar funciones secundarias como entrenadores y patrulla costera. Todavía se les vio intervenir brevemente durante la Batalla de Guadalajara, cuando hostigaron la retirada italiana. Hacia 1938, al no tener este tipo ningún valor como avión de combate, los restantes fueron enviados al desguace. Ningún avión sobrevivió a la contienda.

 

Otros países

 

También estuvieron operativas tres unidades de evaluación en Bélgica y cuatro en Brasil. Cuando el 9 de julio de 1932 comenzó la Revolución Constitucionalista, Brasil todavía disponía de dos NiD 72 en servicio, los cuales sirvieron a las fuerzas leales al presidente Getúlio Vargas. Sin embargo, el 21 de agosto el Capitán Adherbal de Costa Oliveira se pasó al bando rebelde de los constitucionalistas con su aparato.

 

Variantes

 

Ni-D 72: Versión del Ni-D 52 con revestimiento completamente metálico; el prototipo voló el 23 de enero de 1928; tres aviones de serie fueron suministrados a las fuerzas aéreas de Bélgica en 1929 y cuatro al Cuerpo de Aviación del ejército de Brasil en 1931.

Ni-D 82: Un prototipo aparecido en 1930 con planta alar modificada y probado con la instalación de un motor Hispano-Suiza 12Lb de 600 cv, que fue más tarde sustituido por un Lorraine 12Ha Petrel de 500 cv, modificándose también el empenaje vertical; en agosto de 1931 se eliminó el plano inferior, quedando convertido por ello en un monoplano en parasol, siendo vendido a España.

 

Especificaciones técnicas


 

Tipo: Avión de caza

Fabricante:

Nieuport-Delage

Hispano-Suiza (bajo licencia)

Primer vuelo: 1927

Introducido: 1929

Estado: Retirado

Usuario: España; Aeronáutica Militar/FARE

N° construidos: 135

Operadores

Bélgica: Fuerza Aérea Belga (Ni-D 72)

Brasil: Fuerza Aérea Brasileña (Ni-D 72)

Reino de España

Aeronáutica Militar

República Española

Aeronáutica Militar

Fuerzas Aéreas de la República Española

Tripulación: 1

Longitud: 7,50 m

Envergadura: 12,00 m

Altura: 3,00 m

Superficie alar: 30,90 m²

Peso cargado: 1.370 kg

Peso máximo al despegue: 1.840 kg

Planta motriz: Motor lineal en V, 12 cilindros Hispano-Suiza 12HB. Potencia 572 HP.

Velocidad nunca excedida (Vne): 255 km/h

Alcance: 400 km

Techo de vuelo: 7.000 m

Armamento

Ametralladoras: 2× Vickers 7,62 mm

 

Fuente: https://es.wikipedia.org

3 de octubre de 2020

AVIONES ESPAÑOLES PERÍODO ENTRE GUERRAS - HISPANO-SUIZA E-30


El Hispano Suiza E-30, posteriormente rebautizado como Hispano E-30, fue diseñado en España en 1930 como un entrenador intermedio polivalente. Era un monoplano de un solo motor, con alas de parasol. Aproximadamente 25 sirvieron en las fuerzas armadas españolas hasta 1945.

 


Hispano E-30 de Aeronáutica Naval en formación

 

Diseño y desarrollo

 

Antes de 1930, Hispano-Suiza había construido aviones diseñados en otros lugares y desde 1928 había producido cazas Nieuport-Delage 52 con estructura metálica para la Aviación Militar. Este contrato les animó a diseñar un entrenador militar intermedio para preparar a los pilotos españoles para el Nieuport y también a proporcionar formación avanzada para vuelo a ciegas, artillería, bombardeo, foto-reconocimiento y operación inalámbrica. También debía ser adecuado para funciones de enlace. El avión resultante se llamó E-30, donde E significaba Escuela (en inglés, entrenamiento) y el 30 era del año de diseño de 1930. Era un monoplano de un solo motor, ala de parasol, con dos asientos en tándem.

 

El ala del E-30 era de bordes rectos y de cuerda constante, con puntas de ala redondeadas y un corte grande y redondeado en el borde de fuga sobre el fuselaje para mejorar la visibilidad desde la cabina trasera. Estaba revestido de tela sobre una estructura de madera, con largueros y nervaduras de caja de pino español. Su sección central contenía un tanque de combustible integral y se montó en el fuselaje con tres puntales cabane de duraluminio a cada lado de la parte superior y los lados del fuselaje. Cada ala estaba reforzada con un par de puntales de elevación desde la parte inferior del fuselaje hasta aproximadamente la mitad del tramo. Las alas se pueden plegar fácilmente.



