miércoles, 25 de febrero de 2009

EL AVIADOR LUÍS TUYA, EL HÉROE OLVIDADO

Por Mayor (AV) Rodolfo Pereyra - Fuerza Aérea Uruguaya

Haber conocido la vida de Eugene Jacques Bullard, Primer Piloto de Combate de Raza Negra de los Estados Unidos, héroe de Francia, por la que peleó en las dos guerras mundiales, y tristemente homenajeado por su país 33 años después de su muerte, hace resurgir a la memoria la historia del Soldado uruguayo Luís Tuya.

Luís Tuya, piloto aviador uruguayo, combatió por Paraguay en la Guerra del Chaco, héroe de ese país, y abatido en combate en la Guerra Civil Española en defensa de los republicanos, aún hoy en su tierra, su historia permanece resguardada en el olvido.

Tuya ingresó a la aviación militar con iguales ilusiones que cualquier piloto de toda fuerza aérea, pero el destino y su convicción se conjugaron, para que fuera el primer aviador militar uruguayo, en poner a prueba sus conocimientos y las características innatas de los pilotos de combate en una guerra.

La Época

Recién en el mes de diciembre de 1935, se hacía realidad la creación de la Aeronáutica Militar como nueva Arma del Ejército en la República Oriental del Uruguay. Hasta ahí, la historia rescata todos los hechos que tuvieron como protagonistas las grandes personalidades de la Aviación Militar, que con sus ideas, conocimientos, experiencias, visiones y grandes hazañas, hicieron conocer al pueblo y convencer a las autoridades, de las bondades y prestaciones de este nuevo medio, la aviación.

Si se toma como referencia para esta actividad un punto geográfico del país, no son otros que los campos que ocupó la Escuela Militar de Aviación, en ella pasaron hombres y hechos que fueron marcando la historia. La Escuela concentraba el material aéreo militar existente, y desde allí se disponía toda la actividad aérea.

Así es que en enero de 1935, esta Unidad participa por primera vez en una acción bélica, en persecución de las tropas en retirada de la "División Cerro Largo", leales al caudillo Basilio Muñoz que se había alzado en armas contra el gobierno dictatorial del Dr. Gabriel Terra. El Potez 25 Nº 7, tripulado por el Sub Oficial (P.A.M.) Eladio Silvera y Capitán Roberto Rodríguez bombardean por primera vez al contingente armado en la Picada de las Piedras de Río Negro.

Un par de años antes, dos uruguayos, uno de ellos Luís Tuya, que también había participado en las actividades de la Escuela Militar de Aviación, se integró voluntariamente en filas de la Aviación Militar Paraguaya, para ser parte del conflicto mantenido por ese país con Bolivia, en lo que se llamó "La Guerra del Chaco". Esta guerra se caracterizó por ser la primera en América del Sur en usar el avión como plataforma de tiro.

A partir de 1934, Luís Tuya cumplió misiones reales de bombardeo a objetivos terrestres y se enfrentó a las amenazas aéreas enemigas. Luego de un breve pasaje por Uruguay, se embarca en una nueva campaña, "La Guerra Civil Española", y es en ésta donde encuentra su heroico final.

Su manifiesto espíritu de servicio, lo lleva a ser una figura destacada por su valentía y fiel seguidor de sus convicciones, características que la historia no ahondó o no quiso ahondar, tal vez, por razones ocultas.

Despierta la Vocación

Luís rural "Duraznito" de Mercedes, propiedad de sus padres Luís Tuya y Leila Martínez. Su infancia transcurrió con normalidad, hasta que en 1912 la tranquilidad del pueblo fue alterada por el vuelo de un pájaro mecánico, era un Bleriot piloteado por Bartolomeo Cattaneo, que había partido de Salto rumbo a Montevideo por el litoral.

Además de demostrar sus habilidades, la intención de Cattaneo en esos tiempos, era hacer conocer al país las virtudes de la aviación y con ello adherirse simpatizantes que le permitieran llevar adelante su proyecto de creación de la Escuela Militar de Aviación. Proyecto que encontraba numerosos obstáculos en el Gobierno del entonces Presidente Don José Batlle y Ordóñez.

