21 de abril de 2020

ASES DE LA AVIACIÓN JAPONESA DE LA II GUERRA MUNDIAL - YASUHIKO KUROE


Yasuhiko Kuroe 

Yasuhiko Kuroe nació el 17 de febrero de 1918 en la Prefectura de Kagoshima. Cuarto hijo varón del Mayor del Ejército Imperial Yoshi Takashi Kuroe, siguió los pasos de su padre e ingresó en la Academia Militar del Ejército, egresando con la 50° promoción en Junio de 1937.

Decidido a ser piloto de avión comenzó inmediatamente la instrucción en la Academia de Akeno. Graduado como piloto, fue destinado al 59º Sentai en noviembre de 1938, y por consiguiente trasladado a Hankow, en el centro de China.

Al llegar, en un período de calma en las fronteras, Kuroe se dedicó con sus compañeros a un período de entrenamiento operacional en los novísimos Nakajima Ki-27.

Al recrudecer la lucha en la frontera mongola en 1939, el 59º fue enviado a Nomonhan, pero recién el último día de combate reclamó sus primeros derribos: 2 Polikarpov I-15.

En 1941, el Teniente 1º Kuroe fue destinado a Japón como instructor en la Academia de Vuelo para Oficiales del Ejército, alcanzando en mayo del mismo año el grado de Capitán. En septiembre se formó una unidad de prueba como 47º Chutai independiente, para probar los nuevos Nakajima Ki-44. Nombrado comandante de dicho Chutai se le destinaron los 9 primeros aviones de producción y se los envió, para pruebas en combate, al sudeste asiático: Indochina, Malasia y Birmania.

El 1º de enero de 1942 reclamó el derribo de un Brewster Búfalo al norte de Singapur, el 27 de enero derribó un Vickers Vildebeest en cercanías de Endau y reclamó otros tres Hurricane derribados en ese período.

Nakajima Ki-44 Shoki, demonio, pilotado por Yasuhiko Kuroe en enero de 1942 sobre Malasia
Nakajima Ki-44 Shoki (demonio) pilotado por Yasuhiko Kuroe en enero de 1942 sobre Malasia

La montura personal de Kuroe, el 8º Ki-44 construido
La montura personal de Kuroe, el 8º Ki-44 construido

A pesar de los éxitos conseguidos, declara que el avión no cumple sus expectativas y no representa un avance respecto al Ki-43.

Cuando las fuerzas anglo-americanas comenzaron a hacer notar su presencia en la zona de CBI (China-Birmania-India), el 64º Sentai era el encargado de enfrentarlas, y se destinó a Kuroe como jefe del 3º Chutai.

Después de la muerte en acción del Teniente Coronel Tateo Kato, el querido y admirado comandante del Sentai, en mayo de 1942, fue Kuroe el hombre indicado para mantener la moral y la capacidad del Grupo Aéreo. De aspecto agradable, dotado de una personalidad siempre optimista, muy diestro en la organización, de nervios de acero, fue durante éste período que se ganó la reputación de modelo de jefes de caza.

El 13 de septiembre de 1943 derribó un F-5 (P-38 de reconocimiento fotográfico) del 9º Escuadrón Fotográfico, su piloto, el Teniente 1º Frank Tilcock, recuerda:

"Nunca vi a mis atacantes. Mi primer y único indicio de que no estaba solo en el cielo fue cuando el panel de instrumentos de mi avión desapareció. El fuego y el humo penetraron en la cabina."

Tilcock logró saltar en paracaídas y fue capturado tres días después.

En sus memorias Kuroe escribió que había conocido a Tilcock, que le dio la mano y que lo había derribado en el día de su aniversario de bodas.

Tilcock comenta que sí, efectivamente fue derribado el día de su aniversario:

"Conocí a muchos oficiales japoneses que me hicieron muchas preguntas. Quizás Kuroe fuera uno de ellos."

En aquella fase de la guerra los británicos habían traído el De Havilland Mosquito a ese teatro de operaciones y haciéndole honor al insecto, se estaba convirtiendo en una molestia.