 

El fuselaje estaba en tres secciones. Detrás del compartimiento del motor había una sección simple de duraluminio que contenía las cabinas abiertas en tándem, la delantera estaba debajo de la cuerda media. El fuselaje trasero era una estructura de tubo de acero cubierto de tela, con el plano de cola reforzado con puntal ajustable en vuelo de madera y tela montado en la parte superior. La aleta vertical, de construcción similar, era ancho y de bordes redondeados, llevando el timón que se extendía entre los elevadores al fondo del fuselaje. Las máquinas de producción tenían una nueva aleta triangular. El tren de aterrizaje era una pista ancha y fija (2,60 m), con patas principales casi verticales montadas en los puntales de elevación delanteros. La parte superior de las piernas se reforzó aún más con el fuselaje superior. Se fijaron ejes divididos en la parte inferior de los puntales de elevación delanteros; Las ruedas simples estaban equipadas con neumáticos de globo y tenían frenos diferenciales para la dirección del suelo. El primer prototipo tenía un patín de cola orientable, reemplazado por una rueda de cola en aviones posteriores.

 

El primer prototipo, que voló por primera vez en 1930 y fue designado E-30 H, estaba propulsado por un motor Hispano-Suiza 8Ab V-8 de 180 hp (134 kW) vertical. Tenía una velocidad máxima de 180 km / h y un peso de despegue de 1.150 kg. Un segundo prototipo voló al año siguiente, propulsado por un Hispano-Wright 9Qa de 220 hp, una versión temprana construida con licencia del Wright Whirlwind radial de 9 cilindros. El tercer prototipo tenía un ala modificada equipada con flaps y ranuras Handley Page para vuelos a baja velocidad. Los aviones de producción utilizaron una versión ligeramente desarrollada de este radial, el Hispano-Wright 9 Qd de 250 hp.

 

El E-30 podría estar armado, según su función de entrenamiento. Las posibilidades incluían una ametralladora Vickers fija de 7,7 mm (0,303 pulgadas) de disparo hacia adelante o una pistola similar en la cabina trasera. Se pueden colocar hasta seis bombas de 12 kg debajo del fuselaje y en los bastidores laterales del fuselaje.

 

Historial operativo

 

La Aeronáutica Militar compró diez E-30 en 1932-3 y otros cinco en 1935. La Aeronáutica Naval ordenó siete entre 1933-4, aunque luego se informó que tenían ocho. El avión para la Aeronáutica Militar tenía sus motores radiales cubiertos con anillos Townend y propulsando una hélice de metal; sus alas llevaban ranuras de Hadley Page. las máquinas navales tenían motores sin parachoques, hélices de madera y alas plegables.

 

Los E-30 estuvieron involucrados en la Guerra Civil Española, todos menos uno fueron inicialmente parte de la Fuerza Aérea Republicana Española. Al principio, los aviones republicanos se utilizaron para bombardeos y reconocimiento, pero volvieron al papel de entrenamiento a medida que se dispuso de aviones de primera línea más adecuados.  Cuando terminó la guerra, trece fueron capturados por los nacionalistas, sirviendo brevemente con la Aviación Nacional y luego, en 1939, con el recién formado Ejercito del Aire hasta 1945. Uno permaneció con la Academia de Aviación en León hasta 1950.

 

Desde 1945, los aviones de la fuerza aérea militar española han tenido designaciones que describen su función. Bajo este sistema, el E-30 se convirtió primero en el EE.2, como entrenador básico y luego en el entrenador E.2.

 

Variantes

 

E-30 H: 1er prototipo, propulsado por un motor Hispano-Suiza 8Ab vertical V- 81 de 180 hp (134 kW).

E30: Segundo prototipo y avión de producción, propulsado por un motor radial Hispano-Wright 9Qa de 9 cilindros.

E-303: Versión de combate propuesta, fuertemente modificada, armada y con un motor radial Hispano-Suiza 14AA de dos filas de 1.000 hp. No construido.

 

Operadores

 

España:

Aeronáutica Militar - 18 aviones

Armada Republicana Española

Aeronáutica Naval - 7 u 8 aviones

Fuerza Aérea Republicana Española

España (Estado español)

Fuerza Aérea Española

Especificaciones (E-30, versión de producción)

 

 

Especificaciones técnicas

 

Tipo: Entrenador de asiento tándem

Origen nacional: España

Fabricante: Hispano-Suiza

Diseñador: André Bédoiseau

Primer vuelo:1930

Introducción:1932

Usuarios principales:

Aeronáutica Militar

Aeronáutica Naval

Producido:1931-1935

Número construido: 28

Tripulación: 2

Longitud: 7,95 m

Envergadura: 12,0 m

Altura: 3,53 m

Superficie alar: 22,47 m2

Peso vacío: 916 kg

Peso bruto: 1.350 kg

Planta motriz: 1 motor radial Hispano-Wright 9 Qd de 9 cilindros refrigerado por aire, de 250 hp, hélice de paso fijo de madera de 2 palas