Esto provocó que Cattaneo abandonara el país en octubre de 1912, pero sin antes haber sembrado en Luís Tuya la vocación de aviador. El aviador italiano se quedó tres días en Mercedes para realizar exhibiciones acrobáticas, y alquilar un asiento de su máquina a quienes se atrevieran y pudieran pagar por acompañarlo.

Tuya con apenas cinco años, y maravillado por las maniobras aéreas, se las ingenió para pedirle dinero a su madre para poder volar, sin que ésta supiera acerca de su propósito final. Este episodio fue comentado a su amigo, el periodista Alberto Etchepare, quien años más tarde escribió en el diario "El País" recordando este hecho:

". . . pero los que no habían podido volar, por falta de dinero o de lo que hay que tener, empezaron a circular (en el pueblo) la especie de que Tuya se había enfermado en el aire, de que habría sufrido la influencia de un gran susto, de que había quedado sin ganas de repetir la hazaña. Hubo burlas solapadas, sonrisas mal intencionadas, frases hirientes. Tuvo que romperle los dientes a uno de los charlatanes para que cesaran los comentarios sobre el vuelo. Pero la gente le había ensuciado la alegría de vivir. Y desde ese entonces tuvo, junto con su pena honda, el deseo de la gloria, más fuerte que nunca asido a su voluntad".

Aquella temprana experiencia definió su vocación de piloto.

El Piloto Aviador

Haciendo caso a su vocación, en la década de los años veinte, ingresa a los cuadros de Personal Subalterno del Ejército, intuyendo que ese podría ser el camino para lograr su anhelado deseo. En el año 1928 se realiza el cuarto llamado para el curso de pilotaje de tropa, el Soldado Luís Tuya no pierde la oportunidad y se presenta, pese a la implacable oposición familiar, junto a él lo hicieron: el Cabo Modesto Lorenzo, y los Soldados Alfonso Izarra, Atahualpa García Montejo, Felipe Aldama, Juan C. Viera y Héctor Rodríguez. Durante el desarrollo del adiestramiento, quienes ostentaban la jerarquía de Soldados fueron ascendidos a Cabos Honorarios.

Tuya realiza su primer vuelo en la Aviación Militar el 3 de marzo de 1928, acompañando al Teniente Primero Mariano Ríos Gianola en el Avro 504 K Nº 1. Posteriormente efectuó unos cuantos vuelos en Morane-Saulnier Type 35 con el Capitán Carlos de Anda. Pero es con el Capitán Hernán S. Barú con quien cumple la instrucción de vuelo, volando en los aviones Avro 504 K, y realizando la mayoría de sus experiencias en la aeronave Nº 16. En este mismo avión, el 24 de octubre de 1928, Tuya efectúa su primer vuelo "solo", luego de reprobar dos inspecciones.

En el mes de noviembre, durante el desarrollo de este curso de vuelo, y el de Oficiales que se cumplía en forma paralela, se utiliza por primera vez el campo de Pando, donde actualmente se ubica la Escuela Militar de Aeronáutica. Pues el campo de Paso de Mendoza resultaba inseguro para algunas lecciones de pilotaje, debido a las reducidas dimensiones del predio y la presencia de nuevas viviendas y construcciones en los alrededores.

El 6 de diciembre comenzaron los exámenes de vuelo para Tuya, finalizándolos luego de tres vuelos. Sin embargo, el Soldado Alfonso Izarra fue el único del grupo que recibió el brevet de Piloto Aviador de Tropa (Nº 22) el 25 de diciembre, a pesar que el resto de los integrantes también habían terminado sus exámenes en ese mes. Este hecho fue subsanado el 15 de marzo de 1929, obteniendo el Soldado Luís Tuya el brevet de Piloto Aviador de Tropa Nº 26.

Enseguida comienza el curso de aplicación para obtener el brevet de Piloto Aviador Militar, pero abandona la Escuela Militar de Aviación en abril de 1929. En su pasaje por la Aviación Militar Uruguaya voló 58 horas con 40 minutos.

La Guerra del Chaco

La Guerra del Chaco, fue el primer conflicto armado en América del Sur en que se utilizó la aviación como plataforma de combate. La guerra entre Paraguay y Bolivia se desarrolló durante tres años (1932–35), en un territorio sumamente inhóspito, donde las condiciones de supervivencia en tiempo de paz eran muy difíciles, caracterizada por su crueldad, y evidenciada en el número de bajas producidas en ambos bandos: sesenta mil bolivianos y treinta mil paraguayos.