Recién el 2 de noviembre de 1943 Kuroe derribaría el primero de ellos: el PR IX DZ697 tripulado por los Oficiales de Vuelo Fielding y Turton.

El 10 de diciembre Kuroe se encuentra con otro Mosquito sobre Rangún, cuando el piloto del mosquito lo ve, rompe a la derecha, mientras Kuroe lo sigue por debajo oscilando de izquierda a derecha, finalmente asciende y disparó contra su motor de babor logrando que éste se detenga, pero como el motor de estribor seguía funcionando, los tripulantes (Sargentos Boot y Wilkins), continúan su escape. Kuroe los sigue mar adentro por casi una hora, mientras intenta colocarse en una posición favorable de disparo, pero cuando lo logra, descubrió que las ametralladoras están trabadas, colocándose a la par del avión enemigo, ve que el Sargento Boots le hace señas de que no quiere más lucha.

Sabiendo que los ingleses ignoran que sus armas están trabadas, les hace señas de que den la vuelta y regresen a tierra firme. Después de un tiempo de vuelo, el piloto inglés indica a Kuroe que debido al motor que no funciona, no va a poder llegar a Rangún, y al ver un pequeño claro en las cercanías, va a intentar un aterrizaje de emergencia. Kuroe les indica que sí que comprende, y ellos se dirigen al claro, al sacar el tren de aterrizaje chocan un árbol, perdiendo un ala, girando sobre sí mismos y explotando.

Kuroe estima que iban a unos 200 km/h al aterrizar, durante un rato quedó orbitando en el sitio del accidente por si alguno de los pilotos había sobrevivido, años más tarde declararía en una entrevista:

"Lo sentí muchísimo por ellos."

En enero de 1944 fue destinado a Japón al Departamento de Inspección de Vuelo del Ejército, para evaluar nuevas armas y aviones para enfrentarse a la amenaza de los B-29. El 25 de marzo en uno de esos vuelos de prueba, reclamó dos B-29 derribados mientras probaba un bimotor Ki-102.

En la noche del 23 de mayo reclamó otros dos B-29 mientras volaba uno de los primeros Ki-84-I-Ko.

En abril de 1945 se hizo cargo de un "circo volador" formado por una variopinta colección de aviones enemigos capturados, destinado a entrenar a los pilotos propios en los métodos de combate y las máquinas enemigas, él personalmente pilotaba un P-51.

El 15 de julio, ante una formación de 3000 hombres, el Teniente General Kumaichi Teramoto, jefe del Departamento de Inspección le hizo entrega de una mención especial y una botella de saque.

En otoño de 1945 llegó el fin de la guerra y el Mayor Kuroe de 27 años, como tantos otros, es desmovilizado, perdiendo su puesto de trabajo. Probó suerte como agricultor, en un Japón arrasado por el hambre. Pero el mercado negro y la escasez pronto lo sumieron en deudas. ¿Dónde conseguiría trabajo un piloto experto? pues en una aerolínea. En la Fuji Air. Poco después pidió su alta en las recién creadas Fuerzas de Autodefensa del Japón, fue admitido y enviado a Inglaterra, su antigua enemiga, por un año a interiorizarse de los últimos avances.

Con el tiempo llegó a comandante de la 6ª Ala de Combate, a Teniente Coronel, y a Comandante de la Base Aérea de Komatsu, ya como General. Escribió sus memorias y varios libros de su actuación como piloto, además de conceder entrevistas a distintos medios.

Captain Yasuhiku Kuroe
Captain Yasuhiku Kuroe

El 5 de diciembre de 1965, se despidió de su esposa, hacia un tiempo espantoso, pero él quería ir a pescar, su bote se dio vuelta y el General se ahogó, tenía 47 años.

Durante su servicio en la II GM fue derribado en tres ocasiones, herido otras tres veces y sus aviones fueron alcanzados en 500 ocasiones, según algunos autores derribó 51 aviones, según otros solo 30, pero para un piloto como él no eran importantes las victorias, solo lo hacía por defender su patria.

Fuente: https://www.lasegundaguerra.com