Velocidad máxima: 225 km/h

Velocidad de pérdida: 90 km/h

Techo de servicio: 6.500 m práctico

 

 

Fuente: https://es.wikipedia.org

AVIONES BRITÁNICOS PERÍODO ENTRE GUERRAS MUNDIALES - VICKERS VILDEBEEST


 

El Vickers Vildebeest, conocido en España como Vickers Spanish Vildebeest, fue un biplano empleado como torpedero, bombardero ligero y avión de apoyo terrestre. Hubo además un modelo este aparato denominado Vickers Vincent, muy similar al "Vildebeest". Desde su primer vuelo efectuado en 1928, permaneció en servicio hasta poco después del estallido de la II Guerra Mundial, con los últimos aparatos operando contra las fuerzas japonesas sobre Malasia y Java en 1942. 

 

Diseño y desarrollo

 

El Vildebeest fue diseñado como un bombardero torpedero que sustituyera al Hawker Horsley. El primer prototipo construido, el Vickers Type 132, hizo su primer vuelvo en 1928 provisto de un motor radial Bristol Júpiter VIII. A pesar de que inicialmente hubo una serie de problemas con el motor, estos se solucionaron con la instalación de una nueva versión del Júpiter, que pasaría a ser conocida como Bristol Pegasus. En 1931 se ordenó la construcción de los primeros nueve aparatos, aunque los primeros aviones no volaron hasta septiembre de 1932.


En 1931 Vickers también desarrolló una versión especial del Vildebeest para propósitos generales y que, además, sustituyera a los obsoletos Westland Wapiti y Fairey IIIF de la RAF que operaban en Oriente Medio y las colonias de África. Diversos intentos entre 1932-1933 tuvieron éxito y dieron como resultado una versión mejorada del aparato que se denominó Vickers Tipo 266 Vincent. En realidad, las diferencias con el Vildebeest fueron mínimas; por ejemplo, el equipamiento para torpedos fue reemplazado por un depósito de combustible auxiliar. Estaba equipado con un motor Bristol Pegasus IIM3 de 660 CV. Entre 1934 y 1936 fueron construidos unos 197 Vicent o reconvertidos a partir de los Vildebeest.

 

Historial operativo

 

Reino Unido

 

El Vildebeest fue comprado en grandes cantidades moderadamente por la Royal Air Force a partir de 1931 y empleado como un bombardero-torpedero. Entró en servicio con el Escuadrón N° 100 de la RAF en Escocia en octubre de 1932, reemplazando a los Hawker Horsley. Cuatro escuadrones de primera línea de bombarderos-torpederos fueron equipados con el Vildebeest, dos de ellos desplegados en Singapur (el 100° Escuadrón, que fue trasladado desde el Reino Unido en 1933, y el 36° Escuadrón de la RAF en 1935), y dos escuadrones más desplegados en el Reino Unido.

 

El Vincent entró en servicio con el 84° Escuadrón de la RAF en Shaibah (Irak) en diciembre de 1934, con el requipamiento de los escuadrones de uso general en todo el Oriente Medio y África. Para 1937 ya se habían equipado seis escuadrones en Irak, Adén, Kenia, Sudán, y Egipto.

 

Vildebeest Mk II lanzando un torpedo durante unos ejercicios prácticos, hacia 1936

 

Al inicio de la II Guerra Mundial, 101 Vildebeest todavía estaban en servicio con la RAF. Los dos escuadrones desplegados en Inglaterra, encargados de las patrullas costeras y misiones de escolta de convoyes, continuaron operando con estos aparatos hasta que fueron reemplazados por el Bristol Beaufort en 1940. Los dos escuadrones basados en Singapur estaban todavía esperando reemplazar sus aparatos cuando Japón invadió Malasia en diciembre de 1941, y los ya obsoletos biplanos tuvieron que ser desplegados frente a los atacantes japoneses, llegando a lanzar un fallido ataque con torpedos contra un crucero japonés a las afueras de Kota Bharu. Los Vildebeest continuaron atacando a los japoneses al tiempo que sus fuerzas avanzaban por Malasia, sufriendo graves pérdidas a manos de los cazas japoneses, especialmente cuando no disponían de cobertura de cazas. El 26 de enero de 1942 varios ataques del 36° Escuadrón terminaron con fuertes pérdidas para los británicos. ​ Los Vildebeest supervivientes fueron retirados a Java el 31 de enero. Desde su nueva base atacaron a las fuerzas japonesas que desembarcaron en Rembang, reivindicando haber hundido 8 buques japoneses, aunque a costa de fuertes pérdidas. El 6 de marzo los aparatos supervivientes intentaron escapar a Birmania, pero fueron derribados sobre Sumatra. Los últimos Vildebeest de la RAF que estaban en servicio, operados por el 273° Escuadrón en Ceilán, fueron retirados en marzo de 1942.