La necesidad de Bolivia de lograr una salida al mar, luego de haber perdido su litoral al Océano Pacífico en las guerras con Chile en la década de los años 1880, la conduce a intentar obtener un puerto en el Río Paraguay. El Río Paraguay, que linda con el Chaco al este, es un río profundo y accesible a barcos que navegan al océano.

Para obtener completo acceso al puerto deseado, Bolivia debería apoderarse del Chaco, el problema era, que la poca ocupación y explotación que existía de ese territorio lo había realizado Paraguay en la década de los años veinte, para eso, se fundamentaba en las Cartas Constitucionales del Siglo XVI, cuando Paraguay formaba parte del Virreinato del Río de la Plata.

Sin embargo, durante años de negociaciones, Paraguay le ofreció a Bolivia un puerto libre en el Río Paraguay, pero se rehusaba a ceder los territorios del Chaco, los que Bolivia deseaba anexarse completamente. La guerra era inevitable, y ambos países se preocuparon en fortificar sus Fuerzas Armadas. Paraguay y Bolivia, asimilaron el papel importante que el poderío aéreo desempeñó en la Primera Guerra Mundial, ello impulsó la tarea de obtener el material aéreo más moderno que el potencial económico les permitiera alcanzar.

Referente a esto último, Bolivia mantenía cierta ventaja con respecto a su adversario, gracias a sus reservas minerales (plata y estaño) le permitían obtener ingresos mayores, y poder contar en su inventario entre otros con bombarderos franceses Breguet XIX, aviones de combate Fiat BR y Vickers "Scout" Type 143, aviones cazas Bristol F.2B y Vickers "Vespa", estos últimos rápidos y maniobrables para la época.

Paraguay en una situación económica inferior, debió conformarse con una fuerza más modesta, estando compuesta para el combate por aviones cazas Wibault 73 y Bombarderos Potez 25.6

Luego de comenzada la guerra, ambos países intentarían evadir las restricciones establecidas por la Liga de Naciones para adquirir armamento, y en especial la compra de aviones. De esta forma, Bolivia adquirió de Chile sus mejores aviones de combate, "Hawks" y "Sea Hawks"; Chile ignoraba silenciosamente el embargo.

De igual manera, Argentina y Uruguay actuaron para apoyar la compra de armamento de los paraguayos. Uruguay permitió usar su puerto para transbordar aviones provenientes de Europa.

Héroe en Paraguay

La convicción de Luis Tuya por la causa paraguaya, lo llevó a adherirse voluntariamente a la misma, oportunidad ésta para poner a prueba sus habilidades de pilotaje, y hacer resurgir de lo más profundo los sentimientos propios del piloto de combate: valor, deseo, orgullo, agresividad, profesionalismo, adrenalina, temor, gloria, ansiedad, emoción, irracionalidad. Su adhesión al Paraguay, no contradecía la posición de Uruguay con respecto a dicha causa.

Se desconoce cuándo exactamente comienza a revistar en la Aviación Militar Paraguaya, aunque se posee información del excombatiente Abdón Álvarez Albert, piloto de caza de la Aviación Paraguaya en el Chaco, que Tuya completó su preparación de vuelo con el Capitán José María Fernández, éste lo dejó listo para participar en el conflicto con el grado de Teniente Segundo "Honoris Causa".

Luís Tuya fue uno de los seis Oficiales pilotos extranjeros que lucharon por el Paraguay, el grupo se componía de dos argentinos, un ruso, un italiano y dos uruguayos. El uruguayo que acompañó a Tuya en esta contienda fue Ulpiano Benito Sánchez Leiton, quien cumplió un breve pasaje por la Escuela Militar de Aviación, y que en los años 1930 y 1931 realizó el curso de Aviador de Tropa sin culminarlo, por lo que no recibió brevet en el Uruguay.

De los catorce aviones Potez 25 A 2 TOE que poseía Paraguay, dos eran tripulados por los pilotos uruguayos, estas aeronaves y sus tripulaciones formaban parte de la Escuadrilla de Reconocimiento y Bombardeo, de activa y preponderante participación en la guerra. Activa fue también la participación de Luís Tuya, quien se ganó la fama de valiente y arrojado, cumpliendo múltiples misiones de combate.

