9 de febrero de 2019

HÉROES RUSOS DE LA II GUERRA MUNDIAL - ANNA YEGOROVA



Anna Yegorova

Anna Alexandrovna Timofeyeva-Yegorova fue una piloto de combate del Ejército rojo durante la II Guerra Mundial, reconocida con la segunda Orden de la Bandera Roja, con el nombramiento de Héroe de la Unión Soviética y como Héroe Nacional de Rusia por sus grandes hazañas y efectividad en servicio, muchas veces, cumpliendo su cometido más allá del deber. Es también conocida por haber escrito el libro de sus memorias "Cielo rojo, muerte negra: memorias de una mujer piloto soviética del frente del Este" donde Anna narra su vida, sus hazañas y sufrimiento en el contexto de la guerra y de la Unión Soviética.

Anna Yegorova nació el 23 de septiembre de 1916 en Volodovo, región de Tver Kuvshinovskom. Anna creció en una complicada situación, hija de un agricultor de clase baja y en una familia de 16 hermanos, de los cuales 8 murieron en la infancia. Estudió Historia y Física y más tarde se trasladó a Moscú donde acaba trabajando en el metro, pero desde luego esto no es lo que motivaba a Anna y con 22 años es admitida en la escuela de pilotos de Osoaviahima, donde el destino se pondría en su contra y sería excluida por la detención de uno de sus hermanos por ser acusado de enemigo del pueblo. A pesar de este gran contratiempo, no se da por vencida y viaja a Smolensk donde conseguiría, a finales de 1939, ser instructora de vuelo en el Kalinin Aeroclub.

Dos años más tarde en 1941, la Unión Soviética sería invadida por la Alemania nazi y Anna sería destinada al 130° Escuadrón Aéreo de Enlace en el Frente Sur, unidad donde se le hace entrega de un Polikarpov PO-2, un biplano arcaico con el que cumpliría alrededor de 100 misiones de comunicación y reconocimiento.

Polikarpov PO-2
Polikarpov PO-2

Ejerciendo como piloto del 130° y durante una misión en el año 1942, a Anna se le da orden de llevar un despacho a un batallón soviético perdido tras las líneas de combate. La piloto se encuentra con aviones enemigos y es derribada transformándose su obsoleto avión de madera en una bola de fuego mientras el piloto enemigo sigue atacando su posición. Yegorova a sus 26 años demostraría su destreza logrando aterrizar su aeronave en llamas y consiguiendo refugiarse en una plantación de maíz donde toma fuerzas para posteriormente, herida de múltiples quemaduras, entregar el despacho encontrando al batallón perdido durante un combate contra tanques alemanes.

Una vez informado el Alto Mando de esta gesta, Anna Yeogorova dejó su unidad de reconocimiento y pasó a ser entrenada como piloto de combate, finalizado su entrenamiento se unió al 805° Regimiento de Aviación y se le entregó una unidad del temible Ilyushin IL-2 Sturmovik que la piloto, con su experiencia y entrenamiento, transformó en un arma mortal.

IL-2 Sturmovik en acción
IL-2 Sturmovik en acción

Su radio de actividad abarcaría la península de Taman, Crimea, Stalingrado y Polonia donde volaría durante dos años en más de 270 misiones entre las cuales, una de las más importantes, sería la de sobrevolar y lanzar humo sobre una zona defendida por el Ejército alemán para señalar la zona al Ejército de tierra soviético; tras conseguir el objetivo fue condecorada con la segunda Orden de la Bandera Roja y fue ascendida a comandante del escuadrón del regimiento.