 

A pesar de que el Vincent había empezado a ser reemplazado por otros aparatos más modernos como los bombarderos Vickers Wellesley y Bristol Blenheim, al comienzo de la guerra mundial todavía permanecían operativos 84 aparatos con la RAF. ​ Fueron empleados en misiones de bombardeo contras las fuerzas italianas durante la Campaña de África Oriental y para patrullas costeras desde Adén, llegando a atacar al submarino italiano Galileo Galilei. Otros Vincent bombardearon a las fuerzas iraquíes en la Guerra anglo-iraquí de 1941. Los últimos Vincent fueron retirados de la primera línea en enero de 1943, aunque todavía permaneció activo en misiones secundarias hasta 1944.

 

España

Un Vildebeest en vuelo (1928).

 

El gobierno de la República Española hizo un pequeño pedido de Vildebeest en 1932, siendo, además, concedida una licencia de construcción de 25 aparatos por Construcciones Aeronáuticas (CASA) destinados a la Aeronáutica Naval. Los aviones fueron equipados con motores lineales Hispano-Suiza HS 600, aunque también fueron empleados otros motores. Al comienzo de la Guerra civil se encontraban operativos alrededor de 26 aparatos que lucharon en las Fuerzas Aéreas de la República Española, 25 de ellos en configuración terrestre basados en La Ribera-San Javier y un hidroavión en Barcelona.



 

Durante los primeros meses de la contienda los Vildebeest fueron utilizados como aviones de apoyo a tierra, participando en numerosas operaciones en los frentes de Andalucía, Tajo y Aragón. No obstante, sufrieron fuertes pérdidas a manos de la aviación sublevada, y a finales de 1936 quedaban operativos algo más de diez aparatos. En Barcelona se formó una escuadrilla de 3 Vildebeest equipados con flotadores, especializados en patrullas antisubmarinas y de ataque naval. En junio de 1938 uno de los hidros resultó averiado en un amerizaje forzoso, siendo remolcado hasta Marsella por el destructor británico HMS Hostile. Para entonces, todavía quedaban operativos 8 aparatos: 3 con base en Barcelona, 2 en Manises, 2 en la base naval de San Javier y 1 en Rosas.

 

Tras el final de la guerra, en abril de 1939 las fuerzas franquistas recuperaron dos Vildebeest en muy mal estado que se encontraban en el aeródromo de Manises (Valencia).

 

Nueva Zelanda

 

Doce Vildebeest fueron adquiridos por la Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda (RNZAF) en 1935 para la defensa costera, con una adquisición posterior de 27 aparatos más procedentes de las reservas de la RAF entre 1940-1941. Además, entre 60 y 62 Vildebeest (dependiendo de la fuente) fueron traspasados a la RNZAF. Algunos modelos fueron empleados para fotografía aérea, y otros fueron utilizados para patrullas marítimas contra los buques corsarios alemanes y los submarinos japoneses. No obstante, durante la contienda el principal papel jugado por este avión en Nueva Zelanda fue como entrenador de pilotos, hasta que fue reemplazado por los North American Harvard en 1942.

 

Operadores

 

Irak: Real Fuerza Aérea Iraquí

Nueva Zelanda: Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda

Reino Unido: Royal Air Force

República Española:

Aeronáutica Naval

Fuerzas Aéreas de la República Española

 

Vildebeests del 100° Escuadrón, volando cerca de Burma (1939).


Un Vickers Vincent, estacionado en Mukeiras, Yemen 

 

Especificaciones técnicas ​




 

Tipo: Avión torpedero

Fabricante: Vickers

Primer vuelo: Abril de 1928

Introducido: 1933

Retirado: 1942

Usuario: Royal Air Force

Usuarios principals:

Aeronáutica Naval de la República Española

Real Fuerza Aérea de Nueva Zelanda

N° construidos:

209 (Vildebeest)

197 (Vincent)

Tripulación: 3 (piloto, navegador y observador)

Longitud: 11,18 m

Envergadura: 14,94 m

Altura: 4,47 m

Superficie alar: 67,7 m²

Peso vacío: 2170 kg

Peso máximo al despegue: 3864 kg

Planta motriz: 1 motor Bristol Pegasus II-M3 radial, refrigerado por aire. Potencia: 635 CV (474 kW)

Velocidad máxima operativa (Vno): 360 km/h

Alcance: 2010 km

Techo de vuelo: 5800 m

Régimen de ascenso: 3,2 m/s

Carga alar: 57,1 kg/m²

Armamento

1 ametralladora fija Vickers Mk IV de 7,7 mm y 1 ametralladora Lewis disparando hacia atrás, 500 kg de bombas, o 1 torpedo de 457 mm

 

Fuente: https://es.wikipedia.org