En las memorias del Mayor Isidoro Jara, Jefe de la Escuadrilla de Potez, registran que el 23 de mayo de 1934 Sánchez Leiton regresa herido a su Base, acompañado por el observador Teniente Primero de Reserva Job von Sastrow. Leiton había cumplido una misión de reconocimiento en la que su aparato recibió más de doscientos impactos, se desvaneció por la pérdida de sangre en el momento del aterrizaje, siendo ayudado por su observador a salir del avión.

Por este hecho, Luís Tuya se dirige a su jefe, informándole de su conocimiento por las penurias sufridas por Paraguay en la "Guerra de la Triple Alianza", por lo que solicitó se le considerara para participar en la misión de apoyo a un grupo de soldados paraguayos que se encontraban sitiados. Las siguientes fueron sus palabras: "Así, de este modo, quisiera pagar en parte nuestra deuda de gratitud, que el Uruguay debe a este ejemplo de América que es el Paraguay".

Al día siguiente, el 24 de mayo, el Potez 25 Nº 13 tripulado por el piloto Teniente Segundo Luís Tuya y el observador Teniente Segundo Alejandrino Martínez, cumplen la misión de apoyo al Batallón Estigarribia sitiado por tropas bolivianas, lanzando barras de hielo, este episodio fue llamado "La Batalla de Cañada Strongest".

La inquietud de Tuya por estar presente en cada misión, lo hacía vivir en una permanente competencia con sus compañeros en el logro de ocupar una cabina, no le importaban los riesgos, su ansiedad y valentía le ayudaban a satisfacer su convicción.

"Yo vine a defender el derecho y la justicia del pueblo de mis amores, es más, mi compañero el Teniente Sánchez Leiton, se encuentra ya herido de gravedad, y yo mi Capitán no quisiera regresar al Uruguay sin llevar cicatrices de fuego en mi cuerpo, por favor, agregaba, desígneme como piloto en esta misión."

Estas fueron las palabras de Luís Tuya al Capitán Isidoro Jara, en el momento de designar las tripulaciones para la misión de bombardeo al fortín boliviano de Ballivián.

El 8 de julio de 1934, se lleva a cabo la misión con cuatro Potez 25 al mando del Capitán Jara, el Potez matriculado con el Nº 5 era tripulado por el piloto Teniente Segundo Tuya y observador Teniente Segundo Alejandrino Martínez, luego del bombardeo al fortín se enfrentaron al ataque de los Curtiss Ospley y Hawks bolivianos.

Este ataque es considerado por los historiadores, como el ataque paraguayo de mayor éxito durante la guerra, los cuatro únicos Potez en servicio escoltados por dos aviones de combate Fiat, lanzaron bombas sobre la pista de aterrizaje boliviana y destruyeron cuatro aviones de combate Curtiss estacionados, también atacaron y destruyeron el depósito de combustible principal en Ballivián lo que ocasionó una escasez severa de combustible para un ejército que ya estaba pereciendo la falta de combustible y abastos.

El 13 de agosto del mismo año, Tuya al mando de otro Potez con el observador Capitán Job von Zastrow, integrando una escuadrilla de tres aviones comandada por el Capitán Carmelo Peralta realiza una misión de apoyo aéreo a la 6ª División del II Cuerpo de Ejército Paraguayo en su avance a Pucuiba.

El 8 y 9 de septiembre, integra junto con su observador Teniente Primero José Cándido Ríos13 una escuadrilla de tres Potez al mando del Capitán Peralta, en apoyo nuevamente a la 6ª División del II Cuerpo de Ejército Paraguayo, pero que ahora se encontraba cercado por el Cuerpo de Caballería de Ejército Boliviano al mando del Coronel David Toro, en Ysiropenda.

En la misión se realizaron ataques de ametrallamiento y bombardeo, por esta participación, Luís Tuya y sus camaradas, obtuvieron una mención en el Parte del Comando del Ejército en Campaña el 28 de septiembre de 1934.

El 5 de diciembre del mismo año, según los registros, sería su última misión de combate en esta guerra, piloteando el Potez 25 Nº 13 con el observador Teniente Primero Cándido Ríos, buscarían la ruta de la 8ª División Paraguaya en su marcha hacia Yrendague.