Anna Yegorova ante su IL-2 Sturmovik
Anna Yegorova ante su IL-2 Sturmovik

Finalmente llegaría un punto clave en su vida, tanto militar como personal; era agosto de 1944, Anna tenía 28 años y participaba en un reconocimiento y ataque en territorio enemigo, su IL-2 fue impactado por fuego antiaéreo causando la muerte de su artillero de cola, entonces, la piloto tomó la iniciativa y llevo a su escuadrón al ataque sobre el objetivo indicado a pesar de que su avión estaba tocado y estaban bajo intenso fuego enemigo, de repente su aeronave fue alcanzada por fuego antiaéreo y esta vez no pudo hacer nada, su avión fue derribado y Yegorova sufrió quemaduras una vez más, poco antes de impactar en el suelo, saltó en paracaídas pero este se abrió solo parcialmente y cayó con demasiada velocidad sufriendo múltiples fracturas. Con semejante dolor y ante la imposibilidad de escapar, fue capturada por los alemanes que la atendieron médicamente y enviaron a un campo de prisioneros en Kustrin. El Alto Mando la dio por muerta tras el incidente y le concedieron el reconocimiento de Héroe de la Unión Soviética.

Prisioneros de guerra soviéticos
Prisioneros de guerra soviéticos

Una vez más Anna conseguiría huir de un nefasto destino y sobreviviría al campo de prisioneros liberada además por el Ejército rojo, sus camaradas, pero de nuevo tendría que luchar contra las adversidades. Sería arrestada por el NKVD, siguiendo estos la orden de Stalin de que todo prisionero hecho por los alemanes, debía ser considerado traidor a la patria.

Yegorova sería sometida a duros interrogatorios y torturas hasta que, gracias a declaraciones de otros prisioneros de guerra, a sus lesiones y su conducta, sería liberada una semana más tarde manteniendo eso sí, el estatus de sospechosa durante décadas y sería dada de baja "forzosa" de la Fuerza Aérea Soviética por supuestas razones médicas en 1945.

Tendría que esperar 20 años más para que se le concediese la Medalla de Héroe de la Unión Soviética mientras trabajaba ya nuevamente en el metro de Moscú y siendo miembro del Consejo de Cooperación de las Asociaciones de Veteranos. Finalmente sería en 2006 cuando también recibiría el reconocimiento de Héroe Nacional de Rusia.

Anna Yegorova falleció el 29 de octubre de 2009 en la ciudad de Moscú a los 93 años.

 Portada de Red Sky, Black Death. A Soviet Woman Pilots Memoir of the Eastern Front
Portada de "Cielo rojo, muerte negra: memorias de una mujer piloto soviética del frente del Este" En este libro Yegorova narra las vivencias aquí expuestas de manera más extensa y como sintió cada una en primera persona.

Texto de la tapa trasera de su libro:

"Nacida en un pequeño pueblo, en medio de la revolución y la guerra civil, Anna Yegorova llegó durante los años consecuencia del poder soviético. Una patriota joven optimista y decidida, ella vio esperanza y visión de la ideología naciente de la superpotencia. Ella se ofreció a ayudar a Moscú. Y tomó los cielos y aprendiendo a volar.

Pero cuando la invasión de Alemania sacudió a Rusia, en 1941, Yegorova se unió a sus compañeros pilotos en la zona de guerra más sangrienta en la historia humana, volando en misiones de reconocimiento en un biplano de madera. Se convirtió en una líder de vuelo en el famoso y mortal avión de ataque a tierra "Shturmovik", guiando a sus camaradas en las furiosas batallas aéreas a lo largo del frente sur.

Finalmente, derribada y capturada cerca de Varsovia, Yegorova sobrevivió cinco meses en un campo de concentración nazi. Después de la guerra, ella fue recibida inicialmente con sospecha y la persecución por la policía secreta Soviética fue notoria.

En medio de la catástrofe épica de "Gran guerra patriótica" de Rusia y de sus propias tragedias personales, la historia de Yegorova también tiene aspectos de alegría, camaradería entre los soldados y pilotos y la tranquila satisfacción de defender la patria, contra un telón de fondo de amor para la libertad de vuelo. En 1965, Yegorova fue galardonado con el ilustre "Héroe de la Unión Soviética", el honor más alto de Moscú."

Trabajando en el metro de Moscú
Trabajando en el metro de Moscú

Anna posando con el uniforme de gala
Anna posando con el uniforme de gala

Anna en su vejez recibiendo cartas y muestras de cariño 
Anna en su vejez recibiendo cartas y muestras de cariño

Fuente: https://www.lasegundaguerra.com