El 14 de junio de 1935 finaliza la guerra, además de caracterizarse por haber sido sangrienta, demostró en la región, la importancia de utilizar el medio aéreo como arma. Uruguay tuvo un participante inquebrantable en este conflicto, que absorbió toda la experiencia de combate que el mismo le brindó, ese fue el Teniente Primero (P.A.M.) "Honoris Causa" Luís Tuya.

Como hombre que era, también cometía errores y caía en distracciones, esto fue lo que ocurrió el 22 de agosto de 1935 durante el "Desfile de la Victoria", realizado en Asunción, cuando formando parte del componente aéreo en el Potez Nº 5 se distrajo mirando el desfile, y con su hélice, cortó el empenaje de la cola del Potez Nº 9 tripulado por el Capitán José Fernández, ambos aviones se precipitaron a tierra y aterrizaron milagrosamente en las proximidades del Seminario Conciliar, sin lamentar víctimas.

Entre los honores y menciones conferidos a Luis Tuya por su actuación en la Guerra del Chaco se encuentran:

• Cruz del Chaco.
• Grados de Teniente Segundo y Teniente Primero (P.A.M.) "Honoris Causa".
• Menciones:

Orden Dirección Aviación de Campaña Nº 297 (9 de julio de 1934).
Cuartel General del II Cuerpo de Ejército (26 de septiembre de 1934).
Comando en Jefe del Ejército en Campaña (28 de septiembre de 1934).

La Guerra Civil Española

Terminada la Guerra del Chaco, Luís Tuya regresa al Uruguay, esperando en éste, obtener el mismo reconocimiento que el pueblo paraguayo le había concebido por su heroica participación. La realidad fue otra, así lo escribió Mariano González Cardona, director del desaparecido periódico "La Época" de Mercedes: "Cuando terminaba la guerra, regresó a su pueblo, pensando tal vez con lógico optimismo encontrar a una multitud aguardando quien triunfantemente volvía a su terruño, palpó la amarga realidad de la incomprensión y del olvido."

Luís Tuya no continuó los pasos de su compañero de lucha, Ulpiano Benito Sánchez Leiton, quien con una participación más discontinua en el conflicto, pero no por ello menos memorable, logró también el grado de Teniente Primero "Honoris Causa". De regreso en Uruguay, Sánchez Leiton ingresa en la Aeronáutica Militar, luego de un examen teórico y de vuelo16 se le concede el grado de Sargento Primero (P.A.M.). Leiton nunca obtendría brevet uruguayo pues le revalidaron el brevet paraguayo, aunque no ocurrió lo mismo con la jerarquía alcanzada en ese país.

El 18 de julio de 1936 comienza "La Guerra Civil Española", tal vez la incomprensión de su pueblo y la indiferencia demostrada por la Institución que lo formó piloto, lo incitarían a participar en el conflicto de la Madre Patria, sus ideales lo llevaron a defender la causa republicana, Gobierno de España al inicio de las hostilidades.

Córdova Iturburu, un periodista y militante comunista que lo conoció en Buenos Aires, rememora en el diario "Justicia": "Un día los Guillot Muñoz vinieron a verme, hay un piloto, me dijeron, que quiere ir a España. Es un muchacho experimentado, ha hecho toda la guerra del Chaco. Se necesita para enviarlo quinientos pesos . . . Yo no tenía quinientos pesos para darle . . . Pero hablé con Barreda y entre él y los obreros del taller de Crítica juntamos los quinientos pesos. Y Luís Tuya, el piloto uruguayo que había hecho la guerra en el Chaco, se fue para España."

Emprendió el viaje a vapor hacia España, siendo su destino final Valencia, allí se encontraba el Ministerio del Aire. Etchepare, su amigo periodista y columnista del diario "El País", recrea el diálogo en el momento de alistarse en el bando republicano: "El Capitán Parrondo; Jefe de Pilotos Extranjeros, lo recibió con cierta desconfianza de quien supone hallarse frente a un aviador mercenario, de los muchos que se ofrecieron en forma interesada y exigente . . . Hubo quienes pedían un contrato en el que se estipulaba que la paga sería en dólares o en francos . . . Luisito Tuya presentó sus credenciales y al requerimiento del Capitán Parrondo respondió con altivez: Solamente quiero un avión. ¡Yo no cobro por defender la justicia!".

Luís Tuya fue aceptado el 1 de diciembre de 1936 y se le concedió el grado de Teniente, siendo enviado al aeródromo de Alcantarilla donde operaba una escuela elemental con aviones De Havilland DH-60 "Gipsy Moth". La experiencia adquirida en Uruguay y en la Guerra del Chaco, le permitió superar rápidamente este curso para pasar a la Escuela de Caza y Combate en La Ribera.

La Eternidad de un Valiente

Luís Tuya estuvo en las bases aéreas del Prat de Llobregat, de Reus, y en la de Aragón. Se
desempeñaba a bordo de los Nieuport 52, y entre sus actuaciones, se menciona que derribó cuatro trimotores nacionalistas en el frente de Madrid, y participó en un ataque a las bases aéreas italianas en Palma de Mallorca, desde donde partían expediciones fascistas hacia ciudades y aldeas españolas.

Las habilidades demostradas en su desempeño como piloto, le valieron el traslado a la escuadrilla soviética de Polikarpov I-15, dirigida por el ruso Kosakov. El avión Polikarpov I-15, caza ruso del año 1935, fue el más utilizado por los republicanos durante la guerra, conocido popularmente por el nombre "Chato".

De acuerdo a las características de las aeronaves citadas, Luís Tuya se desempeñaba como piloto de caza, su incursión en esta escuadrilla fue breve, pues durante un combate aéreo el 16 de abril de 1937 encontró su trágico final.

Los acontecimientos que condujeron al triste desenlace, se presentan en distintas versiones, algunas cargadas de emociones y afectos, como las expresadas por sus amigos periodistas Etchepare e Iturburu, que a pesar de tener diferencias con respecto a los momentos previos, coinciden que durante el desarrollo de un combate aéreo, finalizada la munición y al no quedarle suficiente combustible para regresar a su base, y por ello caer en territorio enemigo, Luís Tuya decidió embestir a un bombardero adversario. Es justo aclarar con respecto a estas versiones, que ellas surgieron luego de haberse recibido la temida noticia, recién un año después del hecho (1938).

Otra versión más reciente y con más detalles proviene de España, se encuentra en el libro "Guerra de España desde el aire" de Jesús Salas Larrazábal (1969), en él detalla: "El 16 de abril, en Teruel la escuadrilla de Salas y Montero persiguen a un bimotor de ala baja y puntiaguda al que pueden alcanzar por estar más alto. Al volver Salas con otros dos He 51 hacia el aeródromo de Zaragoza ven siete Chatos un poco más altos, a los que atacan. Uno pica y es perseguido por Salas hasta cerca del suelo, cayendo al poco tiempo incendiado. Tinker dice que el piloto derribado fue Tuya, recientemente incorporado a la escuadrilla Kosakov, procedente de la de Lacalle." El Salas al que se hace referencia en la cita, es Ángel Salas Larrazábal, "As" de la aviación nacionalista, con veintidós derribos reconocidos durante la guerra.

Frank Tinker, el más destacado piloto voluntario de los Estados Unidos, testigo de la última batalla de Tuya, dice en su libro "Some Still Live", que el derribo ocurrió a las 10:30 del día 16 de abril de 1937 sobre el frente de Teruel. Cualquiera sea la versión elegida, la más objetiva realizada por Jesús Salas, sobre la base de investigaciones, o las de sus amigos Etchepare e Iturburu, cargadas de emociones y afectos, no opacarán el valor y heroísmo manifestado por Luis Tuya en cada acción, motivados ellos por su firme convicción.

Investigaciones actuales permiten reafirmar dichos sentimientos, en el relato de la conversación mantenida entre Ramón Jiménez Marañón, piloto veterano de la Guerra Civil Española, y Julio Gil Méndez, uruguayo, ambos enrolados en la Fuerza Aérea de la Francia Libre durante la Segunda Guerra Mundial: ". . . un día conversa con un amigo español. Habla la misma lengua. Hay confidencias. Yo conocí, dice su amigo Marañón, a un valiente uruguayo. Tripulaba un caza. Casi solo, debía enfrentar al enemigo. Tenía luz de héroe en las pupilas. Modesto como su vida cumplía su deber de defender las libertades holladas. La batalla era desigual dice su amigo. El avión que le traería de regreso se precipita a tierra. Recogen el cuerpo del héroe. Siete balazos le habían atravesado el pecho. Su vuelo de águila quedó cortado. Luís Tuya, que así se llamaba el valiente, había santificado con su sangre derramada, el culto que un pueblo, el uruguayo, rindió siempre a la Libertad. Bendito su recuerdo."

El Reconocimiento

La frase popular: "Nadie es profeta en su tierra", es la que mejor define la vida de Luís Tuya.

Se desconoce qué lo impulsó a abandonar la Aviación Militar Uruguaya y dirigirse a luchar en la Guerra del Chaco, aunque el abandono fue solo físico, pues sus sentimientos continuaban arraigados a su tierra, así lo testimonia el cuadro ubicado en el Casino de Oficiales del Grupo Aerotáctico Paraguayo, que contiene la foto de seis jóvenes aviadores participantes de la guerra con sus respectivos nombres al pie, en uno de ellos dice: Luís Tuya (Aviación Uruguaya).

Las excelentes capacidades demostradas como piloto de combate, le merecieron el reconocimiento de héroe en el Paraguay. El retorno al Uruguay, fue marcado por la indiferencia de la gente y de la institución que lo había formado piloto. En la actualidad es difícil comprender ciertas conductas intrínsecas de la época, la discriminación racial sufrida por Eugene Jacques Bullard en Estados Unidos no era distinta a la discriminación social a la que estaba sometido Tuya en su país. El ámbito militar no era la excepción a las reglas sociales, existían marcadas diferencias entre el cuadro de Oficiales y el de Tropa.

Muchos años después, la experiencia vivida por el mismo Julio Gil Méndez confirmaría la regla; nacido en Mercedes al igual que Tuya, alcanzó el grado de Sargento durante la guerra y el de Capitán Honorario posterior a ella (1960), obtuvo numerosas condecoraciones; en 1956 se encuentra con el General Pierre Bigot en una recepción en la Embajada de Francia en Uruguay, había sido su Capitán Comandante de Grupo de B-26 durante la guerra, ambos se abrazaron, un General uruguayo, testigo del hecho, se extraña de la amistad entre el General y el Sargento, a quien el General Bigot le contestó: "Ah sí, porque esas amistades nacen cuando los riesgos son iguales, porque cuando los alemanes tiraban, tiraban lo mismo para el comandante que para el sargento . . . entonces se explica esa amistad".

El Soldado Luís Tuya se había desempeñado con éxito en combate real, experiencia que ningún Señor Oficial uruguayo había logrado obtener; el prestigio ganado en combate por un Soldado, lógicamente despertaría cierto sentido de envidia en los niveles superiores, envidia manifestada por medio de la indeferencia. Estas actitudes, que se repitieron a lo largo de la historia, como en este caso, cegaban las oportunidades de crecimiento de la Aviación Militar Uruguaya, desaprovechando los conocimientos y experiencias ganadas en una contienda bélica de características modernas para la época, donde fue empleado, por primera vez en América del Sur, el avión como plataforma de combate.

La falta de reconocimiento e incomprensión de su sociedad, lo conduciría a adherirse a la causa republicana en España. Luís Tuya fue un hombre valiente y de firmes convicciones, su fin lo encuentra haciendo lo que deseaba, volando y combatiendo en aras de sus ideales. Hoy, el nombre Luís Tuya no es registrado en la memoria de los integrantes de la Fuerza Aérea Uruguaya, basta con nombrarlo para que surja la pregunta: ¿quién era? Sin embargo, en Paraguay, se recuerda su nombre en una calle del barrio San Vicente de Asunción. En cambio, en Uruguay, en su Mercedes natal, el camino que conduce al aeródromo "Ricardo Detomasi" lleva el nombre oficial "Luís Tuya", pero los lugareños lo identifican como "El camino de Mauá".

Luís Tuya fue el primer aviador militar uruguayo en arriesgar la vida con éxito en combate real, y ostentar todas las condiciones que un piloto de combate debe poseer en bien de la salvaguardia de su Patria, motivos suficientes para reconocerlo como "Precursor de la Aviación de Combate de la Fuerza Aérea Uruguaya", pues mientras esto no ocurra, la memoria de Luís Tuya continuará resignándose a la siguiente reflexión:

"Aún no se le ha hecho justicia. Lo recuerdan los que lo quieren recordarlo".
Coronel (P.A.M.) Jaime Meregalli

Fuente: Air & Space Volumen XVIII, Cuarto Trimestre 2006

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